Cultura

EXPOSICIÓN

María José Hasta: "En el fondo, no estamos tan lejos de nuestro yo de hace miles de años"

La artista oscense invita a reflexionar, en La Carbonería, sobre el significado de los retratos de animales en "Casi 600 ciervos, uros y caballos", enmarcado en el proyecto Carbono 14

María José Hasta: "En el fondo, no estamos tan lejos de nuestro yo de hace miles de años"
María José Hasta: "En el fondo, no estamos tan lejos de nuestro yo de hace miles de años"
R.G.

HUESCA.- La artista y educadora oscense María José Hasta inauguró ayer en la sala de La Carbonería de Huesca la exposición Casi 600 ciervos, uros y caballos, enmarcada en el proyecto Carbono 14. Una muestra artística, que continuará hasta el próximo 31 de marzo, con la que la galería altoaragonesa vuelve a abrir sus peines y planeros a una mirada invitada para realizar una datación lúdica y emocional de sus fondos.

Hasta recoge el testigo de la artista plástica Ana Escar, quien abrió en 2019 este proyecto cuyo objetivo es convocar a trabajadores de la cultura para que revisen los fondos de La Carbonería y hagan un comisariado. La artista oscense recuerda que se llama así "no solo para hacer alusión al nombre de la galería, sino también a las dataciones arqueológicas por el hecho de revisar los fondos de la galería".

Y, de una manera muy personal y remontándose al pasado, nace esta exposición en la que Hasta debuta como comisaria albergando una experiencia que tilda de "muy gratificante" y apasionante ya que "es muy emocionante que te abran las puertas de los peines de una galería y poder pensar cuál será el concepto que hay detrás". Advierte que aunque esta es su primera vez, como experta en educación artística, "hacer la labor de revisión de obras y elaborar un hilo conductor es algo que conozco muy bien".

El comisariado de Hasta traza una línea temporal desde las pinturas rupestres de la cueva de Lascaux a hoy en día, a través de animales presentes en grabados expedicionarios del siglo XVIII, dibujos alegóricos y retratos de mascotas. En realidad, se sirve del arte en pinturas, dibujos, grabados, reproducciones de grabados y fotografías intervenidas con pintura de Katia Acín, Antonio Santos, Carlos Saura, Carlos Álvarez, Álvaro Delgado, Raúl Fernández Calleja, Eugenio Ocaña, Albert Henry Payne, Carlos Ruano Llopis, Jorge Vicén y John Weber para invitar a la reflexión sobre el significado de los animales en el arte.

La idea de Casi 600 ciervos, uros y caballos surgió "de ver el fondo", lo que le llevó a preguntarse, dice Hasta, "cómo representamos hoy en día a los animales, me hago preguntas sobre por qué el ser humano representa animales desde hace más de sesenta mil años y qué funciones han tenido éstas".

Revela la artista oscense que considera que "los animales simbolizan nuestra naturaleza primitiva, instintiva", lo que le llevó a pensar en el arte rupestre de la Cueva de Lascaux, de donde sale el título que apunta que "es el recuento de animales representados en la cueva". Con esta premisa y, ante el fondo de La Carbonería, reflexionó: "Pienso, estos no son los dibujos de Lascoux, son pinturas, dibujos y grabados de artistas contemporáneos y, con este precedente del pasado, cómo podemos leer hoy estas imágenes o cómo representamos hoy animales".

En su comisariado utiliza como referencia al famoso psicólogo suizo Carl G. Jung, quien en su obra El hombre y sus símbolos dedica un capítulo a recordar que representamos animales desde la Era Glacial, que, según explica Hasta a este periódico, "con ellos se dota a los lugares de cierto poso religioso, también actuaban como dobles de sí mismo, las representaciones de animales servían para practicar el tiro, atribuir a cualidades arquetípicas de ese animal, como que el jefe de la tribu vista de león", y añade que "estos símbolos importan ya que nos ayudan a integrar en nuestras vidas su contenido psíquico". Así hace hincapié la artista en que "precisamente, mediante las fábulas, suelen criticarse vicios o costumbres de un lugar, pero también las características universales de la naturaleza humana mediante personajes que son animales". Por tanto, manifiesta que "nuestras vidas no son como las de aquellos que vivieron hace más de 60.000 años pero seguimos representando animales". "En el fondo, no estamos tan lejos de nuestro yo de hace miles de años", apunta.

Invita a esta reflexión desde una mirada muy personal porque explica que "para mi es muy importante darle un significado personal a lo que ves para entender el arte contemporáneo".

En este sentido, advierte que el texto que acompaña la muestra incluye una cita de la novela Un bárbaro en el jardín, de Zbigniew Herbert, porque es "un libro que me impresionó muchísimo, es inclasificable, porque no es ni un libro de viajes, ni de arte, ni de historia, pero sí que pasa por todo ello y comienza con una visita a la cueva de Lascoux, por ello, inevitablemente, cada vez que pienso en representaciones de animales vuelvo a releer este texto". Otra pincelada muy personal es el broche final de la exposición, que como adelanta la autora en ese texto que recorre la muestra, llega a su habitación, donde tiene una colección de caballos de porcelana "que es la única muestra escultórica de esta exposición y que, de alguna forma, me ayudan a recordar que puedo tener cierto ímpetu creativo".

La exposición se podrá visitar hasta el 31 de marzo, de martes a jueves, de 18 a 20 horas, y los viernes y sábados, por la mañana, de 11-14.

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