Cinca Medio

COLABORAN: DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA

Lorena Carrasquer y Fernando Chárlez: “Somos de Albalate pero tuvimos que irnos a Belver porque no encontrábamos casa”

 #CONTRALADESPOBLACIÓN

Lorena Carrasquer y Fernando Chárlez con sus hijos Vega y Hugo
Lorena Carrasquer y Fernando Chárlez con sus hijos Vega y Hugo
S.E.

Son los dos de Albalate de Cinca. Allí se criaron, allí van sus hijos al colegio y allí hacen su vida. Sin embargo, “tuvimos que irnos a vivir a Belver porque no encontrábamos casa”, comentan Lorena Carrasquer y Fernando Chárlez. A pesar de que recientemente han hecho una inversión en reformar la planta baja de su casa de Belver de Cinca, siguen pensando en volver a Albalate.

Ellos son algunos de los interesados en la nueva promoción de viviendas adosadas que se plantea en la localidad, por iniciativa de un empresario y vecino, para dar respuesta a las demanda y evitar la sangría de jóvenes. El proyecto se presentó ayer en el pueblo y no descartan que sea la oportunidad de cumplir su sueño.

“Hace siete años, buscando vivienda por en Albalate, todo lo que había eran casas en mal estado y para invertir demasiado en ellas para tener algo decente. Al final, nos vinimos al pueblo de al lado, a Belver, porque encontramos una oportunidad y, aunque era de segunda mano, podríamos restaurarla un poco y estaba mejor”, explica Fernando, mientras que Lorena apunta que exploraron esta opción porque su familia paterna es de esta localidad. “Miramos en Belver y también en Alcolea, porque eran las opciones más próximas que teníamos y al final nos decidimos por el primero porque era la casa que más nos gustaba”, indica Carrasquer.

“Hacemos vida en Albalate, pero vivimos en Belver. Solo que ahora lo tenemos más difícil para volver por la inversión que hemos hecho hace nada pensando que la promoción ya no salía”, comentan, al tiempo que añaden que hace poco han reformado parte de la casa. “También nos planteamos buscarnos algo en Monzón o Binéfar, aunque nunca sería una casa, pero podría ser una posibilidad si no te puedes quedar en el pueblo. Nosotros lo descartamos, pero al final no queda más remedio” detalla.

“Hace un año y medio salió la primera propuesta de que iban a hacer viviendas, pero se echó un poco para atrás, llegó la covid...”, señalan, en alusión a una iniciativa del ayuntamiento que exploró las posibilidades que había de promover vivienda. Ahora, al haber dado un paso el empresario local, el planteamiento es distinto. Si la propuesta les convence tendrán que ver las posibilidades que tienen, si pueden vender la casa de Belver... “Hace muchos años hubo viviendas de protección oficial, pero no hay promociones”, comenta Chárlez. Ahora, para Fernando y Lorena también es importante conocer los plazos y las opciones de financiación.

“Lo que pasa es que los niños van al colegio a Albalate; y mi padre, mi madre, la abuela de Lorena y la madre viven todos allí”, detalla Chárlez, de 35 años, que trabaja como gerente de mantenimiento en una planta de biodiésel en Altorricón a partir de aceite usado. Por su parte, Lorena, lleva la agenda y contabilidad de un centro de estética de Monzón. Sus hijos Hugo, de casi 6 años, y Vega, a punto también de cumplir 2, también tienen todos sus amigos en Albalate.

“Hoy (por el jueves) me he ido a poner la vacuna y me he encontrado a mucha gente más o menos de nuestra edad en la cola y una se ha tenido que ir a Alcolea, pero quiere acabar en Albalate. La gente joven estamos buscando cómo quedarnos en Albalate de todas las maneras”, asegura Lorena. “Mi hermana, de 28 años, se ha venido ahora de Barcelona, donde llevaba desde los 18 años, pero hace un año le salió una casa y por eso ha podido venir. Al final, la vida en un pueblo es mucho mejor, está embarazada, a punto de dar a luz. Ella quiere tener la tranquilidad de Albalate o de un pueblo, vamos a decirlo así, de las actividades, el transporte...”, detalla.

“Yo siempre he trabajado fuera, pero la gente del pueblo, si quiere trabajar aquí, trabaja, porque tenemos fábricas”, comenta Lorena, en alusión a las plantas de Incospel, de productos profesionales de peluquería, o a Koren Cosmetics, de cera depilatoria, aceites esenciales y cosméticos. Otros vecinos trabajan en la papelera de Alcolea, en exploraciones agrícolas y ganaderas...

Para Fernando y Lorena, Albalate es un pueblo con mucha vida y muchos servicios que dan calidad, ya que se van ampliando. Cuentan con piscinas, pistas de pádel... pero además tienen centro de salud, tiendas, bares... “No es un pueblo que no tenga servicios, tenemos de todo y no es necesario ni ir a comprar a Monzón”, asegura Lorena, que valora la vida rural. 

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