Jacetania

COSAS DE CASA

El servicio de Emergencias de Jaca, un siglo de ayuda

Comienza una nueva etapa con el traslado de la extinción de incendios al nuevo servicio provincial

Los vehículos, en la sede junto a la Comarca de la Jacetania.
Ricardo Grasa

Este pasado domingo, día 28 de febrero, el servicio de Emergencias del Ayuntamiento de Jaca dejó de ofrecer sus funciones en lo relativo a la extinción de incendios. Al día siguiente, el lunes 1 de marzo, se traspasaba dicha competencia al nuevo Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento (Speis) promovido por la Diputación Provincial de Huesca (DPH).

Coincidiendo con este cambio de ciclo, el Consistorio instaló una placa en la sede del servicio de Emergencias como reconocimiento a la encomiable labor que realizan sus diferentes trabajadores desde hace más de un siglo. Además, el carácter supramunicipal del servicio, hasta ahora dotado con una decena de funcionarios, le lleva a atender toda clase de incidencias en los núcleos de la Jacetania.

Durante este homenaje, se entregaron sendos diplomas a los cinco funcionarios locales que se incorporan al servicio provincial. Se trata de Miguel Ángel Ruiz Castillo, que ostentará el puesto de oficial en el parque de Sabiñánigo; y Juan Manuel Rodríguez Silva, José Fernández Saborido, Alberto Lorenzo Ferrer y Jesús García Nasarre, que trabajarán como bomberos en el parque serrablés. Tanto los vehículos especializados en labores de extinción de incendios, como las herramientas propias de esta actividad se trasladan también al parque del servicio provincial.

Descubrimiento de la placa dedicada al servicio de extinción de incendios.
Ricardo Grasa

“Es una nueva etapa en la vida y pasamos a hacer una labor de extinción de incendios. Va a ser otra forma de trabajar”, declaró Miguel Ángel Ruiz Castillo, el que hasta ahora era uno de los dos jefes del servicio de Emergencias, al que accedió en 1994. “Durante estos 25 años, se ha demostrado que es un servicio bien hecho y formado, con el que se atendió de todo”, explicó.

De las incidencias a las que se tuvo que enfrentar, el jaqués destaca especialmente la tragedia de Biescas de 1996 y el incendio de dos casas en Canfranc. No obstante, su memoria evoca multitud de sucesos, “desde incendios a inundaciones, pasando por accidentes de tráfico, nevadas o rescate de todo tipo de animales”. “Me acuerdo mucho del personal que ha pasado y que ya no está, porque se ha retirado o ha fallecido”, agregó.

Para Jesús García Nasarre, dejó huella un incendio que se produjo en una vivienda de la plaza Biscós, durante las obras del parking subterráneo. “Estábamos con un compañero que ya ha fallecido y otro que estaba en escala auxiliar cuando se nos hundió el tejado y pasamos unos momentos un poco complicados”, reconoció el hasta ahora otro jefe del servicio, que tampoco olvida el fuego que hace dos años arrasó un bloque de viviendas próximo al hospital viejo, ni el incendio del histórico edificio Casa La Rubia, que se produjo el día 2 de enero, siendo el primer gran examen para el Speis.

Con respecto al traslado al parque provincial, comentó que “la negociación política fue complicada”. “Hay cosas que se han quedado por el camino y en las que no estamos de acuerdo, pero los intereses de los trabajadores son otros. Ha habido personal que no ha sido admitido y que debía haber pasado. Nos duele que hay compañeros a los que por edad o por la escala auxiliar no les han dado esa opción”, apuntó.

Dicho esto, los funcionarios de Jaca que se trasladan al Speis lo hacen “con muchísima ilusión”, sabiendo que tendrán mejores condiciones de trabajo. “Antes, aparte de nuestro trabajo diario, teníamos que estar de guardia, mientras que ahora hay una dedicación exclusiva al tema de bomberos, donde se trabaja con otros protocolos”, declaró Javier García Nasarre, que da el salto al parque provincial, tras una experiencia de 20 años.

Una de las principales bazas que tuvo el servicio de Emergencias para integrarse en el Speis fue el reglamento elaborado por varios compañeros del Ayuntamiento de Jaca, José Antonio Rivero, Jesús Serena y José Manuel Lorenzo. “Ese reglamento nos ha servido para pasar a la DPH. Gracias a su trabajo y a hacer las cosas muy bien, hoy estamos aquí”, concluyeron los hasta ahora jefes de servicio.

Reestructuración

Desde este mes de marzo, el personal de Emergencias del Ayuntamiento de Jaca continúa llevando a cabo todas sus tareas habituales, menos la de extinción de incendios, mientras el servicio está pendiente de su reestructuración y del refuerzo de los actuales medios materiales y humanos. Los trabajadores que se han quedado siguen perteneciendo al servicio de Emergencias, según el compromiso adquirido por el Consistorio.

Para el alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, “pasar a depender del Speis -en cuanto a extinción de incendios- es una cuestión positiva, porque el servicio provincial tiene una cantidad de medios y una disponibilidad temporal absoluta para la actividad”. Ahora bien, “sentimentalmente creemos importante dejar un reflejo de la existencia del servicio, que tiene muchísimos años”, habiendo diversas referencias históricas en el siglo XIX.

Durante el descubrimiento de la placa dedicada al servicio local de extinción de incendios, Jesús García Nasarre pidió una segunda placa con los nombres de los efectivos. El primer edil tomó nota de la reivindicación y destacó “la vocación” que requiere el trabajo de bombero. “Nadie se mete en el fuego a jugarse la vida si no tiene vocación. Gracias a ellos, muchos vecinos han podido salvar la vida y parte o todo su patrimonio”, declaró.

Una vez traspasados los cinco funcionarios y todos los medios puramente vinculados a la labor de extinción de incendios, se ha fijado un convenio para el uso de una bomba forestal -el vehículo con cuña que limpia los pueblos-, de modo que “en verano la utilizará el servicio provincial y en invierno, el Ayuntamiento”. Del resto de medios, sobresale una furgoneta que “se diseñó para los bomberos y no parecía justo, ni razonable quedárnosla”.

Actualmente, el servicio de extinción de incendios del entorno de Jaca lo cubre el parque de bomberos de Sabiñánigo, cuyo personal se vio reforzado por los funcionarios jaqueses trasladados bajo el paraguas del Speis. La pretensión del Consistorio jaqués es crear un parque intercomarcal en la pedanía de Martillué, en el espacio que queda entre el centro de Valentia y los terrenos de la empresa Maderas del Alto Aragón. La DPH ya visitó la zona, que se ubica a medio camino entre Jaca y Sabiñánigo.

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