Aragón

40 ANIVERSARIO DEL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ARAGÓN

Eduardo Navarro: "La crisis climática ha puesto en jaque al comercio mundial y a la soberanía alimentaria"

Miembro del Consejo Económico y Social de España

Eduardo Navarro
Eduardo Navarro
Uaga

En plena celebración de la COP27 y con los mensajes tan dramáticos que se están lanzando en la conferencia, ¿podemos afirmar que el medioambiente estaba mucho mejor hace 40 años, cuando se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón?

- No hay duda de que estaba mejor que ahora. Los ciclos climáticos eran primavera, verano, otoño e invierno. En el campo, se había pasado ya de la yegua a la mecanización agraria, que se produjo en los años setenta.

¿Cómo era el trabajo desde el Gobierno de Aragón y qué permitían las competencias del Estatuto de Autonomía en las décadas de los ochenta y noventa?

- En Aragón se hablaba fundamentalmente de agua, era el gran debate: si trasvase sí o trasvase no, así como de los regadíos. Con el primer Pacto del Agua, en 1992, nos pusimos de acuerdo en qué hacer con el agua del campo. Por entonces, yo era secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA). El concepto del medioambiente cambió con la entrada de España en 1986 en la Comunidad Económica Europea, momento en el que se tuvo en cuenta el papel de los vertederos, el tratamiento de los residuos y el reciclaje, entre otras cuestiones.

¿Qué papel diría que tiene el sector primario en la preservación del medioambiente?

- El sector primario es esencial porque alimenta a la humanidad y todavía hoy tras una guerra y una pandemia. Necesitamos encontrar otro modelo de producción agrícola y ganadero, compatible con el medioambiente y con la agricultura familiar socialmente responsable.

¿Es contrario al modelo económico sostenido por las grandes superficies?

- Los acuerdos comerciales con terceros países han ido en detrimento del agricultor aragonés y han favorecido el modelo de explotación agroindustrial de las grandes superficies en el ámbito de la alimentación.

¿Se ve beneficiado el campo por las nuevas exigencias medioambientales?

- Asumir los criterios medioambientales de la Política Agraria Común, de los estados y de las comunidades autónomas debe conllevar un tránsito. El campo necesita readaptarse progresivamente a las nuevas exigencias. Los que viven en el medio rural son los que más sufren el cambio climático, llegando a perder el 30 o el 40 por ciento de su producción. Por otra parte, tenemos que estar pendientes de los nuevos diseños de los productos fitosanitarios, de la compra de maquinaria más sofisticada, de la adquisición de semillas más productivas, etc.

¿Es posible dar el salto a la producción ecológica?

- La producción ecológica puede alimentar al mundo, pero ese aprendizaje depende de los gobiernos y las grandes empresas. La crisis climática ha puesto en jaque al comercio mundial y a la soberanía alimentaria.

En cuanto a la protección y preservación del entorno en Aragón, ¿qué acción o política destacaría como clave en nuestra Comunidad?

- Se ha hecho bien con el tema hidráulico en Aragón, también con la protección de reservas y parques naturales. Todo tiene que tener su propio espacio y ha habido desarrollismos, como muchos de los polígonos industriales que hay en el medio rural, en los que no se ha tenido en cuenta el medioambiente. Muchos están medio vacíos. Un decrecimiento del medio urbano a favor del medio rural seria más sostenible. Algunas de las empresas podrían estar a 100 kilómetros de la capital, por ejemplo. Hay necesidad de apostar por un modelo económico social y sostenible y la agricultura, en este sentido, va a representar la vanguardia en toda Europa, por el acomodo a las exigencias de la nueva PAC.

¿Cómo diría que está Aragón a nivel de acción medioambiental con respecto a otros puntos de España?

- Ahora hay mucha concienciación porque todos los días se pone de manifiesto que no podemos seguir así. Ahora a una empresa le cuesta menos adoptar medidas ambientales que hace diez años. La gente también esta concienciada y mira la etiqueta de los productos que compra para saber cómo produce la empresa. En definitiva, Aragón no ha estado en la retaguardia porque se ha generado conciencia durante todo este tiempo y la comunidad civil también se ha organizado.

¿Qué es lo que más urgiría en cuanto a medidas a tomar en la actualidad?

- No sé si vamos a poder revertir el cambio climático porque no depende de nosotros, y, además, todavía hay que rediseñar el nuevo modelo productivo. Si somos capaces de transformar dicho modelo, así como su impacto en el medioambiente, todos los que trabajamos en el medio rural podremos devolver sus frutos a la sociedad. Es clave en la enseñanza de cara al futuro poder transmitir de dónde vienen los alimentos y cómo se producen.  

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