Cultura

ENSAYO

Manuel Campo Vidal: "La despoblación hay que verla también como una herida medioambiental"

Campo Vidal defiende en "La España despoblada" la necesidad de una gran alianza entre administración, empresas y medios

Manuel Campo Vidal: "La despoblación hay que verla también como una herida medioambiental"
Manuel Campo Vidal: "La despoblación hay que verla también como una herida medioambiental"
S.E.

HUESCA.- Aunque siempre ha estado allí, fue el año pasado cuando Manuel Campo Vidal, nacido en el municipio literano de Camporrells, en 1951, decidió sumergirse en el reto de buscar soluciones para frenar la despoblación porque "España no puede vivir con esta tensión entre una despoblación máxima y una urbanización hiperconcentrada, ese desequilibrio es malo para el país y la despoblación hay que verla también como una herida medioambiental en el planeta. Tantos años de desequilibrio tienen que ser recuperados en un breve plazo de tiempo para que esto tenga una armonía mucho más vivible".

Durante años presentó el principal telediario de TVE, moderó la mayoría de los cara a cara en televisión de los aspirantes a presidir el Gobierno central, presidió la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España y, entre otros premios, recibió un Ondas. Este periodista y sociólogo pone rostro a este fenómeno en La España despoblada. Crónicas de emigración, abandono y esperanza, un ensayo sociológico envuelto en una crónica biográfica, que además de la experiencia propia, cuenta con las de varios personajes destacados como Concha García Campoy o Manolo Escobar, que "nace de la manifestación de la Revuelta de la España Vaciada del 31 de marzo de 2019 cuando 150.000 personas recorríamos el centro de Madrid", advierte el autor.

"A mí me habían encargado desde Teruel que redactara y leyera el manifiesto -recuerda el periodista altoaragonés-, lo cual fue un honor, y me di cuenta de que había allí una potencia de tantas plataformas, provincias y generaciones distintas, porque me sorprendió ver tantos jóvenes, y me pareció que era necesario articular todo eso y tener, no solamente unos fogonazos dispersos, sino de hacer un análisis global y de citar, como hago en el libro, a todas las plataformas y coordinadoras que están en esta batalla". Y, según confiesa, "allí empecé a sentir esa necesidad, porque, a título personal, me acordé mucho de mis padres -habíamos emigrado desde Camporrels a Barcelona con 9 años- y quise tener un homenaje a su esfuerzo y al de millones de españoles que, por una vida mejor para sus hijos, tuvieron que salir de las zonas despobladas". El libro recoge las historias con rostro humano y los sentimientos "de nostalgia y pasión por levantar ese territorio que nunca ha dejado de ser nuestro" porque, en el caso de Campo Vidal, "sigo yendo a mi pueblo a bailar con mis hijos el baile dels Totxets y, además, da la casualidad de que me puedo alojar en la habitación donde nací, ya que hoy esa vivienda, que ya no es nuestra, la han recuperado como casa rural; eso es un regalo que la casualidad ha querido así".

Ese sentir es el origen del libro, del cual desvela el autor que incluye la palabra abandono en el subtítulo "porque durante años nadie miró hacia la España rural que quedaba" y la palabra esperanza "porque veo mucha gente inteligente y con fuerza, trabajando además de muchas plataformas para sacar esto adelante". En este sentido, cabe destacar que el trabajo de Campo Vidal no ha terminado con el libro, sino que tiene una continuidad en la página web españadespoblada.es en la que invita a la gente a participar y mostrar sus iniciativas.

Parece que hablar del problema de la España vacía es algo muy actual, sin embargo, el sociólogo altoaragonés defiende que "hay gente que hace veinte años ya trabajaba en esto, como Teruel Existe o Soria Ya, y luego se ha ido sumando más". Así, pone el ejemplo de políticos aragoneses porque, según relata, "yo ya hablaba con Marcelino Iglesias y con José Antonio Labordeta de este asunto y le llamábamos la España interior, luego la España vacía, la España vaciada y ahora despoblada".

Sin embargo, Campo Vidal hace hincapié en que "lo importante no es cuándo empezamos, sino lo que nos queda y lo que queda es que si no resolvemos esto en una década, podemos alcanzar un punto de no retorno, por eso vamos contra reloj".

Y aclara que "el 2019 fue el año de la eclosión, por esa manifestación y por la elección de los diputados de Teruel Existe; el 2020 ha sido el año de la consolidación de nuestras expectativas en la solución de los problemas, y el año 2021 tiene que ser el de la concreción de tantas iniciativas que con ayuda de la tecnología y de la extensión de la banda ancha saldrán adelante".

Para lo cual, el autor defiende que "hay que sumar una gran alianza entre las administraciones, todas, y desde luego sumarse a Correos, Red Eléctrica, Telefónica... todas las empresas que puedan intervenir sobre el territorio", sin dejar atrás, añade, el apoyo a los emprendedores "porque hay gente extraordinaria y haciendo cosas muy importantes en el medio rural español y, eso, merece nuestro apoyo y nuestro reconocimiento". Campo Vidal ve, además, la necesidad de crear también "una alianza con los medios de comunicación, determinantes para impulsar ese movimiento más generalizado".

En el libro defiende que "cuando un bar cierra es el anuncio de que va a cerrar el pueblo, si cierra la escuela y después cierra el bar o la tienda, pues ya sabes lo que viene a continuación". Y sentencia que "si cierran los medios locales y provinciales, entonces cierra la provincia".

El sociólogo se muestra ilusionado ante el futuro y revela que tiene "un moderado optimismo en que esto eche a andar con mucha fuerza". En este sentido, asegura que "hay gente en la administración muy entusiasmada" con este reto y destaca el papel del nuevo secretario general de Reto Demográfico, Paco Boya, natural de Les, en el valle de Arán, comarca de la que era presidente, al igual que lo era de la asociación de pueblos de montaña. Revela que esta es "una buena noticia porque Boya conoce muy bien los problemas y el territorio y tiene la confianza de muchas personas que están en las diputaciones y en los ayuntamientos".

Y aunque "con un precio excesivo", la pandemia ha dejado ver "una mirada de agradecimiento de las ciudades hacia el mundo rural porque se ha contribuido a que no se cortara la cadena de suministro alimentario". Y ha hecho que la sociedad, apunta el sociólogo, se replantee sus prioridades y modos de vida. Explica Campo Vidal que "Google anuncia que desde marzo se han intensificado las búsquedas de casa de pueblo, casa con parcela y se ha disparado porque mucha gente ha entendido que, a lo mejor, tiene más sentido vivir en un pueblo, o en lo que era su segunda residencia, y acudir solo de tanto en tanto a las ciudades porque es más sano, a todos los efectos es más saludable".

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