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RELIGIÓN

Antonio Abadías se jubila con más de 81 años en la parroquia de la Asunción

Vecinos de Alcolea y Arén elogiaron “su labor realizada con gozo, alegría y dinamismo interior”

Abadías estrecha la mano de un feligrés.
Abadías estrecha la mano de un feligrés.
Á. H.

“Un hombre de gozo, alegría, sencillez y corazón grande donde caben todos” definen el testimonio esencial y servicio ministerial de Antonio Abadías Catalán, “mosén Antonio” para feligreses de parroquias que asistieron a la misa de acción de gracias celebrada en la catedral por iniciativa de la Junta Coordinadora de Cofradías y la Unidad Pastoral de Barbastro.

Antonio Abadías Catalán tiene 81 años “y medio” se ha jubilado de su labor pastoral en parroquia de La Asunción en el barrio del Entremuro de Barbastro donde ha estado casi veinte años.

Además, fue organista en la catedral. Ángel Noguero, vicario general, concelebró con Basilio Servín y destacó “la labor y actitud servicial de Antonio, un ejemplo a imitar propio de quien ayuda a los demás y escucha siempre”.

En la misma línea elogiosa estuvieron vecinos de Alcolea, localidad natal, Arén y su zona donde realizó su labor pastoral antes del traslado a Barbastro que le definieron como “hombre de una sola pieza”, elogiaron “su labor realizada con gozo, alegría, sencillez y dinamismo interior”. En opinión de estos portavoces, “la casa de mosén Antonio ha estado abierta siempre”.

De similares criterios participaron Silvia Peropadre y Luis Montes, vecinos del Entremuro que resaltaron “el trato afable, palabras de consejo, profunda humildad de párroco y visitas a enfermos. Al bueno se le quiere siempre”.

Antonio Abadías recibió un tríptico del obispo Ángel Pérez, ausente por confirmaciones, y los aplausos unánimes de quienes le acompañaron en esta celebración litúrgica.

“Toda mi vida la he dedicado a la Iglesia, desde pequeño en Alcolea me llamaban Abadieta el cureta porque se notaba. Ahora me quedo con recuerdos de muchos feligreses a quienes dediqué mi trabajo. En algunos de la montaña ni siquiera había iglesia en condiciones. He dicho muchas misas en casas. Mi dedicación a organista viene de Lérida y de mis estudios que han sido útiles”.

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