Alto Gállego

ALTO GÁLLEGO - PATRIMONIO

El estudio de la Corona de San Salvador difunde sus primeras conclusiones

El lugar, que fue una villa romana, fue una zona de habitabilidad “muy importante” en sus 2,8 hectáreas

Angas, Arruebo, Manglano y Piedrafita, con la foto de la meseta de la Corona de San Salvador.
Angas, Arruebo, Manglano y Piedrafita, con la foto de la meseta de la Corona de San Salvador.
M.P.

El yacimiento arqueológico de la Corona de San Salvador, situado en la margen izquierda del río Gállego, dentro de unos terrenos vinculados al pueblo de Sardas, municipio de Sabiñánigo, ha sido motivo de un estudio con georradar y drones especiales que ha revelado datos sobre su existencia.

Este emplazamiento se dio a conocer en el ámbito arqueológico por Amigos de Serrablo a principios de los años 80 del siglo pasado y tras la petición de esta asociación y la implicación de la Comarca Alto Gállego, que ha destinado unos 10.000 euros para acometer dicho estudio, ya se tiene una radiografía del subsuelo para saber dónde excavar para poder sacar a la luz los restos romanos que permanecen enterrados en la cima de esta meseta que forma lo que se conoce como “Corona”.

Este jueves se presentaron los primeros datos y se explicaron los trabajos llevados a cabo en este lugar.

En la sede comarcal, Jorge Angas, investigador Araid del Gobierno de Aragón, adscrito al Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza, explicó que, tras los análisis realizados, las radiografías, las fotografías, han concluido que en esta meseta “hay una zona de habitabilidad muy importante en la zona sur. Tenemos un yacimiento no concentrado en un punto, sino extenso en toda la meseta de 2,8 hectáreas”.

El investigador recomienda hacer un seguimiento del lugar en otras épocas del año “para hacer una comparación con diferentes humedades del terreno y cerciorarnos para hacer la excavación arqueológica si se considera oportuno”.

Tras este paso, ahora toca analizar toda la información obtenida y buscar financiación para poder llevar a cabo las excavaciones.

La presidenta comarcal, Lourdes Arruebo, dijo que se sabe que existe una villa romana en ese lugar desde 1981 “al aparecer en un mármol una inscripción funeraria. En 1989 se realizó una campaña de excavaciones por Amigos de Serrablo, y en 2020 la Comarca encargó la redacción de un Plan Director para la intervención arqueológica. Este Plan nos marcaba un primer paso que era hacer un estudio para saber que teníamos en el subsuelo”.

La consejera comarcal de Cultura, Isabel Manglano, argumentó que es “de vital importancia para un territorio, recuperar y mantener estos yacimientos porque nos dan una perspectiva de dónde venimos y a dónde vamos. Ya hemos dado un primer paso y esperamos conseguir financiación para poder sacar a la luz este yacimiento y ponerlo en valor”.

Y la presidenta de Amigos de Serrablo, Pilara Piedrafita, también se congratula por estos primeros resultados. “Sabemos que es muy complicado poner en marcha, poner en valor y difundir un yacimiento, pero creo que tenemos un buen plan que debemos seguir. Nuestro trabajo es ayudar, colaborar, difundir, y aunar esfuerzos, y ahí estaremos para continuar sacando a la luz este yacimiento para que pueda ser visitable”, afirmó Piedrafita. 

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