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COSAS DE CASA

La ‘vieja remolona’ se cita con el ‘viejo remolón’

Alcubierre y Torres de Montes celebran juntos esta tradición

La Vieja Remolona acoge al Viejo Remolón en Alcubierre.
La Vieja Remolona acoge al Viejo Remolón en Alcubierre.
S.E.

Existe una pequeña historia, que no se halla en los libros de texto, es aquella que los pueblos conservan y transmiten de padres a hijos, la que se nutre de las tradiciones y costumbres, la que se guarda con orgullo, protegiendo un conjunto de historias tan ricas y variadas que son tan ilustrativas de recordar como para prevalecer sobre el legado escrito.

La riqueza cultural de nuestro país y su gran diversidad aún se hace evidente a pesar de la globalización, una diversidad que mueve el orgullo de identidad, que muchos pueblos continúan defendiendo y conservando como una gran riqueza heredada y que este año, esa tradición ha hecho que dos pueblos del Alto Aragón se hayan unido en la fiesta de La Vieja Remolona de Alcubierre y O Viejo Remolón de Torres de Montes.

“Ha sido un encuentro emotivo que llevamos los dos años de pandemia retrasando, pero por fin, nuestra Vieja Remolona ha acogido al Viejo Remolón en Alcubierre”, explica Alberto Lasheras desde Alcubierre, que el día 23 de marzo celebraban esta ancestral tradición que nunca ha faltado a su cita anual.

“En Torres de Montes se recuperó en los años 80, cuando se volvió a abrir la escuela que permaneció cerrada un periodo de tiempo”, rememoran Cristian Guirado y Toño Lobera, vecinos de la localidad, “De 1966 a 1975 solo participaban chicos, y eran unos días muy esperados, la búsqueda de un pajar con varios días de antelación para elaborar al Viejo, y que aprovechábamos para jugar y divertirnos, después y con el tiempo justo, teníamos que correr para acabar al Viejo Remolón”, ríe Lobera, que continúa detallando que ese día tenían permiso hasta para beber vino. “Luego tocaba ir a la novena, en la iglesia, y según la condición que presentábamos, siempre había algún castigo por parte del cura o maestro”, indica.

Grandes y pequeños participaron en el encuentro.
Grandes y pequeños participaron en el encuentro.
S.E.

O Viejo Remolón es de gran altura, “Cortábamos una horquilla o forcón para que no se partiera el cuerpo del Viejo, una vez acabado recorríamos todas las casas que nos daban viandas, además de una olla con aceite y otra con vino, para hacer una merienda donde nos juntábamos todo el pueblo”, explican los vecinos.

Un legado que estas dos localidades comparten con otros muchos lugares de nuestro país. En algunos pueblos aún pervive el “viejo remolón” o “la vieja remolona”, que suele celebrarse el tercer miércoles de Cuaresma”, señala José Antonio Adell considerando que, según Manuel Benito, “sirve para recordar a la naturaleza la victoria de la naciente primavera, simbolizada aquí por los niños, que son los que desarrollan la fiesta, sobre el viejo y remolón invierno que no quiere acabar de irse y que se ve pergeñado por un muñeco semejante al de carnaval”.

Adell junto a su compañero en la contribución a la etnología aragonesa y el legado histórico-cultural, Celedonio García, van a impartir una charla el próximo 9 de abril en Torres de Montes. “Si en Alcubierre los niños, y ahora también las niñas, de la escuela salen en cuadrilla, durante toda la mañana, a pedir por las casas, con la Vieja Remolona, bien engalanada; en Torres de Montes, además de un mayor tamaño del O Viejo Remolón, arde en el fuego al finalizar la celebración, recordando el destino de otros peleles durante el carnaval, como el Matapanizos y la Barbuchana en Villanueva de Sijena”, detalla.

Los más pequeños disfrutan de la fiesta.
Los más pequeños disfrutan de la fiesta.
S.E.

Está claro que los viejos y viejas tienen un origen en la Cuaresma, por el espacio de tiempo en que se prohibía desde el comer carne o beber vino hasta la celebración de bailes, comedias y otras diversiones públicas, por lo que se adquirió la costumbre de que a mitad de la Cuaresma hubiera un día de diversión. “Ese día recibía nombres como matar la vieja o la vieja remolona, en una alusión clara a la representación habitual de la Cuaresma como una vieja arrugada o viejo”, indica Adell.

Alcubierre y Torres de Montes son un ejemplo, si bien, también se celebra en Novallas o Villaluenga de Zaragoza, además de en algunos pueblos de Madrid, en Arriate, Puente Genil, Tahal y Cuevas del Becerro, en la Serranía de Ronda (Málaga), en Laguna de Duero (Valladolid), en Callosa de Segura (Alicante), en Vera, Cuevas de Almanzora, Mojácar y Garrucha (Almería) y en Noblejas (Toledo) o en la Rioja que se representa como un muñeco con siete patas, denominada ‘Partir la Vieja’, y las patas representan las mismas que semanas dura ésta transición entre el Carnaval y la Semana Santa. Así, encontramos que en los distintos lugares se celebra: el Día de la Vieja, Partir la Vieja, Matar la Vieja, Serra la Vella, la Sierra Vieja, Las Viejas, S’Avia Corema, la Vieja Remolona y O Viejo Remolón.

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