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COSAS DE CASA

Autoservicio Moreno de Jaca cierra una carrera de 76 años

Su sección mayorista seguirá nutriendo a los valles del entorno bajo la marca Productos Diego

La tienda está situada en el número 8 de la calle Mayor de Jaca.
La tienda está situada en el número 8 de la calle Mayor de Jaca.
S.E.

La historia del pequeño y mediano comercio de Jaca abrió un capítulo interesante en 1945, cuando Alfonso Moreno y su hermano, Ángel Moreno, decidieron comprarle a Francisco Navarro la tienda de vinos y licores que tenía en el número 8 de la calle Mayor. Sus descendientes cogieron el relevo del negocio, dotado de secciones mayorista y minorista, dando servicio a varias generaciones de jaqueses, hasta su reciente cierre.

Tanto los hijos de Alfonso Moreno, Juan Carlos y Alfonso, que trabajaban en la tienda, como el primo de ambos, Ángel, que heredó el nombre de su padre y se ocupaba del almacén, han puesto fin a su etapa laboral, dando por concluida la trayectoria de Autoservicio Moreno, uno de los establecimientos con más solera de Jaca, dados sus 76 años. No obstante, se mantiene la sección mayorista bajo la marca Productos Diego.

“¿Por qué hemos tomado la decisión? Porque nos jubilamos. Alfonso y Ángel ya tienen 67 años. Yo estoy cerca de 65. Llevamos toda la vida trabajando”, explica Juan Carlos Moreno, en representación de esta emprendedora familia. “Dentro de nuestra experiencia de vida, nos queda la conciencia muy tranquila, porque hemos hecho una buena labor social. Sentimos dejar a nuestros clientes sin los suministros a los que les hemos acostumbrado, pero en el fondo nos queda la honra de haber contribuido a la calidad de vida de los jaqueses, gente del Serrablo y visitantes”, comenta.

Juan Carlos Moreno.
Juan Carlos Moreno.
Ricardo Grasa

“Además, estamos muy contentos de la labor cara al público que hemos tenido en las dos secciones, tanto la mayorista, como la minorista, porque el trato continuado con mucha gente hace que llegues a conocerles y tengas más relación. Con este establecimiento, muchos de nuestros clientes han pasado a ser amigos. Esto es algo que podemos decir con orgullo”, continúa el empresario.

En condiciones normales, los empresarios podrían haber continuado con el negocio. “A lo mejor, hubiéramos esperado un año más, pero Ángel y Alfonso estaban pasados de fecha y me estaban esperando. Y estamos cansados de trabajar, porque es un trabajo que conlleva un sacrificio”, aseguró Juan Carlos Moreno, que podía llegar a echar 60 horas a la semana. En cierto modo, “la pandemia ha venido a forzar” el cierre, siendo “un varapalo” para la sección mayorista, que “es la que más ha sufrido” al estar la hostelería “cerrada o muy mermada”.

Con respecto a la compra del apartado mayorista por parte de Productos Diego, el jaqués señaló que “es bueno porque había unas distribuciones de calidad que la gente de la hostelería podrá seguir comprando”, siguiendo la filosofía de vertebrar el territorio. Hay que recordar que la empresa prestaba servicio a los valles de la Jacetania y el Alto Gállego e incluso llegaba a núcleos del Sobrarbe, como Broto o Torla.

Evolución histórica

En 1945, los fundadores del negocio, Alfonso Moreno y Ángel Moreno, adquirieron la tienda que ocupaba actualmente el autoservicio con sus secciones mayorista y minorista. En aquella época, sus hijos comenzaron a familiarizarse con el comercio que acabaría marcando sus vidas. “Con 12 años ya estábamos ahí. Mis amigos se iban a jugar a los glacis y nosotros nos íbamos a casa a trabajar”, recuerda Juan Carlos Moreno.

Dentro de la historia de la tienda, en 1968 hubo un antes y un después, al transformarse en un autoservicio de alimentación. “Fue el primero que hubo en Jaca. La gente entraba, cogía una cesta y echaba todo lo que quería y se le cobraba en la caja. Ya no era la tienda clásica de mostrador en la que pides una cosa tras otra”, apunta el jaqués, agregando que en los años 70 y 80 llegaron a trabajar 16 personas en el negocio. Hace 12 años, se dio “un nuevo enfoque” a la charcutería y la quesería, dos de los valores del comercio, en cuya última época trabajaban 5 personas en la tienda y otras tantas en el almacén.

Interior del comercio.
Interior del comercio.
S.E.

“En la tienda teníamos 3.000 referencias y en la distribución mayorista, otras 3.000. Algunas eran coincidentes, pero en la tienda vendíamos productos que no se vendían en el almacén, como yogures. Y en la sección mayorista vendían por ejemplo latas de 3 kilos de garbanzos para los restaurantes”, explicó Juan Carlos Moreno. Entre los productos estrella, estaban el jamón, los quesos -80 variedades- y la estantería de vinos. “Todo el mundo decía ‘qué variada y qué buenos precios’”.

Cuando se peatonalizó la calle Mayor y aparecieron las grandes superficies, Autoservicio Moreno decidió “cambiar el servicio y optar por productos de Km. 0”, como la longaniza de Bailo y Berdún, el queso O’Xortical de Villanúa, las galletas chesitas de Hecho, los huevos de Ulle y otros más lejanos, como los patés de Aínsa o los chocolates de Benabarre. “Algunos visitantes se llevaban cantidades industriales”.

El 80% de las ventas de la tienda eran para la gente de Jaca. “Teníamos desde la señora que hacía la compra completa y a lo mejor se gastaba 200 euros, y a la que se lo llevábamos a casa, hasta algún trabajador de una obra cercana que venía a buscarse la Coca-Cola para comerse el bocadillo. Cada uno, lo que quería y necesitaba”, rememora Juan Carlos Moreno.

Hoy en día, “han desaparecido la mayor parte de las tiendas de alimentación en Jaca”, como indica el jaqués, reconociendo que “la aparición de las grandes superficies comerciales ha sido un varapalo para el comercio de Jaca”. A esto se suma el efecto Amazon, que “no afecta tanto al sector de la alimentación”, pero “es un inconveniente” para el pequeño empresario, porque “si en una tienda algo cuesta 50 euros y se encuentra en Amazon a 22, la gente lo pide allí, por mucho que las asociaciones de comerciantes hagan campañas para favorecer al comercio de cercanía”.

Otra circunstancia que ha sufrido Autoservicio Moreno y por ende el comercio jaqués es la negativa de los hijos a seguir el camino de sus padres. “En general, en el comercio de Jaca no hay relevo generacional”, lamenta Juan Carlos Moreno, concluyendo que con frecuencia “se prepara a los hijos para ser personas importantes en la vida, salen a estudiar fuera y luego ya no vuelven”.

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