Ribagorza

DOMINGO / GENTE DE AQUÍ

Zacarías Fievet: “Si no se mejoran las condiciones, es difícil que este trabajo perviva”

Dentro de dos semanas, este altoaragonés volverá a pastorear el ganado en Castilla, con el proyecto europeo Ovinova de recuperación de la trashumancia

“Gracias a la soledad he ganado mucha seguridad en mí mismo”, dice Zacarías Fievet.
“Gracias a la soledad he ganado mucha seguridad en mí mismo”, dice Zacarías Fievet
S.E.

Dentro de un par de semanas, Zacarías Fievet volverá a la montaña a pastorear el ganado, por primera vez lejos del Pirineo. Con tan solo 25 años, el joven pastor ribagorzano saltó a la fama a raíz del programa de TVE “Entre Ovejas” y ahora ha sido seleccionado para participar en el proyecto europeo Ovinova de recuperación de la trashumancia, con el que viajará a tierras de Castilla. Entre tanto, ultima su preparación como docente en la nueva Escuela de Pastores de San Juan de Plan, continúa con sus exposiciones fotográficas y sigue de embajador de lujo de su profesión, un trabajo que hay que “dignificar”, asegura, en un sector que considera fundamental para la sostenibilidad y el mantenimiento del medio rural.

“La soledad te trae tu persona, tus dudas, tus preguntas. Enfrentarse a ese vacío es impactante y no nos dan herramientas para gestionarlo. Hay soledad elegida e impuesta, pero siempre nos vamos a encontrar solos en algún momento, así que yo creo que hay que ir en busca de la soledad para saberla gestionar antes de que te encuentre. Tras las dos primeras semanas de altibajos, si la coges con gracia, es plenitud. Gracias a la soledad he ganado mucha seguridad en mí mismo”, confiesa Fievet ansioso por recuperar en los próximos días esa soledad en la montaña, como cada verano.

En esta ocasión, la trashumancia lleva a Fievet a Castilla y León, donde participará en el proyecto europeo Ovinova de recuperación de la trashumancia, que persigue cuantificar el coste de esta práctica atravesando varios puertos loberos con un rebaño de 11.000 ovejas procedentes de Andalucía y Extremadura que subirán a los montes de Burgos, Palencia y León. “Es un proyecto muy interesante con muchas ovejas repartidas en 8 puertos y en el que los pastores tenemos dos becarios. A ver qué tal se trabaja porque hay que abrir miras y conocer proyectos que apuestan por dar días de fiesta al pastor y dignificar una profesión que casi no ha cambiado desde el siglo XV”. Fievet es un apasionado de su trabajo, pero es consciente de que puede mejorarse. “Siempre he pastoreado por el Pirineo, pero hay que abrir miras y aprender más para avanzar porque hay que mejorar”. Propone hacer pequeñas mejoras como acondicionar mínimamente las cabañas, con una ducha y una placa solar para poner luz. “A mí me gusta bañarme en los ríos y dormir bajo las estrellas, pero entiendo que si no se mejoran las condiciones, es difícil que este trabajo perviva”, confiesa este joven pastor, hijo de pastores y hermano de pastores. “En el Ayuntamiento de Benasque he hecho peticiones como mejorar la cabaña de Plan de Están, donde se va el humo para dentro, o hacer algún refugio en Literola. Esto tiene que cambiar si se quiere que los animales sigan conservando estos lugares y las montañas. No se puede depender solo del turismo y la economía tiene que diversificarse”, considera. Para él, la sostenibilidad económica, ambiental y rural han de ir de la mano en la lucha contra la despoblación para “que la España vaciada no sea la España ‘vacilada’”.

“... que la España vaciada no sea la España ‘vacilada’”

El sector primario es fundamental en este proceso y, por ello, y por su bagaje profesional y familiar está haciendo la formación para ser docente en la Escuela de Pastores de San Juan de Plan, que se espera que se ponga en marcha a principios de 2022”. “Necesitamos menos gente que se aproveche de la montaña y más que transmita sus valores medioambientales y rurales de manera que a quienes vengan les apetezca respetarla. Por otro lado, los del mundo rural tenemos que abrir los brazos, hacer hueco a los que vienen de fuera. Al estar tan pocos, lo hemos hecho todo muy nuestro y hay que ser más realista con los alquileres o las ventas de bordas. Mis padres vienen de la ciudad y se hicieron pastores gracias a las escuelas de pastores que empezaron hace 40 años en Francia. Si no por eso, yo no me habría criado aquí”, explica.

Los impulsores de la futura Escuela de Pastores de San Juan de Plan han visitado centros similares en El Pallars, en Cataluña, y están en contacto con otros en el País Vasco y en Olorón, en Francia, donde harán una visita el próximo otoño. “La de San Juan de Plan será la primera de Aragón, en España hay siete y la última se abrió en Canarias”, comenta Fievet que, precisamente, viajará a las islas en los próximos días, entre el 24 y el 28 de junio estará en Tenerife, para participar en el VIII Festival de la Lana. “Cada año va creciendo más. Es muy importante porque la lana está desvalorizada y, teniendo en cuenta que la industria textil es de las que más contamina, apostar por la lana es fundamental para el sector y para la sostenibilidad”, asegura.

El apoyo de los becarios en Ovinova le permitirá seguir con sus exposiciones fotográficas en verano. “Tendré un día de fiesta por semana, gracias a los becarios, así que podré hacer unas tres exposiciones por la zona”, comentó en relación a una pasión, la fotografía, que le permite compartir sus goces diarios con el pastoreo. “La fotografía te ayuda a plasmar este sentimiento, a enseñar todo lo que he visto en el monte y acercar esos momentos. Es una puerta a la divulgación, a la reivindicación de las necesidades de los pastores”, considera Fievet.

Toda la actividad de este joven pastor ribagorzano puede seguirse en redes sociales a través de Instagram (zacariasfm), en su Facebook y en la página www.traslosojosdelpastor.com. 

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