Somontano

SOMONTANO

Plantan una olivarera a partir de una estaca del árbol milenario de Nadal

El olivo se colocó cerca de la ermita de Santa María de Dulcis, en Buera, en un acto al que asistieron más de un centenar de personas

Mariano Lisa, alcalde de Buera, Alfredo y Conchi Andreu, y el alcalde de Colungo, Fernando Abadías.
Mariano Lisa, alcalde de Buera, Alfredo y Conchi Andreu, y el alcalde de Colungo, Fernando Abadías.
S. E.

La olivera milenaria de Nadal, herencia familiar de José Andreu Zamora, en Colungo, tiene “prolongación” con la olivera obtenida de una estaquilla del árbol madre que se ha plantado en el bosque de los Olivos, cerca de la ermita de Santa María de Dulcis en la localidad de Buera. La plantación se realizó por iniciativa de Mariano Lisa, alcalde del municipio en cuyo término está el espacio dotado con 45 árboles de 18 variedades diferentes de olivo, propias de la comarca del Somontano.

Más de cien personas asistieron al acto celebrado, el domingo pasado, entre ellas estaban Conchi Andreu, hija de José (fallecido el 20 de enero de 2020), y su esposo Alfredo, que participaron en la plantación. Fernando Abadías, alcalde de Colungo, se sumó al acto denominado “Raíces del olivar” que fue de reconocimiento a “los agricultores propietarios de olivos centenarios, protectores de la biodiversidad”, según informó Lisa quien calificó el evento de “fantástico por lo que representa”.

Al mismo tiempo, recordó a José Andreu como “el veterano agricultor que cuidó con esmero la olivera porque formó parte de su vida hasta que falleció con 94 años”. En el tronco de olivera entregado a Conchi y Alfredo consta el reconocimiento “a casa Nadal de Colungo por dedicación y compromiso al cuidado del olivar y su olivo milenario. Santa María de Dulcis, 3 de abril de 2022”. Ana Romero interpretó canciones dedicadas al olivar, Fernando Abadías demostró sus condiciones de jotero y hubo cata de aceites de tres variedades del Somontano, entre ellas Albareta.

La plantación de la estaquilla del árbol madre fue posible gracias a los nuevos métodos para obtener plantones de olivo porque tiene baja capacidad de enraizamiento según explicó José Manuel González, propietario de un vivero en Castillazuelo. El fruto de la olivera de Nadal es de tamaño medio y forma de ovoide con base truncada y apéndice redondeado, de maduración tardía y color rojizo.

La estaquilla se ha cuidado desde mayo de 2017 cuando se plantó durante una jornada a la que asistió José Andreu, tres años antes de su muerte. Hasta entonces, fuera de Colungo, no se había plantado ninguna procedente de la olivera milenaria que forma parte del catálogo de olivos monumentales más bonitos de España desde 2017 gracias a la mención especial concedida por la Asociación Española de Municipios del Olivo, en Jaén.

Además, está catalogada como “olivo único” según el estudio realizado por Javier Viñuales, autor del libro “Variedades de olivo del Somontano” (DPH 2007) experto en el tema, que asistió al acto en Dulcis. El Gobierno de Aragón la declarará Árbol Singular de Aragón y así se sumará al inventario de árboles y arboledas singulares que disfrutan de protección especial que reúnen una serie de características especiales.

El proyecto de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha pasado el trámite de información pública en el BOA de 3 de febrero de 2022 y está pendiente de la aprobación final tras la iniciativa del Ayuntamiento de Colungo que presentó la propuesta. Las medidas de la olivera son singulares, 13,65 metros de perímetro del pie, 7,20 metros de diámetro de copa y 8’66 metros de altura.

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