Aragón

RIADA

Pedro Sánchez y Javier Lambán junto a los afectados por la crecida del Ebro

El presidente del Gobierno ha confirmado que el Consejo de Ministros declarará el viernes estas poblaciones como zona catastrófica

Pedro Sánchez y Javier Lambán en Pradilla.
Pedro Sánchez y Javier Lambán en Pradilla.
G.A.

La Ribera Alta del Ebro ha recibido este martes la visita del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que, acompañado por el Presidente de Aragón, Javier Lambán, y alcaldes de las localidades ribereñas han comprobado los efectos de la crecida del Ebro en la localidad de Pradilla.

Javier Lambán ha asegurado que Pedro Sánchez ha cumplido con Aragón y que, gracias a la progresiva implicación en materia de limpieza del río de gravas y vegetación, esta avenida se ha podido solventar de manera “tranquilizadora”. Igualmente, ha destacado la coordinación institucional “perfecta” como clave para afrontar esta nueva embestida del Ebro. Por todo ello, ha manifestado la gratitud desde el Gobierno de Aragón en la rápida respuesta para declarar zona catastrófica y poder resarcir los daños a los afectados. Lambán ha recordado que hay un plan presentado hace seis años por parte del ejecutivo aragonés, algunas de cuyas partes ya se van cumpliendo “gracias a la sensibilidad del gobierno de España con Aragón”.

Por su parte, Pedro Sánchez ha trasladado el testimonio de su solidaridad con la presencia  del Gobierno de España, estando cerca de los vecinos y vecinas afectados por estos fenómenos adversos, que son más frecuentes en los últimos años como consecuencia de la emergencia climática. Así, ha trasladado su solidaridad y el compromiso del gobierno “de que vamos a actuar en paliar las consecuencias graves sobre los cultivos, sobre los hogares, cuanto antes, de forma inmediata” y ha anunciado que el viernes se declarará zona catastrófica en el Consejo de Ministros para poner en marcha los recursos de la administración del Estado con el fin de paliar los daños y que los vecinos recuperen su día a día cuanto antes. Igualmente, ha reconocido la labor de los servidores públicos y la importancia de contar con un Estado social fuerte, que prevenga que las crecidas no sean tan rápidas y se pueda prevenir y anticipar a las consecuencias, reduciendo la gravedad de las inundaciones. Pedro Sánchez, que luego se ha desplazado a las comunidades de Navarra y La Rioja, ha asegurado que seguirá pendiente en las próximas horas, “pero el Estado está aquí preparado para dar respuesta”.

"Vamos a actuar en paliar las consecuencias graves sobre los cultivos, sobre los hogares, cuanto antes, de forma inmediata”

Puesto de Mando Avanzado en Pina

Antes de la visita de Pedro Sánchez, el presidente aragonés, junto con la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, ha presidido el Cecopi y una reunión con alcaldes de la Ribera Baja de Ebro en Pina de Ebro. En esta localidad se ha instalado este martes el Puesto de Mando Avanzado que hasta ahora estaba instalado en la localidad de Luceni, en la Ribera Alta, una vez que la crecida va descendiendo aguas debajo de Zaragoza capital.

A lo largo de la tarde, se ha organizado la evacuación de 36 personas con movilidad reducida en Pina de Ebro, que fueron trasladadas a las residencias públicas de Osera y El Burgo de Ebro por personal de los Servicios Sociales de la Comarca, personal del 0.61 y efectivos de Cruz Roja, que también ha montado un albergue en Bujaraloz para el caso de algún tipo de desalojo. En cualquier caso, en estas residencias, gestionadas por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) hay más plazas libres para nuevos ingresos.

Igualmente, Lambán y Pérez han visitado la zona de Vadorrey en la capital aragonesa, donde esta tarde se espera alcanzar el caudal máximo.

El Burgo y Pina

A última hora de la tarde, los puntos más críticos eran los términos municipales de El Burgo de Ebro y Pina, ya en la Ribera Baja.

En El Burgo de Ebro se ha trabajado a lo largo del día en el refuerzo de la mota que protege el casco urbano y además se ha levantado un cordón de seguridad por parte de integrantes de la Unidad Militar de Emergencia (UME), SARGA y Confederación Hidrográfica del Ebro. En la zona, la UME mantiene los mayores equipos de achique de que dispone, con una capacidad de 3.300 metros cúbicos a la hora.

Técnicos de la CHE mantuvieron que las motas de Pina estaban aguantando y que no era necesaria de momento una rotura forzada de ninguna de ellas ni la apertura de los fusibles de la A-1107, que está cortada al tráfico. Sobre las motas había una vigilancia continuada para una evaluación de la situación en todo momento y tanto personal de la CHE como miembros de Protección Civil y la UME recorren la zona para vigilar los hitos, la mayoría de los cuales aun tenían margen para soportar caudal.

A raíz de las riadas de 2015 y 2018, la CHE llevó a cabo unas obras de permeabilización que consistieron en la instalación de marcos fusibles en la carretera A-1107, en Pina de Ebro. La rotura de estos fusibles permite el desagüe del caudal a los campos.

Estimaron los técnicos de la CHE que los valores máximos llegarían a Pina a lo largo de este miércoles por la mañana.

A última hora de la tarde el caudal a su paso por Zaragoza era de 2.110 metros cúbicos por segundo, 300 metros cúbicos menos que en 2105, con una altura que los técnicos estiman que no supere los 5.70 metros. La previsión es que como máximo el caudal esté entre los 2.300-2.300 metros cúbicos. De hecho, el nivel del agua descendía ya levemente a esta hora en Monzalbarba.

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