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La mujer avanza en la modernización del campo con el “carné” de pilotaje de dron

Cinco alumnas de Monzón, Albalate de Cinca, Esplús y Sasa del Abadiado participan en una formación organizada por Fademur

Formación para pilotar un dron impulsada por Fademur.
Formación para pilotar un dron impulsada por Fademur.
Fademur

EL SECTOR agrícola no puede privarse de las herramientas digitales ni dar la espalda a la innovación tecnológica. Lo sabe bien Ana Pons, una agricultora y ganadera de vacuno de Albalate de Cinca que acaba de hacer un curso en pilotaje de drones para ponerse al día de “un futuro que ya es presente”, el de la agricultura de precisión y la agricultura 4.0.

Ana Pons, junto a otras cuatro mujeres de Monzón, Esplús y Sasa de Abadiado, compartieron recientemente una jornada práctica de pilotaje en un campo de vuelo de Albalate. El acto formaba parte de la formación de la escuela “Fademur Vuela”, con la que la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) trabaja para formar una promoción de mujeres rurales pilotas de dron desde el año pasado en distintas comunidades autónomas.

De esta forma, la organización aprovecha “la digitalización para reducir la brecha entre hombres y mujeres en los pueblos y, a la vez, avanzar en la sostenibilidad de las producciones rurales”, señala Silvia Muro, responsable técnica de Fademur Aragón.

Tras dos meses de formación, en el que las alumnas han recibido asesoramiento individualizado para desarrollar sus actividades profesionales, llegó el momento de poner a prueba sus conocimientos en un campo de vuelo particular de Albalate de Cinca.

“Fue una experiencia muy divertida”, afirma la alumna Ana Pons, para quien el curso ha sido un paso más para continuar con su formación. “Cuando pueda, quiero sacarme el carnet de aplicador de fitosanitarios aéreo”, indica. Pero este título tiene un coste “muy elevado”, que ronda los “mil euros”, comenta, por eso, esperará a ver si Fademur vuelve a sacar una oportunidad como la que ha tenido para hacer con ellos la formación.

De momento, con los certificados que ha conseguido en la escuela de la Federación ya puede hacer sus pinitos en el mundo del pilotaje del dron. “Ahora puedo hacer una medición de cualquier parcela o detectar si ha habido alguna fuga en una finca de riego con aspersión”, comenta.

Para la agricultora y ganadera, el manejo de este tipo de aparatos “es el futuro de la agricultura”, que pasa por “una agricultura de precisión y una agricultura 4.0 para las explotaciones”.

Sin duda, los drones se han convertido en un aliado estratégico para el sector. Estos vehículos aéreos no tripulados pueden incorporar un ‘software’ específico para conocer exactamente qué necesita cada cultivo (agua, nutrientes, plaguicidas…) en tiempo real.

Menos costes y más productividad

Aumentar la rentabilidad y la sostenibilidad económica, medioambiental y social de los procesos agrícolas. Este es el objetivo de la aplicación de las nuevas tecnologías en la agricultura.

Y es que, adoptar soluciones 4.0 significa, por un lado, evitar desperdicios, calculando con exactitud los requerimientos hídricos de los cultivos o detectando con antelación la aparición de determinadas enfermedades de las plantas o la presencia de parásitos.

Por otro, supone tener un mayor control de los costes de producción y poder planificar con gran precisión todas las etapas correspondientes al cultivo, siembra y cosecha, con un ahorro considerable de tiempo y dinero.

Y, por último, permite mejorar la trazabilidad de la cadena de suministro, manteniendo todo el proceso de producción bajo control, lo que conduce a una cadena de suministro corta que, con poco margen de error, es capaz de producir alimentos de la más alta calidad y de forma sostenible.

En la escuela de Fademur Vuela, “la tecnología y la digitalización son los pilares de la formación”, resalta Silvia Muro. En el caso concreto de las alumnas aragonesas, en el curso han tenido que elegir entre las especialidades de agricultura de precisión o la de audiovisuales.

Con la primera, el manejo del dron va encaminado al cuidado de los cultivos, mientras que con la segunda se ha enseñado un trabajo más publicitario y promocional, explica la responsable técnica de Fademur Aragón.

Entre las asistentes a la jornada práctica que se celebró el 21 de junio en Albalate de Cinca, hubo alumnas de varios perfiles. Agricultoras y ganaderas, la propietaria de una explotación apícola en Sasa del Abadiado y una emprendedora que está montando una seleccionadora de semillas.

Ángela Tolosa es una de esas participantes y se muestra encantada con el aprendizaje. “Ha sido muy interesante, una experiencia muy chula”, asegura. Ella vive a caballo entre Monzón y Fuendejalón (Zaragoza), donde tiene campos y una empresa de seleccionadora de semillas.

Al igual que su compañera Ana Pons, quiere ampliar la formación sacándose el título de piloto aplicador para sulfatos, lo que le permitirá trabajar más eficazmente y mejor en sus cultivos. “El dron te evita mucho trabajo, no tienes que pisar tanto el campo y puedes llegar a sitios donde antes no podías entrar con el tractor”.

Aliados de la apicultura

El uso de estos aparatos también se extiende a otros sectores, como el de la apicultura. Pilar de la Fuente, otras de las alumnas, explica que en su caso va a utilizarlos para “luchar contra la avispa velutina o avispa asiática, que está haciendo bastante daño” a la producción de miel y, últimamente, también a la de la uva.

“Con las cámaras térmicas y haciendo vuelos programados a través de trampeos podemos actuar de forma táctica y avanzada en la detección de nidos de estas avispas, que se ubican en zonas bastante boscosas, muy difíciles de localizar”.

Gracias a esta tecnología, De la Fuente podrá “neutralizar” la presencia de la velutina “para que no siga avanzado la colonización de esta plaga que es tan dañina en nuestro país ya que no tiene depredadores autóctonos”.

Escuela ‘Fademur Vuela’

La escuela ‘Fademur Vuela’ cuenta con la experiencia de la academia Advanced Smart Robotics (ASR-Formación), de la empresa Pirineos Drone, y el apoyo de IKEA, compañía que financia esta y otras iniciativas enmarcadas en ‘Plan Allen Rural’.

Durante 2023, primer año de ejecución de Plan Allen Rural, Fademur realizó más de 1.500 horas de asesoramiento a mujeres rurales emprendedoras e impartió más de 12.600 horas de formación a las participantes en el programa, destacando la certificación de 250 mujeres como pilotas de drones a través de la escuela itinerante Fademur Vuela.

La organización recuerda que participar en todas las actividades de ‘Plan Allen Rural’ es completamente gratuito. Aquellas mujeres interesadas en recibir más información y participar pueden hacerlo enviando un correo electrónico a info@fademur.es.