Bajo Cinca

BAJO CINCA - CRISIS EN EL SECTOR

Los ayuntamientos dan su apoyo a las peticiones del sector frutícola

Los once municipios bajocinqueños y organizaciones agrarias firman un manifiesto

Preocupación en Fraga por los efectos que provoque el coronavirus en el sector agrícola ante la recolección de la fruta
Preocupación en Fraga por los efectos que provoque el coronavirus en el sector agrícola ante la recolección de la fruta
S.E.

HUESCA.- Los once ayuntamientos de la Comarca del Bajo Cinca han respondido al llamamiento hecho desde el sector frutícola en busca de apoyo para exigir a las administraciones central y europea medidas que alivien la crisis que arrastran las explotaciones frutícolas familiares desde hace cinco años, cuando Rusia vetó las producciones agroalimentarias europeas.

El respaldo de los municipios bajocinqueños se ha plasmado en un manifiesto que han suscrito junto a la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (Uaga-Coag), UPA y la Plataforma en Defensa de la Fruta Dulce. La firma tuvo lugar el pasado viernes 10 de enero en Fraga, y este lunes lo entregarán en la Subdelegación del Gobierno en Huesca.

Municipios y organizaciones agrarias claman medidas, ya que -aseguran- la crisis que comenzó por una decisión política "se ha hecho tan profunda que está destruyendo el tejido socioeconómico de las zonas punteras tanto en la producción de fruta de calidad como en innovaciones agrícolas". Y esto lo que -denuncian- está pasando en el Bajo Cinca.

Marco Ibarz, alcalde de Zaidín y presidente de la Comarca bajocinqueña, explica que los ayuntamientos han decidido apoyar al sector ante la situación que atraviesan las explotaciones frutícolas familiares, que son la base del modelo económico (junto a la ganadería) de muchas localidades, en las que los negocios que existen dependen de una manera u otra de la fruta.

En este sentido, explica que entre el 80 y el 90 % de la actividad económica de la zona depende de la fruta, "desde la mano de obra directa a quienes fabrican los cubos para recoger la fruta, los remolques o la maquinaria, los talleres de reparación de esa maquinaria, etcétera". Además -añade- "si el agricultor funciona y mueve dinero, cambia el tractor o algún apero, y compra en las tiendas". Pone como ejemplo su pueblo, Zaidín, donde las tiendas "notan" la llegada de cerca de mil temporeros en la época de recolección de la fruta que, si no compran en el pueblo lo hacen en otro cercano.

Por ello, no duda en señalar que "si la agricultura familiar se va a pique no va a caer solo la fruticultura, van a caer las tiendas, los talleres de fabricación de maquinaria y los de reparación... porque esto es una rueda".

El también presidente de la Comarca lamenta que los jóvenes se van a trabajar a empresas que no tienen nada que ver con la fruta porque están "desencantados" y "las cuentas no salen" en el sector. Muestra de ello es que "este año en Zaidín, seis agricultores jóvenes van a dejar la actividad" e incluso otro va a renunciar a la ayuda que le han concedido para incorporación. Y es que -apunta- "es el quinto año que van la cosa mal", "hay mucha gente que va a tener problema (de financiación) para iniciar la próxima campaña" y solo "aguantan" los que ven cercana su jubilación.

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