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ALTO ARAGÓN

Desciende la afluencia turística en el Alto Aragón en un fin de semana lluvioso

La bajada de visitantes en la provincia de Huesca ha sido importante después de Semana Santa 

Cola de Caballo, en el Parque Nacional de Ordesa, este sábado.
Cola de Caballo, en el Parque Nacional de Ordesa, este sábado.
Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido

El fin de semana en la provincia ha registrado un descenso considerable de turistas respecto a la Semana Santa, con gran parte del sector hostelero con la vista puesta en el próximo puente de San Jorge y la incertidumbre sobre las condiciones de movilidad entre regiones a partir del 9 de mayo.

En Jaca, se vivió un fin de semana de transición, salvo por la celebración de un campeonato de patinaje en el que participaron 100 deportistas, de los que unos 80 eran de fuera y estuvieron acompañados por sus familias. Por lo demás, hubo una presencia mínima de turistas de Aragón con segunda residencia y otros que realizaron visitas de día.

“Vamos a seguir igual para San Jorge y el puente de mayo. No tiene pinta de que vayan a desconfinar el País Vasco y Navarra y eso no es bueno para la economía de la zona”, explicó la presidenta de la Asociación de Empresarios de Comercio y Servicios de la Jacetania (Acomseja), Marian Bandrés, que tiene mejores previsiones para el verano. “Somos optimistas y confiamos en que sea un verano bueno, por lo menos como el del año pasado. Hay ganas de viajar, somos un destino atractivo y pensamos que vendrá gente”, agregó.

Visitantes ayer, en el Castillo de Loarre.
Visitantes este domingo, en el Castillo de Loarre.
Loarreturismoactivo S.L.

Con respecto a la Semana Santa, ofreció un balance positivo, “más que por la repercusión económica, por la inyección de moral que supuso volver a ver Jaca con gente”, aunque reconoce que ese puente “ayuda poco a paliar” la difícil situación que generó la pandemia. En las circunstancias actuales y sabiendo que “el turismo regional supone un 15%” por estas fechas, “los hoteles más grandes no pueden abrir y están derivando clientes” a otros alojamientos más pequeños.

Este fin de semana, después de las vacaciones de Semana Santa, ha sido muy tranquilo en la comarca del Alto Gállego en cuanto a turismo se refiere. “Esto ha pasado siempre”, explicó Anabel Costas desde el Hotel El Privilegio de Tena. También en los desplazamientos de día ha influido el tiempo ya que ha sido bastante desapacible, y este domingo la lluvia protagonizó buena parte del día. Por ejemplo, las pasarelas de Panticosa no abrieron aunque sí lo hicieron el sábado, registrando 380 entradas.

De cara al puente de San Jorge las reservas en los hoteles que están abiertos parecen que se están animando. “Es verdad que cuando ves que con un poco de tiempo la gente reserva, parece que el puente puede ser bueno. Hay que contar que cada vez se reserva más a última hora, y, además, tendremos que confiar en el tiempo, esperemos que vaya un poco mejor que hasta ahora”.

Inicio del recorrido de las Pasarelas de Panticosa.
Inicio del recorrido de las Pasarelas de Panticosa.
S.E.

En la Ribagorza, terrazas desiertas, lluvias y escasísimos visitantes han marcado el fin de semana posterior a Semana Santa, que ha resultado más tranquilo de lo habitual.

Ni en la parte alta de Ribagorza se ha notado animación, pese a que el tiempo empeoró este domingo y el sábado aguantó. La concejal de Turismo de Benasque, Noemí Domenech, comentó que “estamos los de casa”, en la primera semana de cierre de la N-260 desde Campo a El Run.

El tiempo impidió este domingo incluso utilizar terrazas de un sector turístico que, tras la Semana Santa, se ha adaptado a la nueva situación en la zona. “Aunque algunos hoteles aguantan, los grandes han cerrado después de Semana Santa y otros abren solo los fines de semana”, detalló.

En la Oficina de Turismo de Graus recibieron pocas visitas el fin de semana. “La mayoría eran visitas en el día, no se han alojado en la zona y, aunque el sábado hubo algún visitante de Zaragoza, el resto han sido todos de Huesca. Turismo de proximidad en un fin de semana de transición”, comentó el técnico José María Betato.

Tranquilidad es la palabra adecuada para definir este fin de semana en las zonas turísticas más habituales en el Somontano después de unas jornadas de Semana Santa que fueron “muy buenas en todo”, según informó Mariano Altemir, alcalde de Alquézar. El “movimiento” en la Ruta de las Pasarelas ha sido “normal” con menos de 500 personas durante la semana y mayor animación entre sábado y domingo. La cita más próxima para el turismo será con motivo del puente de San Jorge, con especial incidencia para los aragoneses y después “a esperar la apertura o no del confinamiento en las comunidades autónomas”, previsto en mayo, según vaya la situación de la pandemia.

En Sobrarbe, las actividades de naturaleza como paseos al aire libre, senderismo o escalada han sido “testimoniales”, explica la presidenta de la asociación empresarial turística, Paz Agraz, quien indica que en el sector hostelero se está pendiente del puente de San Jorge y las condiciones de movilidad a partir del 9 de mayo. En los accesos a Ordesa, contrastó el bajo número de vehículos con un sábado con algo de nieve y lluvia el domingo.

Y en el Castillo de Loarre, las visitas fueron escasas este domingo por la lluvia y se espera un repunte a partir del próximo puente festivo de San Jorge.

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