Cultura

CINE

El Cineclub Fernando Moreno proyecta "Lucky"

La cinta, que es la ópera prima como director del actor John Carroll Lynch, se proyecta esta tarde en el Olimpia

El Cineclub Fernando Moreno proyecta "Lucky"
El Cineclub Fernando Moreno proyecta "Lucky"
S.E.

HUESCA.- El Cineclub Fernando Moreno proyecta este martes, a las 20:15 horas, en el Teatro Olimpia, la película Lucky, del director norteamericano John Carroll Lynch.

Se trata de la ópera prima como maduro debutante en la dirección del citado actor, que está considerado como uno de los buenos y eternos segundones del cine estadounidense.

A los 54 años y tras una trayectoria que se extiende a lo largo de tres décadas y más de cien títulos, John Carroll Lynch decidió colocarse detrás de la cámara y el resultado de esta experiencia es Lucky.

Al intérprete se le puede recordar como actor en numerosas películas y entre ellas destacan su interpretación del marido de Frances McDormand en Fargo, (1996) de los hermanos Coen.

Dirigió esta película protagonizada por el legendario Harry Dean Stanton, fallecido apenas dos semanas antes de estrenarse. No llegó a conocerla. También recurrió al gran director David Lynch, quien dirigió a Stanton en seis ocasiones, para que interpretara a uno de los amigos de barra de bar del protagonista. Se reconoció su trabajo en el Festival de Gijón, en Locarno, en Haifa y otros.

La historia que se cuenta es muy sencilla y no por eso deja de ser emotiva. Se trata de una reflexión acerca de la soledad y la necesidad de contacto humano. A sus noventa años, Lucky (significa ""afortunado") es ateo y lleva una vida rutinaria, vive solo pero no es un solitario, hasta que un día un simple desmayo lo enfrenta con el abismo de la existencia y la cercanía de su fin.

Entonces su rutina comienza a cambiar, así como a preguntarse por cosas que antes no había considerado, como el pasado y la memoria, el sentido de la amistad, el amor que puede salvar una vida y el miedo al oscuro final, a la nada.

Este fue su último papel protagonista y su último trabajo en la pantalla grande antes de su muerte. Se le puede leer también como una despedida no solo del personaje, sino también del actor, porque pareciera que Lucky es solo una extensión de la personalidad de Stanton, ya que el filme incorpora gran parte de su filosofía de vida, su ingenio seco y su habilidad musical.

Hay que resaltar su impecable interpretación y el acertado guión repleto de ingeniosos diálogos. Se podría decir que es un tributo al actor, pues uno de los guionistas era amigo íntimo, algo que da a la película una dimensión extra y la hace más genuina. Con una preciosa banda sonora a ritmo de armónica, que nos sitúa en una América muy concreta, la que Lucky añora y detesta a partes iguales.

La importancia de la música va in crescendo hasta llegar a un esperanzador final, donde cantar una melodía se convierte en puente entre dos mundos, dos lenguas, dos Américas.

Al preguntarle al director cómo le fue trabajar con un actor de 90 años tan bregado y profesional comentó: "No le gustaba que lo dirigieran, y lo entiendo. Porque él no sentía estar actuando en absoluto, y eso es irónico considerando que fue uno de los mejores actores de su tiempo. Pero en todo momento buscaba el realismo o mejor, la verdad", dijo.

"Rodar le resultó físicamente agotador, e intentamos hacer las cosas fáciles para él. También le afectó mucho emocionalmente, porque lo obligó a volver a plantearse asuntos como su propia muerte, sobre la que había aprendido a dejar de pensar. En todo caso, Harry estaba listo para irse. Solía decir: "Solo como para poder seguir fumando".

Película sin ambiciones ni alardes, de exquisita depuración narrativa, en la que pocas cosas ocurren cuando en realidad está ocurriendo todo. Sencilla y tan emotiva como emocionante.

Etiquetas