Alto Gállego

ALTO GÁLLEGO - PATRIMONIO

Siete años de obras devuelven a Polituara su iglesia tras décadas de ruina

Esta semana se han inaugurado los trabajos en el núcleo que quedó expropiado por la construcción del embalse de Búbal

Siete años de obras devuelven a Polituara su iglesia tras décadas de ruina
Siete años de obras devuelven a Polituara su iglesia tras décadas de ruina
M.P.

LA RESTAURACIÓN de la iglesia de Nuestra Señora de Polituara, en el núcleo del mismo nombre, en el municipio de Biescas, se ha inaugurado esta semana en un acto en el que se bendijo una réplica de la imagen de la titular del templo realizada en madera y pintada a mano. Tras más de siete años en obras, la iglesia ha abierto sus puertas con una misa oficiada por el obispo de Jaca, Julián Ruiz, y concelebrada por siete sacerdotes, entre ellos los de las parroquias del Valle de Tena.

Cuando se construyó el pantano de Búbal, Polituara, Búbal, Saqués y la casa de Lartosa se expropiaron, y desde entonces Polituara se convirtió en un montón de ruinas.

Desde la reversión de la propiedad, en 2012, el grupo familiar Búbal S.L., descendientes de Polituara y Búbal, iniciaron la restauración de la iglesia, una obra que ha realizado la empresa Construcciones A-2, dirigida por Juan Miguel Arruego, albañil, cantero y empresario de Panticosa.

Ramón Acín Ferrer, uno de los socios de Búbal S.L. de Casa Royo de Búbal, en Polituara, comentaba emocionado que le gustaría que este lugar fuera "un centro como era antes de reunión de gente del valle, es difícil que vuelva a ser comercial porque no pasa la carretera, pero que se siga manteniendo la llama de Polituara".

El alcalde de Biescas, Luis Estaún, dijo que ésta es "la recuperación de un patrimonio importante que tiene su valor artístico pero también su valor emocional". Polituara es uno de los pueblos que se despobló por las obras del pantano, y ver cómo se ha recuperado la iglesia y cómo se están recuperando antiguas casas es una satisfacción".

El obispo recordó que en este templo "muchas personas fueron bautizadas, celebraron la Primera Comunión, fueron confirmadas, se casaron, aquí se ha despedido a los difuntos, y es una buena iniciativa que siga habiendo fe y se exprese a través de esta ceremonia que es de las más solemnes, la dedicación de una iglesia, consagrar el altar, un momento en el que la piedra vuelve hablar de fe y de devoción". El actual párroco de Polituara, Ricardo Mur, se mostraba "muy contento por la restauración de esta iglesia porque cuando sumamos nos vemos contentos, naturalmente".

Y contento y emocionado estaba también el último sacerdote de esta iglesia, José Antonio Bonet, que hace 50 años marchó del pueblo con los últimos vecinos. "Fui el párroco de Polituara, de Saqués y de Búbal y aquellos momentos de salir fueron muy duros, desarraigar a la gente de su ser fue doloroso, volver me ha hecho mucha ilusión".

Ricardo Mur, sacerdote, antropólogo y escritor, explica que en la reconstrucción del templo "se ha sido lo más fiel posible al edificio original y a las instrucciones dadas por el proyecto arquitectónico oportuno". No solo han evitado la ruina de muros y fábrica, sino que han sido escrupulosamente respetuosos con los restos que quedaban del edificio primitivo, que durante décadas fue pasto de expoliadores, especuladores...".

Al acto asistieron antiguos moradores y familiares, alcaldes y vecinos del Valle de Tena y de la Comarca, y la presidenta comarcal. Al acabar la misa, se repartió la caridad.

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