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UN VERANO EN LOS PIRINEOS

Un verano de altura: BTT, senderismo e ibones en las estaciones de esquí

Astún, Cerler y Panticosa abren varios remontes para disfrutar de la montaña en julio y agosto

Cuatro excursionistas en el telesilla El Molino de Cerler, que sube hasta 2000 metros de altitud y que permite además portar bicicletas.
Cuatro excursionistas en el telesilla El Molino de Cerler, que sube hasta 2000 metros de altitud y que permite además portar bicicletas.
Aramón

Un verano de altura proponen las estaciones de esquí del Pirineo aragonés, para disfrutar de montañas y lagos en BTT o a pie, con un guía o cada uno a su ritmo. Astún, Panticosa y Cerler abren sus remontes un verano más para disfrutar de estos parajes, también durante los meses de más calor.

Astún, la estación más occidental de las que se pone en marcha en verano, junto al puerto de Somport, inauguró la temporada estival el pasado 29 de junio.

El telesilla ‘Los Lagos’ acerca a los turistas hasta la zona del ibón de Truchas, el lugar idóneo para disfrutar de unas vistas maravillosas de la zona denominada Truchas o para iniciar una excursión de senderismo por estos parajes, repletos de pequeños lagos. El de Truchas y Escalar son los más accesibles, pero las rutas que desde allí parten también permiten conocer otros situados al otro lado de la frontera, como el lago de Casterau, en cuyas aguas se refleja la silueta inconfundible del Midi d’Osaau. ¡Una imagen perfecta para presumir de un verano fresco y de altura!

El programa Conviértete en Montañero que desarrollan Panticosa y Cerler acerca la montaña de una forma segura.
El programa Conviértete en Montañero que desarrollan Panticosa y Cerler acerca la montaña de una forma segura.
Aramón

Y es que a más de 2.000 metros de altitud, el calor se lleva mejor. El atractivo de los ibones, como se conoce a los lagos de montaña de origen glaciar en el Pirineo aragonés, es también lo que más cautiva a los visitantes que se acercan hasta Panticosa, ubicada en el valle de Tena, junto a la frontera del Portalet. La telecabina de acceso a las pistas de esquí ofrece un viaje en el que disfrutar con unas espectaculares vistas, del pueblo de Panticosa, desde las alturas. Y conforme gana altura, de Peña Telera, o de cómo el Gállego con sus aguas se va abriendo camino al norte del valle de Tena y, a su vera, se han ido asentando los diferentes pueblos.

Un vez arriba, en la zona de Petrosos, los visitantes pueden disfrutar a su aire de diferentes excursiones, desde las más sencillas, hasta un mirador situado a poco más de 15 minutos a pie para contemplar el valle desde las alturas, o las que llevan hasta los ibones de Asnos y Sabocos.

Tanto esta estación de esquí como la de Cerler, ambas del grupo Aramón, ofrecen además desde hace años un programa para dar los primeros pasos en la montaña. Bajo el título de ‘Conviértete en montañero’, en ambos complejos ofrecen excursiones diferentes días de la semana para conocer los encantos de estos valles. Y lo hacen de la mano de un guía de montaña, un experto que aporta seguridad y, sobre todo, que hace que la experiencia sea única. La actividad es gratuita para quienes adquieran el ticket de la telecabina de Panticosa o del telesilla El Molino de Cerler, siendo necesario apuntarse antes de comenzar hasta completar el aforo.

Panticosa destino de BTT

Pero no solo a pie puede recorrerse Panticosa. También en bici. En la telecabina se puede subir con la bicicleta para emprender diferentes recorridos (ibones, rincón del Verde, Bosques de Yandel o la vuelta al verde) o para practicar descenso. Este año se celebrará, además, una prueba de Copa de Europa de DHI en Panticosa. De esta forma, la localidad apuesta por el descenso a nivel internacional. En el pasado, fue sede de una Copa del Mundo de descenso en 1996 y ha acogido varias pruebas de la Copa de España y el Campeonato de España.

La celebración de la IXS European Downhill Cup en Panticosa es solo el primer paso en la estrategia de promoción de la ciudad como destino internacional de mountain bike, especialmente del descenso.

Rodeada de más de sesenta tresmiles y a los pies del Aneto, abre la estación de Cerler. El telesilla El Molino, apto también para portar bicicletas, acerca a los visitantes a un increíble mirador, situado a más de 2.000 metros de altitud y desde el que contemplar ‘grandes gigantes’ como Maladetas, Posets, Perdiguero y por su puesto el rey del Pirineo, el Aneto, con sus 3.404 metros de altitud.

Además del programa ‘Conviértete en montañero’ que comparte con Panticosa y que acerca a los visitantes al Pico Cogulla o al mirador del Rincón del Cielo, también tienen un programa para los niños y niñas: Pequeños Gigantes, divertidos talleres de iniciación al montañismo y la naturaleza para que los menores se aficionen a la montaña.

En las tres estaciones se ponen en marcha, además de los remontes, diferentes puntos de restauración, ideal para reponer fuerzas tras un día de excursión. Astún estará abierta hasta el próximo 8 de septiembre. Panticosa y Cerler, que arrancaron el 6 de julio, tendrán actividad hasta el 1 de septiembre.