Alto Gállego

ganadería

Las vacas escocesas Highland se adaptan al pastoreo en Orós Bajo

La borda Matías cría 5 ejemplares para dar carnes “con identidad a base de pastos”

Una de la cinco vacas Highladn, en la explotación de Orós Bajo.
Una de la cinco vacas Highladn, en la explotación de Orós Bajo.
Borda Matías

La Borda Matías del núcleo de Orós Bajo, en el municipio de Biescas, en la Comarca del Alto Gállego, tiene en su ganadería desde el pasado 2020, un pequeño lote de cinco animales de vacas Highland, cuatro hembras y un macho. Esta es una raza escocesa muy primitiva cuyo libro genealógico data del año 1885 y en la actualidad está presente en muchos países del mundo.

Desde la Borda Matías, Rosa Avellanet y Ricardo Azón comentan que, a la hora de adquirir estos ejemplares, “buscábamos que fueran dóciles, tranquilos, porque el manejo con los bueyes Serranos que tenemos era un poco delicado y entonces pensamos que con unas vacas como éstas, tan tranquilas, podrían funcionar con los bueyes y la verdad que todos se llevan muy bien”.

Las vacas Highland llegaron a la ganadería de Orós Bajo procedentes, unas del País Vasco, otras de Cataluña, y también de la vecina Francia, y todas con buena adaptación. “Son animales de crecimiento muy lento, les cuesta mucho hasta que desarrollan y se adaptan muy bien al pastoreo extensivo, no entran en la cuadra en todo el año”.

Esta especie de vaca se caracteriza por sus potentes cuernos y un flequillo que cubre parcialmente sus ojos.
Esta especie de vaca se caracteriza por sus potentes cuernos y un flequillo que cubre parcialmente sus ojos.
Borda Matías

Y explican que su método de engorde es en pastos al aire libre, “con una capacidad importante para dar carnes con una identidad a base de pastos. Se suelen sacrificar con dos o tres años sin haber comido más que pasto y forraje”.

Estas vacas se caracterizan por su pelaje largo, patas cortas y cuernos potentes, así como por un espeso flequillo que cubre parcialmente sus ojos. Aunque no es una raza de gran tamaño, presentan un cuerpo muy robusto, los machos pueden alcanzar los 800 kilos y las hembras los 500 kilos.

Venta y engorde

Rosa y Ricardo explican que el objetivo que tienen para con esta raza “es mantener un núcleo de cría para la venta de jóvenes reproductores, así como ensayar el engorde a pasto de algunos animales para su comercialización con dos o tres años de vida, tipo cebón”.

Asimismo, argumentan que en su ganadería buscaban “poner carnes con identidad, además de contar con razas distintas en una zona como la nuestra donde todo el mundo hace lo mismo”.

La vaca Highland está adaptada a ambientes muy fríos y húmedos, soportando climas muy adversos. Su crecimiento lento permite conseguir carnes hechas, magras, saludables y de gran calidad organoléptica.  

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