Somontano

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Balbina Campo: "El Somontano ha sido y es una tierra de muy buenos artesanos”

Natural de Costean desde 1946, es artesana, autora de libros y publicaciones sobre la Escuela Taller El Vivero que dirigió durante 38 años  

Balbina Campo.
Balbina Campo.
Á.H.

La sonrisa es el lenguaje universal de las personas inteligentes. ¿Cree que sonreímos poco?

—Sonreímos poco, pero en estos tiempos que nos toca vivir, con guerras sin sentido y amenazas constantes, creo que no invita mucho a sonreír.

¿Cuáles son sus criterios de selección de las personas?

—Me dejo llevar por mi intuición. Sus ojos y su mirada son determinantes. A veces también me equivoco.

¿A quién le haría la reverencia sin dudarlo?

—Sin duda, a Jesús.

¿Cómo se felicita la Navidad en lo lugar de Costean?

—Cada uno debe tener su particular felicitación. Que pasez güenos días, era la felicitación de mis abuelos y mis padres.

¿Qué recetas encajan entre las que conserva de su pueblo en apuntes?

—Son las que hacía mi abuela (que era una gran guisadera) y luego mi madre.

¿Es cierto que le gusta pringarse las manos en la cocina para preparar patas de cerdo en salsa como le enseñó su madre?

—Me encanta y disfruto haciendo las recetas de mi abuela, que luego me enseñó mi madre, aunque a algunas les doy mi toque.

¿Costean también existe, entonces?

—De momento. Como tantos pueblos veo su agonía y es muy duro cómo desaparecen personas, casas, árboles, plantas…

¿Conoce la Ley Costeana del Primer Encuentro Nacional de Estudiantes de matemáticas en marzo de 1993?

—No. Es la primera información que tengo.

¿Qué diferencias hay entre artesanía y manualidad?

—A veces la diferencia es mínima. Son procesos diferentes e igualmente laboriosos.

¿El artesano nace o se hace con prisas?

—El artesano nace y se hace, pero las prisas no van bien con la artesanía y mucho menos con el artesano.

¿El Vivero fue una fuente inagotable de artesanía en Barbastro?

—Bueno inagotable no diría yo. A lo largo de 38 años que estuvo en funcionamiento el taller y los 30 años que organizamos Feriatesanía dimos valor y visibilidad a la artesanía de nuestra zona y de varias comunidades de nuestro país. Así como de Francia, Portugal e Italia.

¿Cuántos botijos llenó con agua de la fuente del Vivero cerca de la iglesia de San Francisco?

—Cuando volvió a salir agua por la fuente El Vivero no había necesidad de ir a llenar botijos.

¿El sector artesanal en Barbastro fue pujante?

—Fue muy variado, pujante e importante. El textil, la seda, la madera, el hierro…

¿Cómo se las arregla para sacar tintes de las plantas para textiles?

—Hay que conocer las plantas, luego hacer pruebas, experimentar con diferentes ingredientes, mezclar hierbas, flores, hojas, fracasar en muchas ocasiones, no caer en el desánimo y volver a empezar.

¿Por qué se desplaza a Zaragoza cada semana para enseñar tareas a mujeres de una ONG si Barbastro le queda más cerca?

—En la Fundación Isabel Martín es donde se han interesado por mis conocimientos y el interés por transmitirlos para que no se pierdan. Ahora hacemos modelado en pasta Maco. Está pendiente hacer un curso con los dos telares de cintas que fabricó José Noguero -mi marido- que donamos a la Fundación. También me han llegado propuestas de poblaciones cercanas a Zaragoza.

¿Somontano es tierra de buenos artesanos?

—Hemos sido y creo que somos tierra de muy buenos artesanos. Después de dejar de organizar Feriartesanía no estoy tan metida en el tema.

¿Qué hace con seis telares en su casa de Costean?

—De momento contemplarlos, siento tristeza y a veces cabreo.

¿Es cierto que los ofreció como muestra de artesanía en Barbastro y nadie se interesó?

—Los ofrecimos a tres instituciones con la intención de preparar a personas para que el taller siguiera en funcionamiento, algunas dijeron que no les interesaba, otras ni nos respondieron.

¿Cómo se hace un telar artesanal?

—Es complicado. Hay que ser un manitas como mi marido. Ha fabricado telares de cinco sistemas diferentes.

Artesanía indígena, artesanía tradicional popular y neoartesanía…. Elija

—Siempre hemos trabajado para poner en valor y potenciar la artesanía tradicional popular.

¿Se maneja bien entre pucheros como Santa Teresa?

—Me manejo bien, pero como Santa Teresa, imposible.

¿Cómo se puede vestir de baturro a Felipe Salinas, pregonero del Vero, sin morir en el intento?

—Cuando se hacen las cosas por ayudar, por colaborar, por amistad… (no olvidamos que fue el único presidente en 38 años de El Vivero), todo va como la seda.

¿Volvería a formar parte de una lista para las elecciones municipales?

—Definitivamente, no. El desencanto es lo peor.

¿Cree necesario promover políticas públicas para el sector artesanal?

—Sin ninguna duda, por lo menos para que no se pierda nuestra artesanía tradicional popular.

¿Que prefiere el aceite de Costean o el vino del Somontano?

—No puedo elegir. Siempre hemos puesto en valor nuestros productos.  

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