Jacetania

COLABORA CAJA: RURAL DE ARAGÓN

Villanúa empuña la bandera en defensa del mundo rural

#CONTRALADESPOBLACIÓN: Proyectos y soluciones

Vista de Villanúa.
Vista de Villanúa.
S. E.

A la sombra de Collarada (el pico más alto de la Jacetania) y bañada por el río Aragón, se ubica Villanúa, con el orgullo de plantar cara al fenómeno de la despoblación y empuñar la bandera en defensa del mundo rural, emergiendo como un ejemplo para otros núcleos del Pirineo.

“Llevamos tiempo creciendo y rozamos los 600 habitantes (80 menores de 16 años)”, detalló el alcalde, Luis Terrén, recordando que hace unos pocos años eran 430 vecinos. El récord histórico de población de hecho (1.100 residentes en 1910) queda muy lejos, pero también los mínimos registrados en los años 80-90 (cayendo por debajo de 300).

“Villanúa está en una buena dinámica. Y hay que aprovechar esa inercia positiva para seguir mejorando los servicios, que son muy valorados, y a la vez, ofrecer cosas nuevas para que la gente esté a gusto. No podemos dormirnos. Trabajamos para evolucionar y en ello estamos”, continuó el primer edil.

¿Cuál es el secreto de Villanúa? Según Luis Terrén, “una mezcla de muchas cosas”, aunque destaca tres apartados, empezando por “lo que es nuestro sello: la promoción, que es fundamental para atraer al turismo y a la gente que quiere vivir en un pueblo que esté activo y haga cosas”. “Y -como agregó- estamos en un entorno envidiable”.

La segunda pata del éxito pasa por “contar con instalaciones de primer nivel”, en especial el Ecoparque El Juncaral o la famosa Cueva de las Güixas, además de “unos servicios muy cuidados”, como el colegio y una biblioteca que supera el millar de socios con la segunda residencia. Las competiciones deportivas, el Camino de Santiago y los ciclos culturales de circo o novela negra acaban de explicar el ‘boom’ del municipio, que realizó una apuesta decidida, creando en 2011 Turismo Villanúa, el tercer pilar del cambio.

“Nuestra empresa pública genera bastantes empleos”, apuntó el alcalde, destacando que “pueden llegar a trabajar 30 personas en primavera-verano, que es su época más fuerte”. Buena parte, entre 18 y 20, lo hacen en el Ecoparque, que “es una superficie muy amplia y con muchas instalaciones”, entre las que sobresalen las tirolinas y las canoas.

Los visitantes se enamoran del pueblo, pero sus posibles de crecer son limitadas. “El mayor problema es la vivienda y encontrar un alquiler a largo plazo”, como apuntó Luis Terrén. Se trata de uno de los retos de su mandato, durante el que se van a crear 23 viviendas reguladas a precios bajos en el edificio conocido como El Carrascal.

“La previsión es que puedan estar acabadas dentro de un año y medio o dos años”, explicó el primer edil, que también se propone impulsar la industria (el sector forestal), aunque lamenta que “es complicado por temas burocráticos”. En todo caso, “se quiere seguir desarrollando el sector agroalimentario”, en el que ya destaca la quesería O’Xortical. “Y hay espacio para más negocios”.