Aragón

SUCESOS

El hombre que intentó degollar a su exnovia con un cúter trató de rematarla

Un conductor de autobús urbano bajó inmediatamente de su vehículo para tratar de ayudar a la mujer

Este lunes ha comenzado en la Audiencia de Zaragoza el juicio contra el hombre que en mayo de 2019 intentó degollar a su expareja en el interior de un coche en el barrio de Miralbueno.
Este lunes ha comenzado en la Audiencia de Zaragoza el juicio contra el hombre que en mayo de 2019 intentó degollar a su expareja en el interior de un coche en el barrio de Miralbueno.
EFE

El hombre que trató de degollar a su exnovia con un cúter mientras le decía que "la iba a matar porque le había jodido la vida" ha alegado ante el tribunal de la Audiencia de Zaragoza, que le juzga desde este lunes por presuntos delitos de tentativa de asesinato y de lesiones, que no tenía intención de matar y que actuó bajo la influencia del alcohol y del speed consumidos.

La agresión se registró el 6 de mayo de 2019 en el Camino del Pilón de la capital aragonesa, cuando la víctima trataba de bajarse del vehículo en el que se había desplazado para recoger unos enseres de su propiedad en casa de su expareja, que consiguió subirse al coche en un descuido de la mujer.

Previamente, la víctima aceptó despedirse de su agresor con un abrazo aunque se resistió a ser besada por él al tiempo que le decía que "no lo hiciera más difícil".

Ya en el interior del vehículo, el acusado, para vencer la resistencia de su expareja a ponerse en marcha, sacó un cúter del bolsillo y le dijo que arrancara al tiempo que le ponía el arma en abdomen y le indicaba el camino hacia un descampado.

La mujer, en tratamiento psicológico desde entonces, paró en doble fila y abrió la puerta del coche para tratar de bajarse, una escena que vio el conductor de un autobús urbano, que bajó inmediatamente de su vehículo para tratar de ayudar a la mujer estirando de sus piernas hacia fuera mientras el agresor la sujetaba y le cortaba el cuello.

Según este testigo, que resultó herido durante el incidente, el agresor, que pudo apuñalar en la espalda a la víctima antes de que saliera del coche, salió a su vez del vehículo y trató de rematarla al tiempo que le espetaba que la iba a matar porque "le había jodido la vida", acción que fue impedida por el conductor del autobús y otras personas que se encontraban en la zona.

En ese momento, ante la imposibilidad de continuar con la agresión, han destacado las acusaciones, el procesado se infirió varios cortes profundos en su cuello con el mismo cúter.

La víctima ha relatado que  un año antes sufrió una agresión que no denunció en la que, durante una discusión, le tiró al suelo para arrebatarle el móvil y ver con quién hablaba.

Tras romper la relación, un mes antes de producirse los hechos, el procesado envió a su expareja, a la hermana de ésta y a varios de sus amigos numerosos whatsapp para preguntar cómo se encontraba la mujer e, incluso, si todavía llevaba un anillo que le había regalado.

Por su parte, el procesado ha relatado al tribunal que no se acordaba de nada referido al ataque, sólo de los momentos previos, y que los hechos ocurrieron frente a una farmacia, ante la que habían parado para comprar medicamentos para su diabetes.

Además, ha resaltado que el cúter es una herramienta que porta habitualmente debido a su trabajo, en un hipermercado, y que obró bajo la influencia del vodka y del speed.

"Nunca he tenido voluntad de matar ni a ella ni a nadie, ni tengo antecedentes de ningún tipo", ha añadido el procesado, de 36 años, que tras expresar su arrepentimiento, ha precisado en relación a la amenaza que se le imputa que "quien quería morir era él, porque se había jodido la vida".

El ministerio fiscal solicita para el acusado 12 años de prisión por el delito de tentativa de asesinato con las agravantes de género y parentesco, y 2 años y 6 meses más por el de lesiones, así como prohibición para acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante 13 años e indemnizaciones para esta de 43.000 euros por las heridas infligidas y de 5.600 por daños morales.

La acusación particular de la víctima reclama a su vez 14 años por tentativa de asesinato en concurso con lesiones, prohibición de acercarse a la víctima durante otros 15 años y medio de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena, así como 56.000 euros en concepto de indemnizaciones por lesiones y daños morales.

Por su parte, el letrado de la defensa rechaza la agravante de parentesco al entender que no existía relación como tal, y solicita para su cliente 1 año y 10 meses de prisión por un delito de lesiones con una eximente incompleta de anulación de la voluntad por ingesta de alcohol y drogas.

Este abogado impugna los informes sobre los que las acusaciones fundamentan sus peticiones de indemnizaciones y deja en manos del tribunal su cuantificación a la luz de otros peritos instados por la defensa.

En el juicio, que continuará este martes, interviene, además, un letrado en representación del conductor del autobús, que reclama para el acusado 5 años de prisión por las lesiones causadas a su cliente, así como indemnizaciones por un total 3.500 euros.

Etiquetas