Bajo Cinca

BAJO CINCA - PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

La residencia Cinca, en Fraga, se aisla por completo del exterior

Varios trabajadores del centro para mayores han decidido quedarse a vivir en él

La residencia Cinca, en Fraga, se aisla por completo del exterior
La residencia Cinca, en Fraga, se aisla por completo del exterior
S.E.

FRAGA.- La residencia de ancianos Cinca, de Fraga, se ha convertido en un búnker sin ningún contacto físico con el exterior, para evitar contagios de coronavirus entre sus 42 personas mayores residentes. El centro cuenta con una plantilla de 24 trabajadores y un número importante de ellos ha decidido quedarse a vivir en el edificio para evitar el tener que salir y entrar.

Así llevan prácticamente diez días, evitando todo contacto con el exterior. "Creo que es la mejor manera de cuidar a nuestros residentes. Así reducimos las posibilidades de contagio y residentes y personal nos sentimos más seguros", ha señalado la directora de la residencia , Cira Jover. "Hemos habilitado la zona de gimnasio para poder estar allí los trabajadores y la comida nos la traen una vez por semana y la dejan en el almacén".

Jover reitera que "ahora mismo no hay ningún caso de coronavirus en la residencia, ni nadie con síntomas", pero entiende que para mantener la seguridad en los hogares para personas mayores "es fundamental que se practiquen tests rápidos en estas instalaciones y que se hagan también entre aquellos residentes que hayan sido ingresados en un hospital y vayan a regresar a la residencia".

Según la directora, muchos casos de contagio se producen tras un alta hospitalaria, "y sería importante hacerse la prueba y que se pase una cuarentena en una de las tres residencias que se pondrán en servicio para atender a personas mayores coronavirus". Se refiere a los centros residenciales intermedios que se están habilitando en Aragón (uno por cada provincia) para llevar a aquellos internos de las residencias de la comunidad que den positivo por coronavirus y no requieran hospitalización.

En el caso de la residencia Cinca, se ha dado un caso de alta hospitalaria, pero que no tiene relación con el coronavirus. "Tenemos una mujer que estuvo ingresada por una operación de cadera. Le dieron el alta y volvió a la residencia, sin hacerse la prueba y la tenemos en una especie de cuarentena dentro de la residencia", explica.

Lo que sí está notando el personal de la residencia es la falta de material de protección sanitaria. "No llegan mascarillas ni otros elementos de protección, salvo algunas que nos han donado particulares. Estamos un poco con el temor de no saber cómo actuar si se produce un caso. Lo que tengo claro es que los enfermos de coronavirus no pueden curarse en residencias. Se tienen que curar en centros sanitarios", apunta Jover, que indica que, "por lo demás, en la residencia la vida se desarrolla con cierta normalidad, aunque es difícil para los residentes el no poder tener contacto con sus familiares". "Hemos creado un grupo de wasap y está el teléfono y la videoconferencia, pero no es lo mismo", agrega.

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