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Derrumbes y aumento de caudales por las fuertes tormentas

El tráfico ha quedado con paso alternativo en la N-230, en Sopeira, tras la caída de rocas

Imagen del desprendimiento registrado en el acceso al valle de Bujaruelo.
Imagen del desprendimiento registrado en el acceso al valle de Bujaruelo.
S.E.

 Las previsiones meteorológicas que anunciaban lluvias y tormentas para la tarde de este domingo, principalmente en el Pirineo, aunque también en el centro de la provincia, se han cumplido. Las tormentas registradas en el Pirineo han provocado un aumento considerable de los caudales de ríos y barrancos, aunque hasta por el momento no se tiene constancia de incidentes de gravedad.

La tormenta ha aumentado considerablemente el caudal.

No obstante, una tormenta parece la causa del desprendimiento registrado en Sopeira, en el kilómetro 110 de la N-230, junto en la boca del túnel número 10. Afortunadamente, y pese a lo aparatoso del suceso, se ha saldado sin daños personales ni materiales. Las lluvias de los últimos días, sumadas a las precipitaciones de este domingo parecen, según comentaba el alcalde de Sopeira, José María Ariño, la causa de este derrumbe sucedido un kilómetro más arriba de la población. “Afortunadamente, no ha cogido a nadie porque con el tráfico que soporta esta carretera podría haber habido una desgracia”, comenta el edil ribagorzano. 

El desprendimiento ha consistido en varias piedras aisladas, eso sí, de gran tamaño, y pudo limpiarse con relativa rapidez. La vía ha permanecido cortada, con desvíos alternativos por la A-1605 y la A-1606, hasta que pudieron retirarse las rocas.

Posteriormente, sobre las 22 horas, se ha dado paso alternativo a la circulación. “Ha subido una pala poco después, por lo que no habrá estado mucho”, agregó el alcalde, que insistía en la “suerte” de que no hubiera pasado nada, más allá del susto.

También las fuertes lluvias han sido causantes de un desprendimiento de piedras y tierras sobre la pista de acceso al valle de Bujaruelo, que no ha causado ningún daño personal y que el Ayuntamiento de Torla se ha encargado de limpiar.

Los barrancos incrementaron considerablemente sus caudales, al igual que ríos como el Ara. Y es que esta zona de Sobrarbe, la del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y su entorno, ha sido de la más afectadas. Las cascadas y caídas de agua desde zonas altas aumentaron en espectacularidad, como ha podido apreciarse en Ordesa. Además de agua, las tormentas también descargaron granizo.

La tormenta ha dejado esta espectacular imagen.
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