Comarcas

TRADICIONES

Bendiciones de palmas en una animada jornada en la provincia

La alta participación ha sido la tónica general del inicio del periodo litúrgico

Las procesiones y bendiciones de palmas han llenado este domingo las calles de localidad de la provincia con motivo de la festividad de Domingo de Ramos en el inicio de Semana Santa.

En el caso de Jaca, los vecinos han llengado la plaza Biscós para acudir a la bendición de palmas y ramos, a cuyo término ha dado comienzo la procesión con el paso de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, que ha recorrido el casco histórico y ha acabado a las puertas de la Catedral, donde ha actuado el Grupo de Jota Uruel. Valentín Garcés, deán del Cabildo de la Catedral, se ha encargado de presidir los actos religiosos. La jornada ha concluido por la tarde con el Vía Crucis, desde el Hospital hasta el Fuerte de Rapitán.

En el Alto Gállego ha celebrado el Domingo de Ramos con la bendición de palmas y ramos de olivo, principalmente, en las misas que se celebraron en las iglesias del territorio. Los pequeños llevaban en sus palmas caramelos y chuches. En Biescas ha habido procesión por las calles donde vecinos y cofrades portaron el paso de la entrada de Jesús en Jerusalén. En la oficina de turismo de Biescas se ha podido visitar estos días de Semana Santa, una exposición de las vestimentas que llevan los cofrades en las procesiones de la Semana Santa pelaire.

En una mañana fresca, pero soleada, Graus ha vivido una de las procesiones de Domingo de Ramos más multitudinarias de los últimos años. Decenas de personas, entre ellas muchos niños con ramas y palmas, se han congregado frente a la parroquia de San Miguel para la bendición de los ramos de olivo a partir de las 11:30 horas.

Durante la media hora siguiente, acompañados del paso de la Burreta, han recorrido la plaza Mayor y las calles Fermín Mur y Barranco para regresar a la iglesia de San Miguel, donde se ofició la misa.

“Levanten las palmas pero no la voz, habrá agua bendita para todos”, la expresión de Joaquín Trujillo, coordinador de la Unidad Pastoral de Barbastro, reflejaba el interés que ha despertado la procesión del Domingo de Ramos con gran participación de público que ha acompañado al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén (1957). La bendición de palmas y de ramas de olivo en la plaza del Mercado ha sido, también, el inicio de una Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, desde 2005.

La bendición de Ramos ha reunido hasta tres generaciones y entre las más pequeñas estaba Martina López que con quince días de vida ha vivido el ambiente propio de la jornada. “Señor, no me quite ninguna golosina porque no la han bendecido” …. la tradición está presente entre los más pequeños mientras Joaquín Trujillo se ha afanado en dejar satisfechos a casi todos con el hisopo cargado de agua bendita.

La festividad se ha celebrado en las iglesias locales y en localidades del Somontano, entre ellas Alquézar con la procesión de las rosquillas caseras elaboradas por vecinas y bendecidas por el cura Cabrero en la ermita de San Hipólito, lugar de partida hacia la iglesia de San Miguel con la sección de instrumentos de la cofradía de la Merced que participó en la procesión de Buera.

En horario vespertino (20 horas) la procesión de las Tres Caídas, con el paso de “La caída” (2015) organizada por la Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y Nuestra Madre Dolorosa desde la sede canónica de la iglesia de Escolapios hasta la Catedral.

Sariñena ha comenzado sus actos de Semana Santa el sábado con la Eucaristía y el solemne Pregón a cargo de Juan Yzuel y en la mañana del domingo se ha vivido uno de sus momentos señalados con la procesión de “La Burreta” acompañando la Cofradía de la Sangre de Cristo junto a un grupo de jóvenes con tambores y el grupo de niños catequistas. Además un gran cantidad de vecinos han acudido a la bendición de las palmas frente a la puerta de la capilla de Loreto.

Y en Aínsa han disfrugado de una concurrida celebración en la iglesia de Santa María antes de la tradicional procesión y bendición de las palmas con caramelos y dulces de los niños. “Es una tradición que se mantiene en el pueblo desde hace muchos años”, ha destacado el alcalde Enrique Pueyo.