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SUPLEMENTO AGROALIMENTARIO

Sí a las normativas, pero con apoyo económico

Moreu defiende la necesidad de ayudas al sector para adaptarse a la legislación

El sector porcino es uno de los más afectados por las nuevas normativas relacionadas con el bienestar animal
El sector porcino es uno de los más afectados por las nuevas normativas relacionadas con el bienestar animal
D.A.

Los sectores agrícola y ganadero están en continua evolución, afirma el ingeniero agrónomo Sergio Moreu, para quien muchos de esos cambios vienen motivados por las nuevas normativas en relación a distintos aspectos, entre ellos, el bienestar animal.

Se refiere, por ejemplo, a las últimas directrices europeas puestas en vigor para la ganadería porcina, que afectan especialmente a las granjas a las que exigen mayor espacio por animal. Tanto las explotaciones viejas como las nuevas deberán cumplir los valores en lo relativo a la densidad máxima de animales. “Hay ganaderos que ya se han puesto manos a la obra y están ampliando sus instalaciones para mantener el número de cerdos y otros, que si no hacen la inversión, deberán reducir el censo de animales”, advierte el gerente de Inagro Consultores.

La aplicación de esta nueva normativa trae consecuencias para todos. Por un lado, parece razonable pensar que la producción de porcino en Aragón se verá mermada, porque muchos ganaderos optarán por reducir su censo de cabezas, por otro, habrá un encarecimiento de la carne, ya que la inversión para adaptar las infraestructuras se verá repercutida en el precio final que llega al consumidor, observa Moreu.

Por ello, el ingeniero agrónomo considera que “habría que apoyar económicamente al ganadero” que acometa actuaciones “para adecuar su explotación a la nueva normativa del bienestar animal”. Desde el Gobierno de Aragón -que tiene las competencias de Agricultura y Ganadería-, pero también a través del Ministerio, “habría que habilitar una línea de ayudas”, insiste Moreu.

No solo el porcino se ve afectado por la ley, las vacas, las ovejas o las gallinas, entre otras especies, están supeditadas a la normativa en materia de Bienestar animal. En este sentido, el transporte de animales vivos es un de las cuestiones que atañe a todos. “Se van a aplicar normas que van a condicionar bastante el transporte, sobre todo en relación al espacio que deben tener los animales, los kilómetros que puede recorrer el camión o las horas de viaje”, indica Moreu, quien se muestra partidario de “mejorar las condiciones de vida de los animales”, pero advierte de que hay que hacerlo teniendo en cuenta también al ganadero.