Bajo Cinca

BAJO CINCA - PUEBLOS LLENOS DE VIDA

Velilla de Cinca: su ermita, sus fiestas, sus rutas y la fruta revelan un fértil dinamismo

La ventana al Cinca para unas experiencias excelsas

Velilla de Cinca: su ermita, sus fiestas, sus rutas y la fruta revelan un fértil dinamismo
Velilla de Cinca: su ermita, sus fiestas, sus rutas y la fruta revelan un fértil dinamismo
J.C.

VELILLA DE CINCA.- Nada debe resultar más acogedor que entrar en la primera calle de un pueblo te encuentres "Calle Esperanza". Este rótulo invita a entrar en Velilla de Cinca, que se urbaniza a ambos lados de lo que un día fue una larga travesía carretera, hoy desviada por una variante. Una arteria estrecha, pero con aceras, por donde, sorprendentemente, cabía el autobús Fraga-Huesca.

En la comarca del Bajo Cinca, ese valle que se amplía y estrecha entre el río y las zigzagueantes sierras, que va cambiando de color con las estaciones, marrón en invierno y verde en primavera, tras pasar esos días de explosión cromática, cuando la floración de los melocotoneros y los cerezos la inundan de rosa, rojo y blanco. Está entre Fraga y Ballobar, con Zaidín al otro lado del río, ese Zaidín con el que no hay manera de conectarse por un puente, una vieja reivindicación de la que hasta se hicieron estudios.

Velilla de Cinca cuenta con 463 habitantes, con censo estable. Se dedica principalmente a la agricultura, sobre todo fruta, con varias empresas de comercialización que exportan a toda Europa. Cuenta con una fructífera huerta que se abastece del Cinca, y sus regantes forman parte de la comunidad de las Huertas de Fraga, Velilla y Torrente de Cinca, aunque también han invertido en parcelas de nuevos regadíos de Monegros II en otros municipios.

Uno de los tesoros de Velilla de Cinca está a apenas dos kilómetros, dirección a Fraga. San Valero de Velilla de Cinca se encuentra a pie de carretera y es perfectamente localizable, visible y accesible. Se trata de un templo románico del siglo XIII asentado sobre un mausoleo romano del siglo I. Una de las ermitas más estimadas en la comarca y punto final de la romería del día del Santo, patrón por otro lado de Velilla. Vecinos de Fraga, Ballobar, Velilla y otros pueblos cercanos se dan cita allí en una tarde de misa y merienda. Detrás de la ermita se alza la Casa del Ermitaño, hoy convertida en casa-museo.

Velilla de Cinca dispone de rutas de BTT muy estimadas, con sendas técnicas y descensos vertiginosos en los omprius y otras más llanas. Allí se celebra cada año, en el mes de febrero, la Transvelillense, una prueba bikerace de más de 60 kilómetros, que reúne a más de doscientos ciclistas. También es zona de paso de la Trotamons que este año tuvo una participación récord de más de 1.200 bikers que en Velilla inician el temido "muro", el pedregoso e interminable camino que lleva a la meta en Fraga. De la tierra de los caminos al ocio acuático en el Cinca y un bosque muy diverso. Velilla de Cinca dispone de una coqueta zona que sirve de salida o de paso en los descensos del Cinca en piragua y en canoa. Empresas de ocio y aventura de la zona ofrecen estos paseos y estas rutas en piragua.

Fruta, excursiones a pie, en bici, o en piragua, San Valero y su romería, la iglesia de San Lorenzo en la coqueta plaza. Gente acogedora, activa y emprendedora. Sus fiestas de San Lorenzo o de San Valero y San Valeret, sus jornadas culturales que en abril y mayo, no serían posibles sin la participación de sus asociaciones, como la de Amas de Casa "Los Castellasos" o la de la Tercera Edad San Valero, siempre dispuestos a echar una mano. Vecinos que no dudan en guiarte hasta el embarcadero, que te invitan a San Valero.

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