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Teresa Ramón: "Mi vida ha sido intensa en todos los sentidos"

La autora acaba de publicar la autoficción "La vida secreta de Petra K"

HUESCA.- Teresa Ramón Jarne ha tenido una vida "muy intensa en todos los sentidos", ya que ha hecho frente "a muchas desgracias", pero también ha saboreado "momentos maravillosos y alegres" proporcionados por su familia y su exitosa carrera como profesora y pintora.

La artista (Lupiñén, 1945) ha desnudado su alma para recoger este vibrante recorrido vital en la autoficción La vida secreta de Petra K, una novela en la que también aparecen momentos inventados por la autora.

"En el libro cuento cosas que a la gente le van a parecer muy interesantes", asegura Teresa Ramón, que este miércoles presentó este trabajo en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner de Huesca acompañada por Pepa Sánchez y Javier García Antón, director de DIARIO DEL ALTOARAGÓN.

Tras Verano de humo y cerezas y Eclipse total, la artista vuelve a sumergirse en el mundo de la escritura para fascinar y entretener con su obra más personal, en la que no solo viaja por todo el mundo, sino que describe la belleza de Huesca y Guara.

Entre las experiencias que narra destaca su labor como profesora, en la que, recuerda, "nunca" permitió que el alumnado la tuteara. "Primero eres su profesora, no una amiga, aunque fuera de clase puedas serlo. De hecho, a mí me quieren muchísimo y cada vez que me ven me abrazan y me besan", dice satisfecha.

Su álter ego, Petra K, ya había aparecido anteriormente en alguna de sus series de pintura. El nombre la convierte casi "en una Petronila del siglo XX y XXI", cuenta entre risas, mientras que la letra "K" proviene de Kafka y su Metamorfosis, una obra que le fascina tanto "como el significado de la palabra en sí", agrega.

En un momento en el que proliferan las autoediciones, Teresa Ramón se muestra contenta por haber publicado con Editorial Pirineo, que ha puesto a la venta una edición "muy bonita y muy digna" de esta autoficción.

UNA ARTISTA INTERNACIONAL

Los viajes al extranjero de Teresa Ramón ocupan un gran espacio en La vida secreta de Petra K, donde relata una de las mejores experiencias de su vida; su estancia artística en Italia.

"Fui invitada por el Instituto Italiano de Cultura y becada por la Diputación, lo que supuso un puntazo", recuerda la pintora, todo un referente feminista de la época, ya que tuvo que dejar a sus hijos -de 4 y 5 años- con sus abuelos en Huesca, "algo poco corriente en aquel entonces".

En la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Perugia mejoró su técnica gracias a una enseñanza "muy libre", que iba por delante de España, donde "se imponía mucho", especifica.

Lo mejor de esta estancia fue conocer a gente "maravillosa", como el embajador Carlos Robles Piquer e Itali Monti y su familia, con los que compartió "cenas estupendas en las que había muchísimos artistas", señala.

"Me venían a recoger todos los fines de semana y me descubrieron ciudades como Venecia o Florencia", rememora con alegría y nostalgia.

Gracias a su labor docente también descubrió "el paraíso terrenal", o lo que es lo mismo, República Dominicana, donde impartió clases a "los mejores alumnos de Bellas Artes".

"No me he sentido tan feliz en toda mi vida. El país es precioso y la gente maravillosa -como describe en el libro-, aunque mi llegada fue horrible, porque un huracán acababa de arrasar la zona y en mi primera noche, una araña invadió mi habitación", dice.

Además, en la novela se detiene en su viaje a Marruecos, país que visitó gracias a su mural Catarsis (túnel de Somport), en el que aparece la firma en árabe de Pedro I de Aragón.

La artista participó en el Foro Internacional de Arcila y pintó la mano de Fátima a la entrada del Palacio El Raisuni, en el que Ramón -o Petra K, quién sabe- vivió otra de las fascinantes historias que aparecen en su novela.

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