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CRISIS DEL CORONAVIRUS

La apertura de las provincias anima ligeramente las reservas turísticas

Tímidamente empiezan a pedirse habitaciones en el Pirineo, sobre todo para Semana Santa

Foto tomada ayer de la terraza del bar restaurante Sarrio de Sallent, preparada para recibir a los visitantes.
Foto tomada este jueves de la terraza del bar restaurante Sarrio de Sallent, preparada para recibir a los visitantes.
S.E.

El fin del cierre de las tres provincias aragonesas da un halo de luz al sector turístico altoaragonés, que aunque espera poder reactivar un poco el sector, también reclama “mucha calma” y el respeto máximo de las medidas sanitarias.

El levantamiento de los confinamientos perimetrales de las provincias aragonesas “supone para un soplo de aire fresco”, apuntó este jueves a este diario María José Mingarro, del Bar-Restaurante Sarrio de Sallent de Gállego. “Estamos contentos con esta apertura porque la mayor población de Aragón vive en Zaragoza. Espero que venga mucha gente, ya tenemos reservas. Creo que esta desescalada se tiene que hacer poco a poco y qué mejor que empezar por nuestra comunidad”, consideró.

Desde la Asociación Turística Valle de Tena su directora, Sandra Lecina, dijo que la noticia “se ha acogido con mucha ilusión. Este primer desconfinamiento va a permitir la apertura de pequeños establecimientos y con ello reactivar un poco el valle”. Argumentó que el punto de mira de la asociación “esta puesto en una apertura a nivel de comunidades autónomas que será cuando por fin podremos valorar la apertura de todo el sector turístico”.

Anabel Costas, vicepresidenta de Hospedaje de la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo, indicó que están “contentos e ilusionados”, pero piden “por favor, mucha calma. Los esperamos a todos con ilusión, pero no nos cansaremos de decir que las medidas sanitarias se cumplan a rajatabla, que en ningún momento bajemos la guardia. Tanto hostelería como el cliente tenemos que estar los dos a una para poder llegar a la normalidad que tanto ansiamos”.

Y añadió que las vacunas “son el salvoconducto que todos esperamos para que vaya todo bien, y poco a poco vayamos logrando la normalidad, sin ninguna prisa y sin ningún obstáculo”.

La apertura de la movilidad interior de Aragón está animando algo el sector turístico de Ribagorza y, en especial, del valle de Benasque, si bien para este fin de semana se animan sobre todo las segundas residencias y las reservas se están realizando de cara a los próximos y, sobre todo, para Semana Santa.

“Se está moviendo algo, pero tampoco es la panacea, si hablamos de este fin de semana”, apuntó el presidente de la Asociación Turística y Empresarial Valle de Benasque (ATEVB), José María Ciria. El turismo aragonés supone el 10 o el 11 por ciento en la zona, frente al procedente de destinos como Madrid, que representa el 47 por ciento, recordó.

Para este fin de semana, se espera que la apertura de las provincias aragonesas, repercuta sobre todo en la restauración y el comercio. “Va a venir gente, pero sobre todo de segundas residencias. Estamos recibiendo muchas reservas para restauración, más que para pernoctaciones”, indicó aludiendo a este primer fin de semana de la nuevas medidas.

A corto plazo, pero no de forma inmediata, alude a la animación en las reservas de cara a Semana Santa y los fines de semana previos. “Se está empezando a abrir. La gente no ha tenido tiempo de planificarse. De cara a Semana Santa sí se ven más reservas y para los fines de semana anteriores. Ahí sí se está notando”, concluyó esperanzado con esta relajación de las medidas, pero prudente. “Vamos a ser sensatos. Los hoteles grandes siguen sin abrir. Pero esto beneficiará a los familiares, a los pequeños. Parece que se va viendo la luz”, dijo.

La apertura de las provincias “es una muy buena noticia y se acoge con mucha alegría”, según el director comercial de la Asociación de Empresarios de Comercio y Servicios de la Jacetania (Acomseja), Alejandro Carbonell, para el que sin embargo “no hay que olvidar los seis meses que llevamos cerrados y en los que no ha llegado ninguna ayuda (directa)”. Su impresión es que la afluencia de turistas “se notará en bares y restaurantes” a nivel de reservas, pero apenas tendrá repercusión en los hoteles.

Según Pedro Marco, administrador del grupo Inturmark, que engloba en Jaca el Hotel Oroel, el Gran Hotel y el Restaurante Cobarcho, “en estas fechas, nuestros clientes de hotel proceden de muchas comunidades y los aragoneses son un 15%”. “Por lo tanto, hoteles grandes de 3 o 4 estrellas, con importantes costes de estructura para dar los servicios que requiere su categoría, no pueden abrir, ya que no cubren gastos. Podrían estar abiertos hoteles más pequeños, casas rurales o apartamentos turísticos, que posiblemente sí noten el incremento de reservas”, razonó el empresario.

Su idea es reanudar la actividad del Cobarcho para el 20 y 21 de marzo. “No nos da tiempo a abrir este fin de semana. Hemos de revisar instalaciones, llamar al personal, hacer limpieza, acondicionar el local, realizar pedidos, etcétera. Abriremos el siguiente fin de semana y permaneceremos abiertos mientras tengamos demanda. Ojalá podamos seguir ininterrumpidamente hasta el verano”, aseguró Pedro Marco, para el que no es una decisión sencilla. “Nos la vamos a jugar y vamos a abrir, apostando por la segunda residencia y las visitas del día”, concluyó.

Sin embargo, la situación en Huesca capital es muy distinta, ya que según indicaron desde los diferentes hoteles de la ciudad, “no se han producido más reservas de las esperadas desde que se conoció la libertad de movimiento por toda la comunidad aragonesa”.

“Es algo que notarán más en las casas rurales del Pirineo”, expresó el responsable del Hotel Pedro I, Adolfo Ibáñez.

Además, Ibáñez expresó que “tal y como están las cosas, los clientes reservan prácticamente en la puerta del hotel, cuando llegan”, ya que a pesar de que debido a la situación y a posibles confinamientos y restricciones de movilidad, tienen cláusulas que devuelven el importe de la reserva si finalmente no pueden acudir.

La situación del Sancho Abarca es parecida, explicaron desde la dirección, y confiaron en “dar mejores noticias en un futuro”.

Y desde el Hotel Abba, el director Manuel Solanilla explicó que el fin del confinamiento provincial “no se nota” en este establecimiento. “No han entrado muchas reservas desde ayer (este miércoles, cuando se anunció la medida)”, señaló.

Con 15 trabajadores todavía en erte, Solanilla prevé que salgan de dicha situación cuando se reabran las comunidades autónomas. 

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