Sobrarbe

COLABORAN: DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA

Ana y Elena Puy: “En Sobrarbe somos emprendedores y hay oportunidades para trabajar”

#CONTRALADESPOBLACIÓN

Ana y Elena Puy, junto a las máquinas de su lavandería Naturelinen, en Boltaña
Ana y Elena Puy, junto a las máquinas de su lavandería Naturelinen, en Boltaña
Naturelinen

Vieron una necesidad y decidieron cubrirla. Ana y Elena Puy, dos hermanas de Plan, han abierto una lavandería industrial en el polígono de Boltaña. Bajo el nombre Naturelinen, han hecho una apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia con última tecnología. Y no se han equivocado. Abrieron a mediados de junio, el negocio va en aumento y tienen capacidad para gestionar cada día la ropa equivalente a 600 habitaciones, explican.

Elena y Ana son de las sobrarbenses que se marcharon a estudiar en los años 90 y que, tras vivir en diversos lugares y aprender idiomas en el extranjero, decidieron volver. Primero lo hizo Elena, que estudió Veterinaria, y tras pasar casi cinco años en Inglaterra, volvió a trabajar a Barcelona hasta que decidió continuar con el negocio familiar de apartamentos Villa de Plan. Era el año 2007 y, después, también volvió su hermana Ana, que continuó con el otro establecimiento familiar, el Hotel Mediodía de Plan. Además, tienen apartamentos con el nombre Pirineosnature.com, también en el valle de Chistau.

Ana había estudiado Económicas y, tras un paso por el extranjero, trabajó como directora de una cadena de hoteles y después en una consultoría del sector en Barcelona. Fue allí donde conoció a su marido, Miguel Lacambra, ahora concejal de Plan e ingeniero de Caminos, que desarrolla un proyecto de fotovoltaica en Samitier, su pueblo, también en Sobrarbe. Ana y Miguel tienen dos hijos, de 14 y 7 años, que se crían en el valle de Chistau, igual que los mellizos de Elena, de 8 años.

“Nosotras tenemos raíces muy afianzadas y siempre hemos tenido la vena emprendedora, de hacer cosas. Creemos que es importante para el Sobrarbe porque no había un negocio de estas dimensiones”, comenta, en alusión a la capacidad que tienen de atender unas 600 habitaciones diarias. Además, aún pueden crecer.

“Nosotras tenemos raíces muy afianzadas y siempre hemos tenido la vena emprendedora, de hacer cosas“

Pero no se sienten un caso aislado. “Particularmente Sobrarbe es una comarca con mucho emprendedor. La gente de aquí somos de hacer las cosas diferentes”, comenta Elena. De hecho, cree que ahora “hay más oportunidades de trabajo. La mayoría de la gente está trabajando y la tasa de paro es baja”, comenta. En la lavandería industrial, emplean a dos personas y cuentan con el apoyo de un repartidor.

Aunque abrieron en junio, comenzaron en septiembre a trabajar en este proyecto, por el que han hecho muchos viajes para conocer la tecnología y ver el funcionamiento de otras lavanderías. “Vimos que había esta necesidad, precisamente por nuestros negocios, porque las lavanderías se quedaban obsoletas y eran poco eficientes”, indica Elena. “Las máquinas llevan mucha tecnología y las lavadoras son inteligentes para ajustar la cantidad de jabón y de agua que se inyecta. Hay un control muy fino del consumo”, detalla. Además, trabajan con una multinacional con un departamento de I+D+i para los productos, que cumplen con la normativa europea Reach, explica. De este modo, también pueden ofrecer precios más ajustados. “Nos va muy bien porque se han ido sumando clientes, que están contentos porque se nota que la blancura de la ropa les ha mejorado mucho”, concreta.

Lo que sí ha notado Elena, es que “desde el inicio de la pandemia hay una tendencia, por llamarlo de alguna manera, de volver al pueblo y de vivir en el medio rural”, comenta.

“El problema más importante es que hay poca vivienda. Aquí la construcción es muy cara y no hay movimiento”

No obstante, “el problema más importante es que hay poca vivienda. Aquí la construcción es muy cara y no hay movimiento. Si construyes una casa con cuatro apartamentos para alquilar todo el año, a qué precio tienes que cobrarlos”, reflexiona. Además, apunta que hay muchas viviendas vacías porque no están habitables. Con todo, “tras unos años en los que todo el mundo se iba, un porcentaje de población decide volver”, comenta. Y siguen su estela. 

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