Somontano

SOMONTANO - OBITUARIO

El Obispado de Huesca recuerda a Damián Iguacen: "Ha sido largo el camino"

Un repaso a su trayectoria y su paso por la provincia de Huesca

El Obispado de Huesca recuerda a Damián Iguacen: "Ha sido largo el camino"
El Obispado de Huesca recuerda a Damián Iguacen: "Ha sido largo el camino"
R. G.

Ha muerto el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Damián Iguacen Borau.

Ha sido largo el camino.

Comenzó la andadura en Fuencalderas, pueblecito de la provincia de Zaragoza, Diócesis de Huesca, en el seno de una sencilla familia de labradores, donde nació el 12 de febrero de 1916. Ahora, al final, han llegado sus pasos hasta Huesca, calladamente, como se suben las cuestas, después de mucho andar, de mucho hablar, de tanto servir y amar.

Se ha sentado junto al hogar. Y ha podido recordar… y contemplar con gratitud.

Realizó sus estudios de preparación a su vida sacerdotal, en el Seminario de Huesca.

El 7 de junio de 1941 fue ordenado de presbítero.

- Y allí comenzó una encendida vida pastoral, de cercanía a la gente del pueblo.

Ibieca, Liesa, Panzano, Aguas y Santa Cilia, núcleos rurales recostados en las faldas de la Sierra de Guara, recibieron la frescura joven de D. Damián preocupado por la catequesis, por la vida de la familia, por el cuidado de los monumentos y templos parroquiales, por el anuncio del evangelio en el vivir de cada día.

Un nuevo destino le llevó al Valle de Broto, donde, entre los bosques del alto Pirineo, los prados de Ordesa, los ágiles sarrios de la altura, y el rumor de las cascadas, D. Damián se llenaba de nostalgia, escuchando día y noche la incansable canción del Río Ara.

Cuatro años nuevos, diferentes, con llamadas que, pronto. irán madurando en respuestas.

Liturgia, Arte, Predicar, Escribir, Plantar a Jesucristo en la vida.

- En el año 1944, fue destinado al Seminario como Prefecto de Disciplina y luego como Vicerrector. Allí trabajó durante cuatro años, como profesor, entre clases de Latín y de Teología Ascética, Mística y Pastoral. Hasta que, surgida una crisis entre el Equipo de Formadores del Seminario, el señor Obispo lo destinó a Zaragoza, a la Parroquia de Santa Engracia, como Encargado de la Iglesia de San Lino y, a la vez, Delegado Episcopal como Notario de la Curia Oscense para atender la tramitación de todos los expedientes prematrimoniales, que, desde Santa Engracia, tenían que venir a Huesca.

Fue un mundo nuevo, desde 1948 hasta 1954: por una parte la pobreza de las gentes del Barrio de Cuber y de las graveras, junto al canal, donde crecían las chabolas de muchos pobres, y, por otra parte, las inmensas posibilidades de todo un Zaragoza para dar ejercicios espirituales, predicar, dirigir retiros y proyectar la evangelización.

- De 1954 hasta 1969 D. Damián volvió a Huesca y trabajó en la Basílica de San Lorenzo, de Huesca.

Fue una etapa de gran despliegue de acción pastoral:

. Consiliario de la Asociación Católica de Padres de Familia.

. Asesor de la Sección Femenina

. Consiliario de la Casa de la Madre del Buen Consejo

. Consiliario de "Nuestra Unión" (Asociación de antiguos Seminaristas)

. Vocal de la comisión Diocesana de Liturgia y Apostolado litúrgico

. Consiliario de la Comisión Diocesana de Oficinistas

. Consiliario de la comisión Diocesana de Juventud de Acción Católica Femenina

. Consiliario de la Rama de Mujeres de Acción Católica

. Vocal por el Consejo de Pastoral de la Ciudad. Comisión de Liturgia.

. Presidente de la Comisión Permanente de Pastoral Diocesana

. Vocal del Plan de Apostolado Social.

. Promotor de los Cursillos Prematrimoniales y de la Pastoral Familiar.

Dentro de este trabajo que exigía la vida en reuniones, grupos, diálogos… D. Damián dedicó sus mayores esfuerzos a cuidar la parroquia de San Lorenzo, para construir una Comunidad Cristiana. Y en ese cuidado se encontró con pobrezas que había que atender en el momento.

Dos acciones significativas:

- Muchas familias no tenían Seguridad Social, tenían que comprar las medicinas. Con un grupo de enfermeras profesionales D. Damián promovió la aportación de medicamentos no caducados, para ofrecerlos con garantía a los pobres.

- Muchos enfermos que vivían solos, morían solos. ¿Quién se encargaba de ellos y de su entierro? D. Damián promovió en la Parroquia una Asociación llamada "Operación Tobías" que se comprometía a ofrecer a esas personas un entierro digno.

Parte de este trabajo pastoral por la Comunidad Cristiana fue el fomento de la devoción a San Lorenzo, como expresa el folleto "Preces laurentinas", y la intensa atención a los Ejercicios Espirituales abiertos, para matrimonios, o para jóvenes.

- En medio de tal actividad y dedicación pastoral, D. Damián fue nombrado Canónigo de la Seo de Huesca en el año 1960; Vicario Episcopal de Pastoral en 1966; en marzo de 1969 fue nombrado Administrador Apostólico, Sede Plena, de la diócesis de Huesca; en octubre de 1970 fue ordenado Obispo de Barbastro; en el 1974 fue trasladado a la Diócesis de Teruel-Albarracín; y en septiembre de 1984 hizo su entrada como Obispo de Tenerife, donde siguió trabajando hasta su renuncia el 12 de junio de 1991.

- En el trabajo pastoral de Don Damián hay unas constantes que van creciendo:

. Catequesis: Uno de los primeros libros que publicó fue el titulado "Comparaciones".

Pensamientos sencillos y claros, sacados de la Sagrada Escritura, de los Santos Padres, Doctores de la Iglesia y escritores morales, que, puestos en manos de los catequistas podían ser buen instrumento para explicar las verdades de la fe y las enseñanzas del catecismo.

. Liturgia: Con la publicación de varios folletos, D. Damián acompañó la vivencia práctica de las celebraciones litúrgicas: Liturgia del Bautismo, La Santa Misa de la Familia Parroquial, Liturgia del Sacramento del Matrimonio, Liturgia de las Exequias de Adultos, Preces de la Familia Cristiana, "Sí, queremos" (fichas sobre el matrimonio y la familia), Preces para la oración de la mañana y de la tarde.

Actuaciones suyas, dignas de mencionar, son Una gran Exposición Laurentina, una Semana de Liturgia para toda la diócesis y la Solemne Consagración de la Basílica, con ocasión de celebrarse el decimoséptimo Centenario del Martirio de San Lorenzo, en el año 1958.

De esta época es su publicación "Basílica de San Lorenzo de Huesca".

Posteriormente, siendo Obispo, de 1972 a 1981 trabajó en la Comisión Episcopal de Liturgia.

. Patrimonio: Recién llegado a Ibieca, en su primer destino pastoral, comenzó la recuperación, dignificación y restauración del Monumento de San Miguel de Foces.

De esa época es su publicación "Nuestra Señora de Foces". Obrita en la que se mezcla el amor al arte y la ferviente devoción a Santa María.

De su paso por Santa Engracia es el estudio que hizo titulado "Una Visita a la Catacumba Zaragozana".

Homenaje a los Innumerables Mártires.

Un aspecto del patrimonio espiritual de nuestro Alto Aragón es la Vida, la tradición y el Santuario de San Úrbez, en el Valle de Nocito. A él dedicó un trabajo sencillo y cercano D. Damián: "Vida de San Úrbez, Sol de la Montaña."

Ya Obispo de Barbastro, escribió "San Ramón del Monte, Obispo de Barbastro".

Y durante su estancia en la diócesis de Tenerife "La Ruta VIRGEN DE CANDELARIA, Tradición, Mensaje, Compromiso". Y su obra "El Patrimonio Cultural de la Iglesia, al Servicio del Pueblo". Y "La Iglesia y su Patrimonio Cultural" que salieron a la luz durante su trabajo como Obispo de Teruel.

De 1984 a 1993 trabajó en la Comisión Episcopal de Patrimonio.

La vida de D. Damián ha sido: servicio al Patrimonio y presencia comprometida.

. Espiritualidad: Dentro de su espiritualidad sacerdotal hay tres fuerzas que le hicieron crecer, abrirse, servir al pueblo de Dios y profundizar en su propio bautismo, presbiterado y episcopado: Una viva devoción a la Virgen María, un entusiasmo por ayudar a los sacerdotes y promover las vocaciones sacerdotales, y el trabajo escondido de la "incondicionalidad".

Tres publicaciones nos ayudan a conocerlo en estas dimensiones: "Diálogos con Santa María, Madre de Dios", "El Venerable Francisco Ferrer y los operarios misionistas. Un grano de trigo caído en tierra". Y la obrita "Incondicionales".

Después, una intensa vida de predicador de la Palabra, danto Ejercicios Espirituales, Conferencias, Cursillos, a lo largo y ancho de España y de Hispanoamérica.

Su lema "ser el último de todos, el servidor de todos".

Ha sido largo el camino. Y empinada la cuesta.

Subiendo, subiendo, ha llegado a la cumbre. Se ha hecho tarde.

Poco a poco ha ido haciéndose el silencio en torno suyo. Y D. Damián se ha apagado como una lámpara. Descanse en paz.

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