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ALTO ARAGÓN - COLABORAN: CAJA RURAL DE ARAGÓN Y DIPUTACIÓN DE HUESCA

Beatriz Broto: De vaquera con un dron desde una silla de ruedas por los campos de Sobrarbe

#CONTRALADESPOBLACIÓN

Beatriz Broto: De vaquera con un dron desde una silla de ruedas por los campos de Sobrarbe
Beatriz Broto: De vaquera con un dron desde una silla de ruedas por los campos de Sobrarbe

No es el cayado -o mejor dicho, el "tocho" ahí en Sobrarbe- lo que utiliza Beatriz Broto para cuidar el ganado, sino un dron para vigilar que la vaca no se ha puesto de parto, que el ternero mama o que todas siguen en su sitio. Es la herramienta que le permite desde su silla de ruedas hacer este trabajo de campo, suprimir las barreras que le pone la naturaleza e innovar en el sector.

Con su furgoneta adaptada se desplaza hasta los límites del terreno, pone en marcha el dron y avisa de la situación a su hermano o a su padre, que son los ganaderos. "Es para vigilar el ganado, porque así es más fácil y rápido saber si se han salido del cercado. En épocas de partos, que está mi hermano con más faena, si me doy una vuelta con el dron les evito muchos viajes", asegura. "La ayuda siempre va bien, porque si es por una tontería, ya no tienen ni que venir", recalca.

No puede volar el dron a más de 120 metros de altura ni a más de 500 de distancia de donde está ella, explica, pero casi todos los campos los tienen cerca de la carretera. Beatriz conoce las experiencias de un proyecto de vigilancia de ganado con un dron en Benasque e incluso la idea de ponerle al aparato el sonido del ladrido del perro. Pero ella ha ido un paso más allá al utilizarlo para "abrirle" las puertas al campo.

Beatriz Broto, de 35 años, es una de las jóvenes de El Pueyo de Araguás, que ha apostado por vivir en su pueblo. En esta localidad, donde residen habitualmente menos de 40 vecinos, una docena son más jóvenes que ella y varios ya se han incorporado con agricultura y ganadería, como el alcalde, José Ramón Lafuerza. El turismo rural completa la actividad económica de esta localidad, que se rehabilitó conservando la arquitectura tradicional, y donde además se han suprimido las barreras arquitectónicas. Los apartamentos de Casa Pueyo que gestiona la madre de Beatriz, María José Vispe, son accesibles. Y ella está haciendo accesibles los campos gracias a su dron.

Con todo, es solo "vaquera" ocasional porque su profesión es la de administrativa y ha trabajado en instituciones como la Comarca de Sobrarbe. Ahora, la tecnología le permite llegar al campo con un dron e internet le abre más posibilidades para trabajar desde su casa. Además, "con el teletrabajo que se ha extendido con la pandemia, si no es todo presencial, la gente puede trabajar desde cualquier parte y se tenderá a la dispersión. Hay más posibilidades de que venga gente a vivir a los pueblos. De seguir así, habría pueblos que desaparecerían. Así que a ver si sacamos algo bueno de esta situación", recalca.

A ella misma, que la presencialidad sea cada vez menos necesaria le ayuda, porque aún hay barreras arquitectónicas en muchos lugares y ahora, con conexión a internet, soluciona muchos trámites, mientras que antes tenía que ir a entregar papeles. Y eso que con su nueva furgoneta adaptada es totalmente independiente, porque el coche que tenía antes le obligaba a que alguien le ayudara tanto en el punto de partida como de llegada a poner la silla en el maletero. Ahora, sube sola por el lateral y se pasa al asiento del conductor. Con la furgoneta y el dron, puede ir hasta de vaquera. En realidad, es ella la que no tiene límites.

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