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DÍA DE ARAGÓN

Arcos y casas solariegas en Gurrea con vistas fluviales sobre su rica historia

Gurrea de Gállego conserva la portada románica de su iglesia de San Nicolás de Bari

Fernando Sarraseca, en el centro, durante la lectura del pregón de fiestas de Gurrea en 2019, antes de la pandemia
Fernando Sarraseca, en el centro, durante la lectura del pregón de fiestas de Gurrea en 2019, antes de la pandemia
S.E.

Con más de 60 álbumes de fotografías de Gurrea de Gállego desde el siglo XIX hasta la actualidad y más de 800 artículos de DIARIO DEL ALTOARAGÓN recogidos para la biblioteca de la población, Fernando Sarraseca explica alguna de las particularidades de este núcleo del que es vecino, como los servicios que integra o elementos artísticos entre los que destaca la iglesia de San Nicolás de Bari del siglo XII, que conserva su portada de estilo románico.

En 2019, cuando se celebraron las últimas fiestas patronales antes de la pandemia, fue el encargado de leer el pregón de fiestas, que fue “un tanto reivindicativo”. En su contenido, recuerda que figuraba el hecho de que Gurrea de Gállego “llegó a tener hasta 3.000 habitantes contando los barrios de La Paúl y El Temple” y que, como cabecera, sin contar a sus pedanías, cuenta ahora con unos 900 habitantes. “Pese a que el pueblo ha ido a menos, la situación tampoco es preocupante y conserva todos los servicios que se puedan tener en una capital”, destaca.

El tejido empresarial es fundamental para la población como la empresa Sarda-Plast S.L., que fabrica piezas para la industria y equipamientos para los sectores de agricultura, construcción y automoción, en este último caso para autocaravanas y autocares. También se refiere a empresas como Alendi, Sarco y otras del sector agroalimentario.

“Gurrea es un pueblo que aunque se mantiene ha ido a menos”, comenta. No obstante, destaca que dispone de escuela, elemento fundamental para el asentamiento de la población.

Una de las particularidades de la población es su disposición urbanística con calles llanas y largas de orientación norte, que descubren unas vistas excepcionales del prepirineo oscense.

En el núcleo urbano es posible realizar paseos agradables como la conocida ronda del Gállego. Ya en la zona más antigua del casco antiguo, que integra las calles del Barrio Bajo, los visitantes se verán sorprendidos por los arcos y escudos de algunas casas solariegas.

Otra de las zonas más importantes para visitar corresponde a los espacios fluviales de las estacadas de La Paúl y de Gurrea. Además la población integra otros rincones dignos de contemplar como el Monte de Pilatos, que alberga las trincheras restauradas de la Guerra Civil así como el despoblado medieval en la zona de Gazaperas. 

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