Jacetania

JACETANIA - GANADERÍA EXTENSIVA

Crece la inquietud en Arrés tras otro ataque a ganado ovino

Javier Jaca, afectado por los incidentes, asegura que “la ganadería extensiva no puede convivir con el lobo” y denuncia el “maltrato” al sector

Detalle de una de las heridas en la oveja muerta de un rebaño de Arrés, durante la jornada de ayer.
Detalle de una de las heridas en la oveja muerta de un rebaño de Arrés, este martes.
S.E.

La creciente amenaza del lobo se cierne de nuevo sobre la ganadería extensiva de los pueblos del entorno de la Canal de Berdún, tras conocerse, este martes, la muerte de una oveja en otro ataque a un rebaño de Arrés (Bailo), el mismo que sufrió la pérdida de cuatro ovejas en el suceso anterior notificado este domingo.

Desde el Gobierno de Aragón aseguran que la oveja muerta fue trasladada al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de La Alfranca (Zaragoza) para hacer la necropsia. También, se llevó el cadáver de una de las corderas que perdió la vida en el ataque anterior. Los resultados de los exámenes que se practiquen a ambos animales se podrían conocer este miércoles.

En el ataque de este martes, no hubo ovejas heridas o desaparecidas, porque “los animales echaron a correr hacia la nave, donde hay un poco de luz y eso o el ladrido de los perros debió de espantar al lobo”, según el ganadero afectado por los dos últimos sucesos, Javier Jaca, que se mostró convencido de que el lobo está detrás de esta cadena de incidentes.

“Hace unos días me dijeron que el causante (del ataque del domingo) había sido un perro, pero es mentira. Los perros encorren o muerden a las ovejas, pero no las degüellan de esa manera”, explicó el propietario, agregando que la aparición de un depredador “es un problema muy serio para la ganadería extensiva” en esta zona.

Según Javier Jaca, “la ganadería extensiva no puede convivir con el lobo”, especialmente el ovino, ya que “una oveja es mucho más fácil de abatir si está suelta por la noche”. “Y si fuera un perro, al no ser una especie cinegética, no se puede matar”, como apuntó el ganadero, que no descarta que alguien “se pueda tomar la justicia por su mano”, ante la desesperación creada por la oleada de ataques, que suma cinco casos en la Jacetania en lo que va de mes.

“Esto es un maltrato al ganadero. Estamos desprotegidos y abandonados”, lamentó el dueño del rebaño de Arrés, que invita a la administración a “reflexionar”. “Los ganaderos no queremos ayudas compensatorias por el lobo y no creemos en mastines o vallados eléctricos, sino en los planes de mejora y en seguir trabajando con las ovejas en nuestros campos”, apuntó.

“Si la ganadería extensiva se la puede cargar el lobo, la intensiva tampoco tiene futuro si no la quieren la gente del pueblo y los ‘neorurales’, que vienen a vivir unas semanas o meses”, comentó Javier Jaca, sobre la oposición al proyecto de una granja de cerdos que quiere impulsar en Larués. “Los pueblos tienen que vivir todos los días y no todos pueden hacerlo del turismo”, señaló, agregando que creó nueve puestos de trabajo, lo que “ayuda a mantener vivos los pueblos” del entorno de Bailo. 

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