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CONSERVACIÓN

El Gobierno de Aragón consulta el Plan de la margaritona y el cangrejo de río común

Pretende adaptar la gestión a la situación actual de estas especies

Cangrejo de río común.
Cangrejo de río común.
S. E.

El Gobierno de Aragón ha iniciado un proceso de participación ciudadana para revisar los decretos de los Planes de Recuperación para el cangrejo ibérico, Austropotamobius pallipes, y la margaritona, Margaritifera auricularia.

 Ambos planes se aprobaron hace 15 años, definiendo entonces el régimen de protección para ambas especies en Aragón. Lo aprendido durante estos años de ejecución de los planes y los datos sobre la evolución poblacional de ambas especies requiere de una adaptación de estos instrumentos de gestión a la situación actual.

Este proceso de participación estará abierto hasta el 14 de junio y en él podrán participar todos los colectivos y particulares que se inscriban en la página web del Gobierno de Aragón.

Esta consulta supone el primer paso para la elaboración de los decretos que se tramitarán en los próximos meses, y que se expondrán a información pública tan pronto como cuenten con un borrador, que incorporará las aportaciones recibidas en coherencia con el objetivo básico de los planes, que no es otro que el de proseguir con el desarrollo de acciones de conservación que permitan revertir el actual proceso de regresión de estas especies y garantizar su persistencia a largo plazo.

Este objetivo se pretende lograr mediante la conservación de los actuales núcleos de población estables y la creación de nuevos núcleos poblacionales viables a medio y largo plazo, con el consecuente incremento en el tamaño poblacional de ambas especies.

Para ello, seguir profundizando en el conocimiento de los factores de amenaza de estas especies resulta fundamental, ya que los planes deberán incluir como líneas principales de actuación la reducción de los factores de mortalidad no natural, así como en la mejora de la protección y gestión de los hábitats potenciales y los actualmente ocupados por estas especies.

Cangrejo Común 

El cangrejo ibérico está considerado “en peligro de extinción” por el Decreto 181/2005, del Gobierno de Aragón, y a nivel nacional se está trabajando para la adopción de una Estratégia de conservación para mejorar su situación, muy preocupante en muchas de las cuencas fluviales en las que aún está presente.

El cangrejo común era una especie muy abundante hasta la década de 1970, y cuyo aprovechamiento culinario era bien conocido. A partir de la segunda mitad de la década de los setenta su población ha ido disminuyendo paulatinamente hasta quedar restringido a zonas marginales de su hábitat previo, constituyendo unos de los ejemplos más claros de afección grave a la fauna autóctona por la proliferación de especies exóticas invasoras, fundamentalmente el cangrejo rojo o de las marismas, Procambarus clarkii. También la contaminación y la alteración de los cauces fluviales ha tenido sus efectos perniciosos.

Aunque históricamente en Aragón el cangrejo común se encontraba en la mayoría de cuencas fluviales que nacen en el Sistema Ibérico y en algunas cuencas prepirenaicas, la aparición de la afanomicosis, enfermedad producida por un hongo y que se transmite por el cangrejo rojo y por otras especies de cangrejos exóticos, ha recluido a la especie autóctona a algunos pequeños cauces, generalmente situados en cabecera y sometidos a fuertes fluctuaciones de caudal.

 Esta situación genera un elevado riesgo de extinción accidental por su aislamiento y por los condicionantes naturales de estos hábitats marginales, especialmente por sus escasos caudales y estiajes extremos. Actualmente, el mayor número de poblaciones se localiza en tramos del ibérico turolense.

Margaritonia o Margaritifera auricularia

La margaritona está considerada también “en peligro de extinción” por el Decreto 181/2005, y a nivel nacional se ha declarado además en situación crítica mediante Orden TEC/1078/2018, de 28 de septiembre.

Se trata de un gran molusco bivalvo de agua dulce, que puede alcanzar hasta los 17 centímetros de longitud. Antiguamente habitaba en gran parte de los ríos europeos y de África del norte, sin embargo, en la actualidad en la Península ibérica tan solo quedan unos pocos reductos poblacionales en el río Ebro, en el Canal Imperial y en el Canal de Tauste, por lo que Aragón tiene una gran responsabilidad en la conservación de esta especie.

Una de sus características más peculiares es que sus larvas, para sobrevivir, crecer y completar su desarrollo, deben alojarse en las branquias de ciertos peces para madurar durante un breve periodo de tiempo. Cada hembra libera a las aguas donde vive millones de larvas, conocidas como gloquidios, de tamaño minúsculo: una décima parte de un milímetro (150 micras). En menos de 24 horas estas larvas deben coincidir con un pez, que actúa como hospedador específico, y en cuyas branquias se engancha. Allí se desarrollan las larvas durante aproximadamente un mes, hasta convertirse en individuos juveniles, que poco después caen al fondo del río y comienzan a crecer ya como diminutas almejas.

La modificación de las comunidades de peces hospedadores naturales por la introducción de especies exóticas invasoras y la alteración de las características naturales de los ríos ha sido la causa principal de su desaparición a gran escala.

El Gobierno de Aragón dispone de las instalaciones del Centro de Cría de la margaritona, localizado en La Alfranca (Pastriz, Zaragoza). Allí el personal que desarrolla las acciones del programa de cría ha conseguido recrear el ciclo reproductivo de la especie empleando como peces hospedadores al pez fraile o blenio de río, especie también catalogada “en peligro”, y al esturión, especie exótica en Aragón que se emplea solo en condiciones controladas de cautividad. El Centro de la Alfranca es el único en el mundo que ha logrado la difícil tarea de la cría y engorde en cautividad de juveniles de esta especie.

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