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ALTO ARAGÓN

Los cultivos de secano mejoran en la provincia de Huesca gracias a la lluvia

Las precipitaciones de marzo y lo que llevamos de abril son bien valoradas por Asaja, Uaga y UPA respecto a la sequía registrada a principios de año

Aspecto de un campo de secano de trigo en El Tormillo donde se realiza su conversión en regadío.
Aspecto de un campo de secano de trigo en El Tormillo donde se realiza su conversión en regadío.
S. E.

El cambio de tendencia con las lluvias desde marzo y la continuidad este mes de abril han mejorado las perspectivas de la agricultura de secano frente a un invierno extremadamente seco lo que ha motivado el optimismo en el sector como así lo manifiestan representantes de las organizaciones agrarias.

Así lo constata el miembro de la ejecutiva de Uaga Aragón, David Solano, quien asegura que “los problemas que teníamos en invierno en el que el estado vegetativo no era bueno se debía más al frío que a la falta de lluvias”.

No obstante recalca que “las heladas de principios de abril han causado algo de daño en guisantes y espigas de trigo que se verán en el momento de las cosechas en junio”.

Pese a estos contratiempos de bajas temperaturas, “las lluvias han sido espectaculares de modo que el estado de la cosecha de cereal de invierno en secano presenta una tendencia bastante optimista con cebadas que prácticamente las dábamos por perdidas e incluso trigos”.

Esta situación, según Solano, se ha visto favorecida por “las altas temperaturas acompañadas de buenas precipitaciones de agua, especialmente en las zonas central y oriental de la provincia con cantidades suficientes para cubrir las necesidades hídricas para recuperar bastante la cosecha”.

En cuanto al regadío, con estos frentes de lluvias “el temor por la falta de agua para cubrir la demanda se disipa prácticamente” por lo que, a su juicio, “se puede hablar de que tendremos prácticamente una campaña de regadío normal”.

Una vez normalizada la situación hídrica del cereal de secano, “la preocupación de los agricultores se centra en los daños por heladas y unos seguros ante posibles pedriscos que están basados en unos precios muy inferiores a los que marca el mercado”.

También se refirió al beneficio de las lluvias para la recuperación de los pastos “que van a salir gracias a la humedad acumulada” y, por consiguiente, al ganado extensivo.

Por su parte, el presidente de Asaja Huesca, José Fernando Luna, tildó de “importantísimas” estas lluvias para el cereal de secano, en concreto trigo, cebada, guisante, colza, etcétera.

También consideró beneficiosas estas lluvias para prescindir del riego en el momento de las precipitaciones en un año con pocas reservas. “Ahora lo importante es que caigan tormentas en el Pirineo para llenar los embalses sin que hagan daño el cereal junto al deshielo”, expresó Luna.

Con ello, “se podría tener agua suficiente para una buena primera cosecha y una planificación de una segunda cosecha de maíz, girasol, veza, guisantes o cebada”. Por ello, consideró que “quedarse sin una segunda cosecha por no tener agua suficiente embalsada sería un castigo injusto para los agricultores de regadío por políticas de no de poder hacer infraestructuras en el pasado”.

Por otro lado, Luna espera que no hay tormentas de granizo en determinadas zonas. “Si es así desde Asaja estamos trabajando en una planificación con los gobiernos de Aragón y España tanto en ayudas de política de desarrollo rural para los seguros como en ayudas con Enesa, con una buena cobertura y a un precio asequible”.

El secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, recuerda que “las siembras fueron óptimas y desde Navidad y hasta marzo no cayó ni una sola gota lo que provocó un estrés hídrico en amplias zonas en Monegros y Hoya de Huesca”. Una situación que ha cambiado “con las lluvias caídas hace un mes y hasta la semana actual que ha permitido que los cereales de secano se recuperen muy bien”, aunque matiza que “hay algunas pérdidas en Monegros, Somontano y La Hoya de Huesca”.

En líneas generales considera que “la cosecha ya es normal a espera de lo que pueda caer en lo que queda de abril y mayo si sigue cayendo agua”.

También “los ganaderos nos están trasladando que las nieves caídas antes de Semana Santa y las lluvias están recuperando bastante la humedad del suelo y con ello los pastos para la ganadería extensiva en vacuno y ovino evitando costes suplementarios de alimentación”.

Y destaca que a la mejora de las reservas de los embalses “habrá que sumar el deshielo que se va a desarrollar estos días y durante las próxima semanas” para garantizar el suministro de las segundas cosechas y en especial para la siembra del maíz. l

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