Ribagorza

xx aniversario  

Comarca de La Ribagorza, 20 años como garante del bienestar de los ribagorzanos

La amplitud del territorio y una población dispersa dificultan la labor de la entidad 

Consejeros y personal de la Comarca ribagorzana delante de Casa Heredia, sede comarcal en Graus.
Consejeros y personal de la Comarca ribagorzana delante de Casa Heredia, sede comarcal en Graus.
Comarca de la Ribagorza

Acción Social, Educación, Cultura y Patrimonio, Juventud, Turismo, Medio Ambiente, Deporte, Protección Civil, Vialidad Invernal, Gestión de Residuos, Archivos o Información al Consumidor son las áreas competenciales de la Comarca de la Ribagorza que, en estos veinte años, se ha convertido en un referente desde el Centro de Servicios Sociales, cuyo modelo ha sido exportado a otras administraciones. La amplitud de este territorio orográficamente variado y complejo, de población escasa, dispersa y envejecida, dificulta la labor de la Comarca de la Ribagorza que, sin embargo, sigue mirando al futuro con ambición y no descarta implantar servicios de gestión integral de las personas con necesidades sociales o de compostaje de residuos orgánicos.

El presidente de la Comarca de la Ribagorza, Marcel Iglesias, considera fundamental el trabajo previo a la Constitución del ente supramunicipal hace 20 años como base de la estructura actual. “La solidez del trabajo hecho desde las Mancomunidades permitió iniciar la gestión con unos cimientos profundos que permitieron el desarrollo de las diferentes áreas competenciales”, dice mientras reconoce la dificultad para los primeros responsables de la comarca. “No tuvo que ser sencillo asumir tantas competencias de una vez, desde las que provenían de la descentralización de la Comunidad Autónoma hasta las que venían de las diversas mancomunidades. Hay que reconocer que tanto los políticos como los trabajadores de aquel momento inicial hicieron una gran labor”.

“La solidez del trabajo hecho desde las Mancomunidades permitió iniciar la gestión con unos cimientos profundos que permitieron el desarrollo de las diferentes áreas competenciales”

La clave de que todo se asentase “de forma natural” ha estado en “la estabilidad de la institución y la configuración de una plantilla de profesionales que comparten la preocupación por potenciar la Ribagorza, como un territorio que sienten como propio, por pertenencia o asimilación”.

Actualmente, la Comarca de la Ribagorza mantiene competencias en Acción Social, Educación, Cultura y Patrimonio, Juventud, Turismo, Medio Ambiente, Deporte, Protección Civil, Vialidad Invernal, Gestión de Residuos, Archivos o Información al Consumidor. “En estos veinte años, nos hemos convertido en un referente desde el Centro de Servicios Sociales, cuyo modelo ha sido seguido y exportado a otras administraciones. En la actualidad, es el área que sostiene un mayor personal al soportar una actividad esencial con la asistencia a domicilio, el transporte social, la atención psicológica o de apoyo y gestión social. Su trabajo es ingente, gracias a la solidez que aportan estos años de experiencia”.

En el área de Acción Social, Iglesias alude a acciones como el impulso del voluntariado, programas específicos y transversales en igualdad de género o el Plan comarcal contra las adicciones, que promueve un ocio saludable para la juventud, como ha ocurrido este curso con el proyecto Juega Vive de la UNESCO. “Todo ello visualiza la extensión y alcance del servicio”, asegura.

El Servicio Comarcal de Deportes también es un referente en la organización de actividades tanto durante el curso escolar como en verano, con la participación de miles de ribagorzanos, colaborando en la organización de eventos deportivos.

La gestión de residuos, explica Iglesias, se ha reforzado con el aumento de las frecuencias de recogida, la puesta en marcha del Punto Limpio Móvil que acerca a todas las poblaciones el reciclaje, la recogida puerta a puerta del cartón a los comercios o la modernización de la flota en la implicación de comarca por reducir la carga de emisiones, haciendo de este un servicio más sostenible. Dentro de ese nuevo impulso más ecológico, la comarca incluye la Red de Hogares Sostenibles como revulsivo para la introducción del compostaje en las familias ribagorzanas “y que en 2022 pretendemos alcanzar los 400 domicilios, abordar esta sensibilización en los centros escolares”.

El asesoramiento y la difusión turística de calidad viene avalada por la pertenencia al Sistema Integral de Calidad Turística en Destino (SICTED), que define una forma de hacer turismo responsable. “La promoción en ferias, con nuestra coalición con las comarcas altoaragonesas del Pirineo o el Prepirineo, intensifican una visión como marca puntera con una oferta amplia”, detalla el presidente ribagorzano.

En otro orden de cosas, decenas de poblaciones se ven beneficiadas por el transporte escolar, que permite a cientos de estudiantes acceder al derecho a la educación gracias a la gestión de más de 30 rutas que conectan con los centros escolares. Educación que alcanza a los mayores, en los talleres de memoria que imparte el aula adscrita a la Escuela de Educación en Adultos gracias al convenio con el Gobierno de Aragón y la Diputación de Huesca, en la que se incluyen otros aportes esenciales como la formación profesional que permite el acceso al mercado profesional de cuidados a la dependencia.

“Este año -agrega Iglesias- hemos reforzado el área de Patrimonio y Cultura, que en nuestra comarca debía tener un papel más desatacado, necesitamos subrayar el potencial de nuestro legado y ayudar a todos los agentes culturales que dinamizan nuestros pueblos”, comenta.

El tamaño de la comarca y la dispersión de la población provoca que la prestación de muchos servicios se encarezca. “Ribagorza es mayor que provincias como Guipúzcoa con una distribución de la población muy atomizada, con localidades con decenas de habitantes, accesos complejos en algunos casos y en un paisaje de sierras o alta montaña. Estas distancias nos obligan a que sea la Comarca la que se acerque al ciudadano, complicando su desarrollo y provocando una ampliación del coste de prestación de los servicios”.

Pese a las dificultadores propias de La Ribagorza o tal vez por ellas, el presidente considera que “la descentralización de la Comunidad Autónoma hacia las zonas rurales a través de las comarcas ha sido un acierto, no solo ha acercado la administración a los ciudadanos más alejados de las capitales, sino que ha generado muchos puestos de trabajo públicos en el territorio”, asegura mientras se refiere a posibles mejoras futuras. “Pero esa descentralización debe continuar, es necesario un impulso del Gobierno de Aragón y apoyo presupuestario por parte de las Cortes de Aragón para que se terminen de transferir con suficiencia económica las competencias que recoge la ley de creación de la Comarca de 2002. Hacer más cosas desde los ámbitos locales es una buena manera de empoderar a las comunidades que viven en los pueblos y de reequilibrar el país”.

Iglesias ve retos inmediatos y alude al margen de mejora. “Cada día trabajamos para mejorar nuestros servicios, hemos dado mucha importancia a algunos que nos han parecido básicos, como todo lo que tiene que ver con los Servicios Sociales o la gestión de los residuos, pero en algunas áreas importantes como cultura, patrimonio, juventud, enseñanza, promoción turística o medio ambiente nos está faltando la suficiente capacidad económica para desarrollarlos con un mayor potencial”.

Como proyectos futuros, avanza el interés en implantar una gestión integral de las personas con necesidades sociales o un compostaje de los residuos orgánicos generalizado, “son temas muy ambiciosos en los que estamos dando pasos. Pero creo que también sería positivo que la Comunidad Autónoma fuese valiente y descentralizase más competencias y las acercase al territorio”, concluye Iglesias. 

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