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TRADICIONES

Monzón disfruta del Bautizo del Alcalde
el día de su copatrona Santa Bárbara

Declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón, ha congregado a mucho público en la plaza Mayor

La plaza Mayor se llenó para no perderse el Bautizo del Alcalde.
La plaza Mayor se llenó para no perderse el Bautizo del Alcalde.
AYUNTAMIENTO DE MONZÓN

El Bautizo del Alcalde, Fiesta declarada de Interés Turístico de Aragón, ha marcado este domingo en Monzón los actos centrales de la celebración de Santa Bárbara, copatrona de la ciudad. La plaza Mayor se  ha llenado para ver la recreación del Bautizo y, posteriormente, recoger los caramelos que se arrojaron desde los balcones del Ayuntamiento.

Javier Vilarrubí, concejal de Festejos, ha destacado que "es un gran día, ya que celebramos el día de la copatrona de Monzón, Santa Bárbara y, además, el día soleado ha permitido a los visitantes y montisonenses disfrutar de un amplio programa de actos donde ha habido cross, organizado por Eliseo Martín, misa, el bautizo y los fuegos, entre otros, pero aún quedan muchas actividades hasta el día 7 de diciembre”.

El alcalde de Monzón, Isaac Claver, ha señalado que “es una ilusión recuperar este año, por fin después de los años de pandemia, uno los momentos más importantes de la celebración de Santa Bárbara, con el Bautizo del Alcalde que hemos disfrutado, ya que nuestra ciudad tiene innumerables atractivos culturales y turísticos”.

El Bautizo del Alcalde conmemora un hecho acontecido en 1643, en plena Guerra de Secesión catalana. El castillo de Monzón había sido tomado el 19 de mayo de 1642 por las tropas francesas tras un duro asedio. Los galos habían hecho de él un fortín de resistencia y un cuartel. Tras más de un año en el que Monzón estuvo bajo poder francés (los franceses apoyaban a los catalanes), el ejército castellano con el duque de Silva al mando logró liberar la ciudad, el 4 de diciembre de 1643, el día de Santa Bárbara. Desde entonces, Santa Bárbara es la patrona de Monzón.

Según la tradición oral, ese mismo día los montisonenses y el ejército castellano decidieron nombrar un nuevo alcalde. Sin embargo, la población se había visto mermada por la guerra y las migraciones y quedaban pocos hombres en edad de ser elegidos. Al final, los ciudadanos confiaron su suerte a un hombre recto, justo y razonable. Hasta ahí todo bien, pero había un problema, ese hombre no era cristiano viejo, sino morisco. Los moriscos estaban bajo sospecha de que, a pesar de haberse convertido, seguían manteniendo sus costumbres y fe islámica. Lo mismo pasaba con este hombre. Por ello, se tomó la decisión de bautizarlo en ese mismo instante para afianzar su fe cristiana. Tras el bautizo, Monzón estalló en fiesta y se cuenta que el nuevo alcalde lanzó monedas de oro en agradecimiento a su elección.

Y este hecho dio lugar a la recreación que Monzón viene realizando, este domingo de la mano del Grupo Trotamundos junto a Ixodadors.

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