Alto Gállego

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Sabiñánigo es “la referencia industrial” del Pirineo oscense

Iberfoil, Bieffe Medital y Ercros son las empresas más importantes de la zona.

Sabiñánigo tiene cinco polígonos industriales.
Sabiñánigo tiene cinco polígonos industriales.
S. E.

Sabiñánigo, en pleno siglo XXI, es una ciudad industrial y de servicios. A partir de 1918, se empezaron a instalar aquí las primeras industrias químicas y del aluminio, que atrajeron a numerosos trabajadores. La ciudad de Sabiñánigo ha pasado, en 100 años, de tener 100 habitantes a más de 9.000 en la actualidad.

La llegada del ferrocarril y la creación de servicios para acoger a los turistas que se acercaban al Balneario de Panticosa, provocó que el barrio de la Estación empezara a crecer y surgiera el Sabiñánigo actual, donde la industria y los servicios que ésta genera, siguen siendo, como en sus orígenes, su motor de desarrollo económico. Sabiñánigo cuenta con polígonos industriales, varias áreas comerciales e importantes industrias químicas, del metal, farmacéutica y auxiliares, que continúan la tradición industrial de la ciudad.

“Somos la referencia industrial de la comarca y del Pirineo aragonés. Tenemos una buena conexión por carretera a las principales ciudades de la parte norte de España y sur de Francia. Estamos a 300 kilómetros de tres de los principales aeropuertos en carga de mercancías de España (Zaragoza, Vitoria y Barcelona), y a 300 kilómetros de los puertos marítimos de Bilbao y de Barcelona”, explica la concejala de fomento del ayuntamiento de serrablés, Isabel Mañero.

En la imagen, la concejala de fomento del Ayuntamiento de Sabiñánigo, Isabel Mañero.
En la imagen, la concejala de fomento del Ayuntamiento de Sabiñánigo, Isabel Mañero.
M. P.

Se trata de un extenso entorno rural “en el que crear nuevas iniciativas empresariales turísticas, agroalimentarias, hosteleras…”.

La mayor parte del empleo industrial se concentra en empresas como Iberfoil, Bieffe Medital y Ercros, las industrias más importantes de la comarca.

En la capital del Alto Gállego, el sector industrial químico, farmacéutico y del aluminio lideran la economía, generando empleo directo a más de 700 personas, 32 por ciento de la población activa, 13 por ciento en construcción, 53 por ciento en sector servicios y el resto, corresponden al sector primario.

La existencia de cinco polígonos industriales, junto a un importante tejido industrial y una eficiente red de comunicaciones, otorgan a Sabiñánigo unas excelentes condiciones para que las empresas decidan instalarse en el municipio. “Nuestra ciudad cuenta con una diversificación industrial que da lugar a la presencia de varios subsectores entre los que destacan el sector químico y el metalúrgico”.

El suelo de los polígonos industriales existentes está definido como de uso mixto, ya que no son áreas de un único uso global, sino polígonos donde se permiten tanto las industrias como los usos terciarios.

Y no hay que olvidar la gran cantidad de medianas y pequeñas empresas que completan el tejido empresarial consolidado, “y que constituyen su seña de identidad, donde la construcción de capacidades y el empleo han promovido el desarrollo territorial”.

La localidad serrablesa dispone de una superficie total de suelo industrial consolidado de 800.000 metros cuadrados sin contar el espacio que ocupan las tres grandes empresas que se ubican en el término municipal.

Isabel Mañero destaca el capital humano altamente cualificado del que dispone el municipio. “Mano de obra motivada y comprometida en el marco de un tejido empresarial que desarrolla sus competencias y habilidades profesionales en virtud del desarrollo del territorio, favoreciendo el retener el talento local, generando así un clima de estabilidad laboral”.

La concejal de fomento dice que el ser Sabiñánigo una ciudad industrial le ha valido “afrontar de mejor manera la situación generada por la covid, donde la economía ha salido mal parada”.

Asimismo, recuerda que Sabiñánigo está a la vanguardia de la investigación medioambiental, “es pionera a nivel mundial en afrontar soluciones al lindano (HCH)”.

“Profesionalidad calidad y solvencia” en Hierros del Pirineo

Instalaciones de Hierros del Pirineo.
Instalaciones de Hierros del Pirineo.
M. F.

Hierros del Pirineo realiza su actividad de distribución de productos siderúrgicos y de elaboración de ferralla en Sabiñánigo. “Desde nuestras instalaciones ofrecemos nuestros servicios a toda la comarca, provincia y provincias limítrofes: Lérida, Navarra y Zaragoza”, explica el consejero delegado de la empresa, Gerardo Berges. “La mayor dificultad es la gran extensión para llegar a las distintas zonas provinciales. Disponemos de vehículos propios, equipados con grúa para un reparto ágil y rápido en toda nuestra zona de influencia”.

Una decidida vocación industrial y voluntad de servicio al cliente definen la misión de Hierros del Pirineo, “avalada por nuestra calidad, profesionalidad y solvencia”.

Esta empresa ofrece sus servicios en la provincia y territorios limítrofes

La fábrica trabaja principalmente en la distribución de productos siderúrgicos como vigas, tubos, chapas, redondos, planos, calibrados, mallas, cerramientos, etc., al corte, a medida, punzonado y plegado, y en la elaboración de ferralla, certificada por Aenor. “En nuestro afán de superación y de ofrecer los mejores servicios a nuestros clientes, en el año 1994 empezamos el proceso de certificación del producto Armaduras pasivas de acero para hormigón estructural, lo que se conoce como ferralla, logrando el Certificado Aenor el 9 de febrero de 1995 que actualmente está en vigor con el sello añadido de Ferraplus, un seguro decenal para nuestra ferralla”, argumenta Gerardo Berges.

Además de estos productos, la empresa dispone de gran variedad de forja decorativa tanto en hierro como en fundido. Y desde 1985 son distribuidores de ventanas Velux para tejados en pendiente. “En estos momentos nuestra producción de ferralla es de 250 Tm. al mes, pero en momentos álgidos hemos tenido producciones de hasta 500 Tm por mes. El movimiento anual en tonelaje de todos nuestros productos es de 4.500 Tm”.

La Covid les ha pasado factura como a toda la sociedad “pero lo que está claro es que todos tenemos que poner de nuestra parte. Debemos ir todos a una para sacar esto adelante”, dice Gerardo Berges, que se muestra ilusionado con las perspectivas para este año, pero cree que la mejora no se notará hasta junio o julio.

En buenos momentos económicos, la producción de esta empresa ha sido de hasta 500 toneladas al mes.
En buenos momentos económicos, la producción de esta empresa ha sido de hasta 500 toneladas al mes.
M. F.

Hierros del Pirineo comenzó la actividad en Sabiñánigo en el 1980, como continuadores de otro almacén anterior que decidió cerrar en la localidad serrablesa.

El 1 de enero de 1980 se fundó Hierros del Pirineo, S.A. con accionariado de los empleados en ese momento. En el año 2006 realiza la transformación a S.L. pero con el mismo accionariado. En la actualidad cuenta con una plantilla de 20 trabajadores, de los cuales 16 están en taller y 4 en las oficinas.

En estos años han realizado cambios en sus instalaciones, desde los 500 m2 donde empezaron la actividad, pasando después a una instalación de 1.500 m2, y en el año 2000 a los actuales 5.000 m2. “En este espacio tenemos diferenciados los trabajos de almacén, ferralla, guillotina y plegadora, y disponemos de los medios más avanzados para nuestro trabajo. La intención es seguir en esta línea mediante la mejora continua, con la adaptación de personas y equipos a las necesidades de nuestros clientes”, concluye Gerardo Berges.

Iberfoil aumenta la producción y espera un año de récord

Instalaciones de Iberfoil en Sabiñánigo.
Instalaciones de Iberfoil en Sabiñánigo.
S. E.

El año 2020 ha sido un año importante para la fábrica de Iberfoil en Sabiñánigo, “a pesar de haber estado marcado por un clima de enorme incertidumbre como consecuencia de la covid, de los problemas en el suministro de materia prima, ocasionados por la huelga en la fábrica de Alcoa en San Ciprián (La Coruña), y por la inestabilidad que la gestión de la pandemia ha producido en el ámbito de la logística y el transporte a nivel mundial”, explica Clemente González Soler, presidente de Iberfoil y del Grupo Alibérico.

Pese a todo, la compañía pudo trabajar de enero a noviembre a un nivel de actividad muy alto, lo que se ha traducido en un volumen de producción en toneladas superior al de 2019 y en una facturación algo menor como consecuencia de los bajos niveles de cotización del aluminio en el LME (London Metal Exchange). El cierre del ejercicio se saldó con unas ventas de 39 millones de euros y un resultado de explotación positivo.

El parón en la actividad en el mes de diciembre, estuvo causado por la huelga de los trabajadores de la planta de Alcoa en San Ciprián (La Coruña), que supuso la interrupción en el suministro de materia prima en toda la cadena de valor. Ello afectó a Aludium y a su planta de Amorebieta (Vizcaya), que es el principal suministrador de Iberfoil. El fuerte tirón en la actividad de la fábrica de Iberfoil estuvo motivado por el elevado dinamismo que mantuvieron durante todo el año el sector farmacéutico y el de alimentación.

La empresa cerró el 2020 con unas ventas de 39 millones de euros y un resultado de explotación positivo, al tiempo que ha mantenido su exportación en Europa

Clemente González recuerda que Iberfoil es la única planta de España especializada en laminación de hoja fina de aluminio entre 20 y 30 micras, que se emplea en los blíster y cold forming para la industria farmacéutica.

Del ejercicio pasado hay que destacar la puesta en marcha de una nueva línea de producción de aplanado bajo tensión para espesores gruesos, destinados a la producción de bobinas de entre 0,2 y 1,5 milímetros, y la construcción de una nueva nave de 4.500 metros cuadrados de superficie. En conjunto, la ampliación de la capacidad de producción de Iberfoil ha supuesto una inversión de 5 millones de euros.

En cuanto a la exportación, Iberfoil, en un año tan difícil como el 2020, “ha sido capaz de mantener su actividad exportadora de forma regular a todos sus clientes en Europa, lo que ha servido para reforzar aún más su imagen como un proveedor fiable y de confianza en el mercado. En estos momentos, Iberfoil exporta el 55 por ciento de su producción a 11 países en Europa y a Estados Unidos”.

Para el mantenimiento de la actividad, Clemente González dice que ha sido fundamental la implantación dentro de Iberfoil “de importantes medidas de seguridad anticovid-19, que se han visto refrendadas con el certificado BSAFE, otorgado por EFCL (Asociación Empresa Familiar de Castilla y León) y KPMG. Este certificado acredita que las instalaciones de Iberfoil, como las del resto del grupo Alibérico, cumplen con los requisitos de higiene, limpieza y distanciamiento social orientados al control y prevención de la pandemia”.

Productos fabricados por Iberfoil.
Productos fabricados por Iberfoil.
Iberfoil

Esta fábrica ha realizado “un importante esfuerzo para mantener su plantilla durante 2020 sin tener que haber recurrido a ertes, y ello a pesar del parón de diciembre ya señalado”. En estos momentos, la plantilla es de 107 trabajadores.

En cuanto a este 2021, “hemos visto en el arranque del año una importante escalada del precio del aluminio de hasta el 40 por ciento, lo que, sumado al fuerte tirón de la demanda, augura que podríamos estar ante un ejercicio récord tanto en términos de producción como de facturación. Además, 2021 será el año en que seguiremos acometiendo nuevos proyectos de ampliación de capacidad y de diversificación en la planta de Sabiñánigo”.

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