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LOS MONEGROS - FAUNA SALVAJE

Seis ovejas muertas y cinco malheridas en un ataque en Senés de Alcubierre

El ganadero lo atribuye al lobo, mientras que la DGA apunta a uno o varios perros salvajes

Seis ovejas muertas y cinco malheridas en un ataque en Senés de Alcubierre
Seis ovejas muertas y cinco malheridas en un ataque en Senés de Alcubierre
S.E.

HUESCA.- Seis ovejas muertas y otras cinco malheridas ha sido el balance del ataque sufrido la noche de este domingo al lunes por el rebaño de Carlos y Alberto Luna, en la zona entre Robres y Senés de Alcubierre, en la falda de la sierra del mismo nombre. Unas muertes que, "por sus caractarísticas" -las reses presentaban mordeduras en el cuello así como en la zona del estómago- Carlos Luna atribuye al lobo.

"Nos encontramos la mañana del lunes seis ovejas muertas en la paridera y al soltar el ganado, vimos otras cinco maltrechas, con el cuello y las tripas mordidas", ha explicado Luna, quien dio parte a los agentes medioambientales del Gobierno de Aragón del suceso.

Desde el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, sin embargo, atribuyen este ataque a un perro o a un grupo de perros, una vez realizados los análisis pertinentes en el centro de La Alfranca. Como han señalado dichas fuentes, cinco de las reses habían sido consumidas, además, por los buitres. "La necropsia -que se realizó, apuntan, sobre la oveja restante- ha determinado que las mordeduras son de perro, por producirse de forma múltiple y sin la presión que ejerce un gran cánido como el lobo", han señalado dichas fuentes.

Señalan además que se pondrán medidas de vigilancia para tratar de identificar al perro o grupo de perros causantes de la muerte de las ovejas.

Tras un suceso de este tipo, Luna afirma que los ganaderos de la zona se sienten "inseguros" y pide ayuda a las administraciones al no encontrar "solución" y ni "asesoramiento". "No se trata solo del gasto económico", afirma el ganadero, "es también la inseguridad de pensar en lo que me puedo llegar a encontrar mañana".

Una inseguridad ante el miedo a nuevos ataques en un año como este "bueno de pastos" y que está llevando a este productor monegrino a plantearse mantener a las reses encerradas y alimentarlas a base de pacas de paja, con el consiguiente aumento del gasto que ello reporta.

El temor a los depredadores es además, una consecuencia más del estado de alarma a causa del coronavirus, ya que al reducirse el tráfico tanto de vehículos como de personas, también hace que los animales salvajes tomen más confianza a la hora de acercarse a las problaciones.

Hace una semana, una oveja era víctima de un ataque similar en otra laocalidad monegrina, en Leciñena, lo que ha aumentado también la sensación de inseguridad por parrte de los ganaderos de la zona.

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