Cultura

EXPOSICIÓN

JHERS da forma y color a sus emociones en "Eco de silencios"

El artista navarro expone hasta el 28 de febrero en el Centro Ibercaja Huesca

JHERS da forma y color a sus emociones en "Eco de silencios"
JHERS da forma y color a sus emociones en "Eco de silencios"
R.G.

HUESCA.- Para JHERS (Javier Hernández Soria) pintar es "una pasión vital", que le sirve para compartir sus reflexiones interiores a través del color y la forma.

Autodidacta, JHERS es una persona inquieta y comprometida con la vida, y un artista infatigable y creativo, siempre buscando nuevos materiales y nuevos universos donde plasmar todo el mundo sensorial que le rodea y, al mismo tiempo, donde sacar ese mundo interior labrado desde la pasión y la constancia. Son esos los "dos mundos" en los que se mueve, sin que muchas veces, se pueda establecer la línea que los separa, porque en ocasiones se superponen en esa "búsqueda infinita" tan incansable como humana.

Nacido en Tudela, y vinculado con Huesca por razones familiares, JHERS expone por primera vez en la capital altoaragonesa y lo hace mostrando Eco de silencios en el Centro Ibercaja, donde este martes inauguró una muestra, que incluye dos primicias pictóricas, las series Lírica de los sueños y Oníricos, y que se podrá ver hasta el 28 de febrero.

"Me denomino pintor de pasión vital porque para mí la pintura es una expresión de mis emociones, de esas reflexiones interiores que tengo continuamente para la búsqueda de mí mismo". JHERS reconoce que la vida ha sido "bastante benévola" con él y le ha permitido conocer a diferentes artistas como Miquel Barceló, con el que estuvo pintando en Mali, o Antonio López. "Estos genios, a los que he tenido la oportunidad de conocer y compartir con ellos pequeños momentos, me llevan a admirarlos y, por supuesto, a aprender de ellos", sin renunciar a una "visión particular" que desarrolla "de acuerdo con lo que yo siento".

Para JHERS pintar es "una necesidad" con la que dar rinda suelta "a esos gritos interiores que te van surgiendo continuamente". Precisamente, Eco de silencios es producto de esas reflexiones, de esos recuerdos vividos. "Te analizas para buscar la serenidad con la que se quiere vivir, hacerlo con ilusión y disfrutando cada día con lo que haces".

JHERS está en este momento en esa búsqueda. "He producido series de inquietudes vitales, de sueños, de huellas..." y, ahora, comparte con los oscenses esa búsqueda, pero también echa la vista atrás y lo hace con una serie de cuadros que empezó a crear en 1989, Lírica de los sueños, que se muestran en Huesca por primera vez, y en la que revisa "esos momentos en los que somos más jóvenes y tenemos ilusiones, de las que unas se cumplen y otras no. Un desarrollo de la vida, en el que aprendes de la euforia de esa edad para alcanzar la serenidad de hoy".

Además, entre las treinta y dos obras que expone en el Palacio de Villahermosa, hay otra serie que también es primicia, Oníricos, "que entronca a la perfección con el Eco de silencios", explicó el artista a este periódico.

UNA PINTURA SINCERA Y SIN CONCESIONES

Cuando JHERS se enfrenta a un lienzo en blanco, tanto el color como la forma son importantes. "No hay concesiones a la galería cuando pinto, me desarrollo tal cual me va surgiendo, por lo que mi pintura es muy sincera, y guste o no, no deja indiferente al espectador", a lo que también contribuyen los sugerentes títulos que les pone.

Partiendo de que la interpretación es libre, cuando a Javier Hernández Soria le pregunta por qué utiliza un color u otro, responde con otra pregunta: "¿De qué color es su amor, su amistad...?".

"Eso lo interpreta cada uno su manera, y yo me muevo por el mundo de las emociones, dándoles una forma determinada. Unas veces serena, otras más inquieta..., dependiendo del momento".

Sus trazos tiene como resultado una pintura que se podría enmarcar en la abstracción, pero una abstracción "hacia a la intimidad, fruto de esas energías que surgen cuando pensamos, que nos inquietan, nos serenan o nos ponen dulces, y eso es lo que yo trato de dejar en el lienzo a través de los movimientos".

Sus cuadros son el reflejo de lo que siente, lo que piensa, lo que vive, y JHERS invita a los oscenses a que tomen la palabra y expresen lo que cada color, cada movimiento les transmite, sin olvidar que "yo pinto para mí, es una pasión vital, y si luego gusta..., maravilloso".

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