Cultura

PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Las artes escénicas viven sus días más amargos e inciertos

Las compañías oscenses Viridiana y Zazurca hablan sobre la situación y los retos del sector

Las artes escénicas viven sus días más amargos e inciertos
Las artes escénicas viven sus días más amargos e inciertos
D.A.

HUESCA.- Desconcierto, inseguridad, incertidumbre, preocupación,... Estas son las constantes del sector de las artes escénicas ante las consecuencias derivadas de la pandemia que de momento no deja que los profesionales vean la luz al final del túnel.

El director de Viridiana Centro de Producción Teatral, Jesús Arbués, explica que, aunque lo más devastador de la crisis sanitaria es que "es un desastre humano", el gremio va a sufrir mucho durante los próximos meses. La apertura de teatros prevista a partir de Junio (Fase 2 de la desescadala) tampoco alivia -"dudo que, al aforo que sea, abra ningún teatro antes de septiembre ni que se puedan mantener a un 30% de taquilla", explica.

Esta situación se prolonga desde la mañana del 14 de marzo, cuando "se canceló toda nuestra actividad. En unas horas pasamos de tener un mes y un año buenos, llenos de trabajo, a cero, a nada. Fue increíble", lamenta.

Tras este shock laboral llegó la incertidumbre, ya que no saben cuántas obras se van a posponer o suspender finalmente. "Teníamos una gira muy importante en la Comunidad de Madrid con Ingenioso Hidalgo, luego funciones de Amor oscuro. Queríamos poner en marcha actividades en "Corral de García". Un espectáculo nuevo, Sin pena y con Gloria, y otro en fase de producción: La lluvia amarilla. Ahora todo parado. En Dinópolis hicimos toda la producción de ensayos, preparación, casting, etcétera... y el día antes de abrir se declaró el cierre", dice con tristeza.

Los meses de marzo y abril son siempre buenos para el sector junto con octubre y noviembre, por lo que las pérdidas económicas van a ser enormes.

"Teníamos una facturación anual de más de 400.000 euros. Si conseguimos salvar la mitad nos damos con un canto en los dientes. Hemos perdido dos o tres meses buenos", confirma Arbués.

Pero esto no acaba aquí, ya que aunque poco a poco se vaya regresando a la normalidad, su sector "y el de la hostelería" serán "los últimos en volver", predice.

"Va a ser un desastre. Solo queda saber la magnitud. Si en un año normal hacemos 100 funciones, ¿cuántas haremos este año? Nadie lo sabe", agrega el director.

Por otro lado, Arbués valora que el mundo de la cultura "está haciendo cosas y demuestra que la gente necesita comer, pero también necesita historias que contar, canciones con las que emocionarse". Esto pone de manifiesto que "sin el alimento del alma no se puede vivir", añade.

Estos días de confinamiento no han detenido la creatividad de Arbués, porque para él parar es completamente imposible. "Piensas, lees, te vienen ideas, proyectos... Pero es imposible este oficio encerrado en tu casa. Este arte es colectivo, necesitas los actores, el escenógrafo, los técnicos. Pero nunca paras de idear. Veremos qué sale de esto", dice.

A la pregunta de cuándo cree que terminará la prohibición de eventos asegura que "no es lo mismo junio que septiembre", y va a ser "complicado".

"Somos empresas en ERTE, nosotros somos casi veinte trabajadores y varios autónomos. Como para el resto de pymes, volver será difícil", asevera. Aunque puedan considerarse "una empresa más", en este caso se trata de un sector "muy específico", hay "muchos trabajadores intermitentes, muy dependientes de que la gente salga de casa".

"Soy un poco escéptico con la ayuda que podamos recibir, visto lo visto, me conformo con que los exaltados no nos insulten en redes. Si se hace algo será una sorpresa agradable", señala, antes de terminar con un mensaje optimista: "Desde Sófocles y los griegos ha habido muchas pestes y el teatro siempre ha vuelto. A largo plazo se volverá, otra cosa es cuándo", comenta.

ZAZURCA

Para Elena Gómez Zazurca, directora de Zazurca Artes Escénicas, la crisis sanitaria está siendo una "auténtica pesadilla" que no termina de creerse, por mucho que el sector siempre viva "en la cuerda floja".

De las medidas de incluídas en el plan de desescalada, y de cara a verano solo encuentra viable la programación al aire libre, "es una gran opción, pues se van a permitir aforos de hasta 400. Ahí hay una buena salida". Sin embargo, Gómez ve "imposible" que el teatro privado abra sus puertas con aforos reducidos".

"Nunca hubiera imaginado que fuera posible un escenario tan terrorífico como el actual. Nos enfrentamos a una realidad en la que este arte milenario, desnudo, que no ha necesitado más que la luz de la hoguera, no parece tener posibilidades. La historia nos demuestra que teatro y humanidad van de la mano, así que el sol saldrá por algún lado, a ver si no tarda", desea.

La compañía ya lleva seis funciones canceladas en Aragón, Madrid y Murcia, pero la pérdida "catastrófica" podría llegar si se suspenden las que tenían programadas para los próximos meses, que serían "de 60 para arriba", especifica. "Si este año no pudiéramos arrancar estaríamos hablando de un mínimo de 80.000 euros de pérdidas, significaría el cierre de la compañía y la pérdida de trabajo para mucha gente", dice con desesperación.

Para la oscense, las medidas de salvamento de la cultura no pueden ser tomadas "cuando todo esto pase", porque para entonces "puede ya no quedar sector al que salvar". "Necesitamos que las áreas de cultura de las administraciones públicas estén ahora mismo trabajando a tope en un plan B y en un plan C, articulando acciones para los distintos escenarios que nos podemos encontrar. Fuimos los primeros que paramos y seremos los últimos en incorporarnos: hay que reaccionar ahora", advierte.

La también actriz celebra que "parece que desde el Ministerio van a ofrecer medidas específicas para el sector cultural", como se está haciendo en el resto de Europa. "Hay que pensar que 720.00 familias en España viven de este sector", señala a la espera de que se produzcan las propuestas. Pero para Gómez, lo importantísimo desde la iniciativa pública, es que sigan manteniendo las programaciones, que cumplan con los presupuestos, con las actuaciones contratadas y que sigan contratando aunque sea con aforos más reducidos.

Aunque desde el grupo no están llevando a cabo ninguna iniciativa "online", Gómez Zazurca valora que hay mucha gente "dándolo todo" con representaciones virtuales.

"Hay una implicación muy emocional y muy generosa, todos necesitamos esa tabla de salvamento que es la cultura, porque la cultura es necesaria como el aire. Es importante recalcar que la cultura no es un lujo, sino un bien esencial y un derecho de todos los ciudadanos", sostiene.

A la compañía, la cuarentena le ha pillado produciendo un nuevo espectáculo. "Al principio hasta nos vino bien ese tiempo "regalado" para poder darle mimo al nuevo texto y al diseño de producción, pero van pasando las semanas y nos preguntamos si va a tener sentido invertir en un montaje que igual no puede exhibirse ni estrenarse este año. Tampoco sabemos si va a ser una ruina continuar adelante o paralizarlo todo", concluye.

TEATRO DE ROBRES

Aunque Teatro de Robres es una compañía amateur, es uno de los grupos teatrales altoaragoneses con más trabajo durante el año debido a su profesionalidad.

"Ninguno de los componentes vivimos del teatro, lo que hace todo mucho más fácil, pero la situación es desconcertante porque en estos momentos no está claro cual va a ser la evolución de la pandemia y, por tanto, cuándo vamos a recuperar la normalidad", dice Luis Manuel Casáus, director del grupo.

La compañía amateur ya ha tenido que decir adiós a una decena de bolos en marzo, abril y mayo. "De momento se han pospuesto, así que veremos a ver si los llevamos a cabo en otras fechas y, sobre todo, lo que pasa a partir de mayo. Todo está en el aire y, lo dicho, hay una incertidumbre total", comenta.

A diferencia de Viridiana y Zazurca, las pérdidas económicas que están teniendo "son asumidas sin graves problemas", porque no dependen de las mismas para vivir, pero "sí son muy importantes para poder seguir adelante y llevar a cabo los proyectos que tenemos", matiza.

Entre ellos destacaba el estreno que iban a realizar en la próxima edición del Festival de la Oralidad de Robres. "De momento todo está paralizado y sin saber cuándo vamos a retomar los ensayos. Nos vamos comunicando y haciendo a distancia lo poco que podemos hacer. No hay otra", dice con resignación.

Pese a todo, Luis Manuel Casáus asegura que "lo importante es seguir trabajando y seguir creando desde el confinamiento, desde la soledad, desde la incertidumbre", pues cuando todo esto acabe "habrá que estar preparados para seguir adelante con entusiasmo y con el optimismo que la situación va a exigir".

Por otra parte, el director cree que "será un momento importante para comprobar el valor que nuestros dirigentes dan a la cultura en general y al teatro en particular".

"No olvidemos nunca que la cultura nos conduce siempre por caminos de paz, de libertad, de felicidad... que nos da la capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos y hace que seamos más humanos, más racionales y, sobre todo, éticamente más comprometidos con la sociedad que nos ha tocado vivir", opina.

De hecho, estas premisas se están demostrando en los últimos días. "Qué sería de nosotros, si además de la situación que estamos viviendo, no tuviéramos acceso, aunque sea a través de las redes sociales y la televisión, al teatro, al cine, a la música... La situación sería todavía más dramática", reflexiona.

En estos momentos y tras "algunas declaraciones de ciertos políticos del mundo de la cultura", Casáus afirma sentirse anonadado y desconcertado. "Esperemos que las aguas vuelvan a su cauce y, sobre todo, que los responsables políticos estén a la altura, no solo del mundo de la cultura, sino a la altura de lo que el pueblo demanda", espera.

Por otra parte destaca que "el mundo de la cultura en general ha puesto desinteresadamente a través de las redes sociales sus trabajos para que los ciudadanos podamos acceder a ellos y hacer más llevadera la situación que estamos viviendo". De hecho, el Teatro de Robres también ha aportado su granito de arena ante esta situación. "Desde el primer día subimos a Facebook nuestros montajes más exitosos, como El florido pensil o la Trilogía lorquiana: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. Montajes que también han sido retransmitidos por Huesca Televisión. Además hemos colaborado y distribuido a través de las redes nuestras aportaciones en los días internacionales de la poesía y el teatro respectivamente", añade Casáus, componente de un sector que espera recuperar la sonrisa lo antes posible.

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