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CUADERNO DE VIAJE

Doce ermitas con magia de la provincia de Huesca

Una increíble ruta por las ermitas oscenses cargada de historia, misticismo y belleza

Ermita de Santa María de Iguácel.
Ermita de Santa María de Iguácel.
D.A.

La provincia de Huesca esconde rincones increíbles llenos de magia e historia. Estas ermitas, declaradas bienes de interés cultural, son un claro ejemplo de ello. Su belleza arquitectónica y las peculiaridades que las caracterizan las convierten en lugares perfectos para hacer una parada en el camino, disfrutar del aire libre y empaparse de los relatos que narran sus muros.

Este es el mapa del recorrido propuesto
Este es el mapa del recorrido propuesto
D. A.

1. Santa María del Monte (Liesa)

De origen románico tardío y modificada en siglos posteriores, este casetón con contrafuertes en sus muros laterales atesora en su interior magníficas pinturas de estilo gótico lineal que representan el martirio de San Valero, San Vicente y Santa Catalina.

2. Treviño (Adahuesca)

Este templo monástico, que data del primer tercio del siglo XIII, se muestra como un claro ejemplo de transición románico-gótica. En su interior aún pueden contemplarse algunas de las pinturas de estilo gótico lineal que decoraban sus paredes.

3.Nuestra Señora de los Agudos (Alcalá de Gurrea)

A caballo entre el románico y el gótico, en esta ermita del siglo XIII se pueden vislumbrar elementos definitorios de ambos estilos. Las vistas a la Sotonera desde este punto son motivo más que suficiente para hacer un pequeño desvío.

4. San Fructuoso (Bierge)

Situada entre estrechas calles y edificios, esta construcción destaca por las pinturas murales de su cabecera, en las que trabajaron dos grandes maestros de la zona y cuyo estilo se extendió por todo el Somontano.

5. San Bartolomé (Bergua)

Este pequeño edificio prerrománico situado en una zona altamente montañosa, destaca por su estructura única y su decoración pictórica.

6. Santa María (Chalamera)

Esta majestuosa ermita es, junto al castillo de Monzón, la sede de la Orden de los Caballeros Templarios. Ambos fueron los últimos en caer cuando el Papa Clemente V suprimió la Orden del Temple en el siglo XIV. Todos los años, el día de San Marcos, se celebra la romería al templo.

7. Abrigo de la Emita de San Úrbez (Fanlo)

Increíble edificación rupestre construida en la oquedad de la pared calcárea. Subiendo unas escaleras se accede a la verja que da paso a la ermita. Al fondo, en una especie de cripta se encuentra la morada del santo.

8. San Antón (Pano)

En el siglo XI, el antiguo monasterio de San Juan Bautista se convirtió en una pequeña ermita románico-lombarda. Desde este lugar, Ramiro I ideó la reconquista cristiana de la zona de Graus. Entre su arquitectura ruda y rústica destaca la ventana del muro sur.

9. Santa María (Iguálcel)

Escondida al fondo del Valle de la Garcipollera, este templo comenzó a construirse alrededor del año 1040. Caracterizado por su sobriedad, la decoración de la ermita ofrece evidentes similitudes con la obra de la catedral de Jaca.

10. San Juan Bautista (Rasal)

Se trata del ejemplar más alejado hacia el sur del núcleo de las llamadas iglesias del serrablo. Originariamente, fue la parroquia de un pueblo ya desaparecido en el siglo XVI. Su cabecera es uno de los puntos más interesantes y característicos del templo.

11. San Miguel (Barluenga)

Esta ermita, situada sobre un montículo, se eleva junto a un cementerio en la segunda mitad del siglo XIII. Lo más destacable son las pinturas murales de su cabecera, realizadas al fresco siguiendo el estilo francogótico y que, en su día, debieron cubrir todo el presbiterio.

12. Nuestra Señora de los Dolores (Monflorite Lascasas)

Se trata de un antiguo convento de mercedarios que se asentaron en el lugar desde 1264. Actualmente, solo se conservan los restos de la cabecera trebolada de la iglesia y el arranque del primer tramo de la nave.

Más información en: Cuadernohuescalamagia.com

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