Monegros

OJO AVIZOR

Un recorrido histórico por la romería de San Isidro a La Cartuja de las Fuentes que hoy se recupera

Estudiosos de Los Monegros documentan esta cita que reúne a los vecinos de Sariñena, Lanaja, Lalueza y de los pueblos de colonización

El pueblo de Sariñena, de todas las edades, asiste a la procesión del año 1934, con banderas y santos identificados en la imagen.
El pueblo de Sariñena, de todas las edades, asiste a la procesión del año 1934, con banderas y santos identificados en la imagen.
Sariñena Editorial

“En la zona central de Los Monegros, como auténtico corazón devocional comarcal, se encuentra la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, a donde acudían conjuntamente desde Lalueza, Lanaja y Sariñena y a cuya romería del día de San Isidro se fueron sumando en las últimas décadas varios pueblos de colonización (Cantalobos, La Cartuja de Monegros, Orillena y San Juan del Flumen), integrándose de esta manera plenamente en la configuración simbólica y espacial del territorio”, describe el libro Religiosidad Popular en la Comarca de Los Monegros, de Felix A. Rivás.

Gracias a investigadores del patrimonio monegrino, como Gemma Grau, Joaquín Ruíz, Salvador Trallero o Santiago Vilella, entre otros, hoy podemos conocer el origen de las romerías en el día de San Isidro a La Cartuja de las Fuentes.

Instantánea de los años 40 donde posan, en una calle del centro de Sariñena, los más jóvenes con indumentarias de la época.
Instantánea de los años 40 donde posan, en una calle del centro de Sariñena, los más jóvenes con indumentarias de la época.
Sariñena Editorial

“En mayo de 1884, el Diario de Huesca recogía una extensa y detallada crónica de la romería hecha por los vecinos de Sariñena hasta el monasterio de La Cartuja, que nos acerca a una celebración hoy perdida, pero que entonces constituía un destacado evento”, detalla Grau puntualizando que cuando amanecía, “un repique general de campanas anunció a los poltrones y perezosos (si es que los hay cuando se trata de comilonas y fiestas) que rayaba el alba y que pronto iba a dar comienzo la misa, que, según el programa, habían de preceder a la salida de la Virgen de su capilla”.

Era entonces cuando se organizaba la procesión llevando a la Virgen de las Fuentes a la Cartuja, en cuya puerta, “ocho guardias civiles iban a la cabeza, siguiéndoles dos larguísimas hileras de mujeres. Luego iban los estandartes de San Sebastián, de San Miguel, de Nuestra Señora del Rosario, de Nuestra Señora del Carmen, del Santísimo Sacramento y de la Virgen de las Fuentes con sus respectivas cofradías. A esta seguían la cruz parroquial, la imagen en cuyo honor se celebraba la fiesta, el clero y una comisión de nuestro municipio, que cerraba la procesión y la presidía”.

Una vez hechas las ofrendas, “la procesión entró en el santuario, adornado en su puerta de entrada con un bonito arco de ramaje y flores. La imagen de la Virgen de las Fuentes quedó expuesta a la adoración de sus devotos en un altar provisional que se levantó en la puerta del templo, por ser este incapaz de contener a las más de 4.000 personas que habían acudido a la romería”.

Carruaje tirado por caballos durante la celebración de la romería de San Isidro.
Carruaje tirado por caballos durante la celebración de la romería de San Isidro.
Sariñena Editorial

Desde Lalueza, Santiago Vilella, además de farmacéutico, director y colaborador de la revista “El Recautilló”, en 2017 publicó un trabajo titulado “Plaza Mayor: memorias desde la Farmacia” y en 2018 “En la vida de Juan Andrés Comenge”, un libro excelente cuya lectura nos traslada a la Lalueza del siglo XVII hasta principios del XIX. “Desde “El Recautillo” promovimos la recuperación de la Cruceta que data de 1601, fecha que tiene grabada en la base con números romanos y al tener unos fondos recogidos en la parroquia hemos pagado el monumento del Monolito y el lugar lo ha habilitado el consistorio”, de esta forma pasa a ser patrimonio de Lalueza, cuenta el investigador y apasionado de Lalueza, de su historia, costumbres, tradiciones y de sus personajes ilustres y singulares, explicando el recorrido que se llevaba a cabo, con el objetivo de conocer el camino de los que participaban en la tradicional romería a la Cartuja de Las Fuentes, donde tienen el documento plasmado en cerámicas en el monumento de la “Cruceta”. “Desde tiempo inmemorial cruzaba el barranco Salado por el Salto para alcanzar la Cruceta y continuar por la Cobacha. Y por el Beral, el monte Artal de Orillena y el monte Oliván llegar al Monasterio de las Fuentes, por ahí discurría la tradicional Romería en el día de San Isidro en la que los labradores de Lalueza y de Los Monegros han rezado a la Virgen para que les concediese lluvias y abundantes cosechas”. Además, “fue la influencia de los Hermanos Comenge, que en la segunda mitad del siglo XVIII y debido a su estrecha relación con el Duque de Béjar y con la Corte del Rey Carlos III, fueron los verdaderos artífices en la construcción de la Iglesia de La Cartuja y de su ornamentación así como del final de las obras del conjunto monástico”.

Según Vilella, “a raíz de Los Comenge, que vitalizaron la nueva Cartuja, en Lalueza se dio a entender que los cartujos invitaban agradecidos a sus vecinos”, así y hasta antes de la Guerra Civil se iba en procesión, “hasta la Cruceta, a primera hora de la mañana, donde se hacían los rezos y los que partían hacia La Cartuja iban con estandartes y la Cruz, tradición que ahora intentamos recuperar”. “Es muy posible que los Hermanos Comenge hicieran un intercambio del “chapitel” con el hecho de que Bayeu pintará la capilla de San Pedro de Barbués”, señala el investigador que sigue recogiendo información sobre este tema.

Asistentes congregados en los años 80 para la celebración de San Isidro.
Asistentes congregados en los años 80 para la celebración de San Isidro.
Sariñena Editorial

Cabe destacar las cerámicas explicativas del monumento como la reproducción fidedigna del chapitel, obra del maestro artesano ceramista Ángel Vilella, así como las cerámicas explicativas y donde se han colocado una serie de objetos y documentos como periódicos, monedas, un texto detallado de la construcción del monolito y firmas de los vecinos de Lalueza.

Desde Os Monegros, Joaquín Ruíz trasmite este texto, “Dizen que años p’atras, a l’amadrugada, un labrador rondaba las calles del lugar, con una campanilla que hacía sonar y un candil pa luminar hasta que salía el sol, en las tradicionales plegarias de l’aurora, rezando para que la lluvia afogase la sed de nuestros ya antiguos secanos. Nuestras antiguas tierras nos exigen peregrinación, antes cada añada teníamos d’ir al Cartujo de Nuestra señora de las Fuentes. Cada 15 de mayo “San Isidro patrón labrador”, los carros del lugar y redolada han de dejar de carriar, pues de fiesta hay que ir. Aura los de Sariñena, en San Isidro, pa la ermita de Santiago, con la Virgen de las Fuentes, imos d’ir”.

Y es Salvador Trallero, en su libro Sariñena Antigua donde manifiesta: “la costumbre de ir a la romería se pierde con el tiempo, el 15 de mayo celebraba la iglesia la fiesta de San Eufrasio, aunque era también el día de San Isidro, patrón de los agricultores, hacia donde se irían inclinando las preferencias de los fieles”, añadiendo que, “la fiesta iría muy ligada, probablemente, a las rogativas para pedir lluvia, principalmente eran los labradores con galeras, carros, tartanas y caballerías los que iban a la ermita el día 15 de mayo, el ayuntamiento declaró fiesta local ese día a principios de los 70”.

Con salida desde la plaza de la iglesia, la procesión, cuenta en el libro, “se encaminaba hacia la ermita, contaba en los años 40 con las cofradías de Loreto, San Sebastián, La Virgen de las Fuentes, la Virgen del Carmen, las hijas de María, San Antolín y Santo Tomás”.

Ciudadanos recorren el camino de vuelta tras la conmemoración de la romería.
Ciudadanos recorren el camino de vuelta tras la conmemoración de la romería.
Sariñena Editorial

Fue en 1952 cuando la cofradía de Nª Sra de Las Fuetes solicitó al ayuntamiento, que una de las campanas del antiguo reloj público se colocará en la torre de la ermita, “a lo que el concejo se negó y en 2001 se colocó una campana nueva”, explica Trallero, “hoy poco ha cambiado la romería, se sigue llevando a la Virgen de Las Fuentes hacia la ermita de Santiago, acompañada de los habitantes de la villa, el Grupo de Dance y las carrozas, antiguamente era la romería a La Cartuja, y costaba unas cuatro horas llegar, lo que pudo influir para que, poco a poco, la romería a Santiago, fuera más popular”.

Cabe recordar que la Asociación de Amigos de la Ermita de Santiago, junto con personas como Eugenio Monesma, rescataban del olvido a la ermita.

La Asociación se constituía en 1995 con el objetivo de restaurar la ermita románica del siglo XIII y evitar su derrumbe al fallar el terreno que la sustentaba. En el año 1996 Confederación Hidrográfica del Ebro construyó un muro de contención en la ladera de la montaña próxima al río Alcanadre. En el año 2000 se colocó una cruz de piedra, similar a la existió anteriormente, al lado del edificio de la ermita y se grabó un vídeo sobre la ermita y la cruz de término. En 2005, a la vez que se reparaba el tejado la Asociación restauró la espadaña y otros elementos y se pintó el interior y el exterior de la Ermita. Fue en 2007 cuando se colocaron paneles informativos del edificio de la ermita, la cruz de término y el antiguo puente, así como de la flora y la fauna del paraje y en noviembre del mismo año, se inauguró una figura de piedra del Apóstol Santiago colocada en el interior de la ermita y el Peirón, realizados por el Cantero tallista Carlos Goñi.

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