Bajo Cinca

PRUEBA SOLIDARIA

Dos mil personas “corren por la vida” en Fraga

La novena edición de esta iniciativa organizada por la Asociación Española Contra el Cáncer recauda 20.000 euros

El recorrido de la Carrera por la Vida se recortó este año.
El recorrido de la Carrera por la Vida se recortó este año.
Jaume Casas

Unas dos mil personas participaron ayer en la 9ª Carrera por la Vida que organizó la Asociación Española Contra el Cáncer en Fraga. La actividad se recuperó este año, tras el parón del año pasado debido a la pandemia provocada por la covid, y se resintió un poco en cuanto a participación, por la actual situación que se vive, pero la recaudación mantuvo los niveles de otras ediciones, recogiéndose cerca de 20.000 euros entre inscripciones y aportaciones de empresas y de personas a título particular que no participaron en la carrera pero que quisieron colaborar. La recaudación se destina a ayudar en la financiación de los proyectos de investigación contra el cáncer de la AECC.

“Estamos muy contentos porque hemos recuperado la carrera que era lo importante. Lógicamente ha habido menos participación que la última vez, pero la recaudación ha sido muy similar. Se ha notado las ganas de colaborar. Lo cierto es que siempre tenemos una gran respuesta en todo lo que organizamos y la gente está muy concienciada de la importancia de colaborar en la lucha contra el cáncer”, comentaba en la llegada, la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en el Bajo Cinca, Fina Escandil.

La organización recortó algo el recorrido habitual de la Carrera por la Vida, debido a que cuando se convocó la prueba están aún en vigor las restricciones de antes de Navidad. Al final se recorrió un trayecto de 1’2 kilómetros, entre el Paseo Barrón-Cegonyer y el final del Paseo de la Constitución, frente al Pabellón Cortes de Aragón.

La salida se dio a las 11:15 horas y se hizo por grupos de quinientas personas. Primero salieron un grupo de unas veinte personas que optaron por hacer el recorrido corriendo, aunque este año no había competición. Luego separados por unos dos minutos fueron saliendo los cuatro grupos, identificados cada uno con un color. En medio de la algarabía que ofrecían un grupo de animación con personajes como Superman y el Capitán América, primero salió el grupo verde, luego el azul y los últimos fueron los grupos rojo y amarillo.

Una vez más, la marea verde (el color de la camiseta que se entregaba a los participantes en el momento de inscribirse), inundó el paseo del Cegonyer, descendió por la calle San Quintín, para enfilar la Avenida Reyes Católicos, junto al paseo fluvial y cruzar el Cinca por el puente pequeño para girar a la derecha hacia el Paseo de la Constitución, en paralelo al Cinca y llegar al punto final frente al pabellón Cortes de Aragón. Allí se ofreció una botella de agua. Las medidas anticovid aconsejaron eliminar la entrega de fruta y la animación musical, al principio y al final de la carrera para evitar grandes aglomeraciones de gente. Hubo participantes que no se detuvieron en la meta y siguieron el paseo por el sendero que sigue rio arriba junto al Cinca. El tiempo invitaba a ello, en un día soleado y hasta caluroso.

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