Cultura

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Los sonidos más íntimos de Gavarnie Ensemble

Interpretarán sus Postales al Viento a las 12:00 horas en el Benito Moliner

Carmen y Ana Mainer, el alma y corazón de Gavarnie Ensemble.
Carmen y Ana Mainer, el alma y corazón de Gavarnie Ensemble.
S.E.

HUESCA. Gavarnie Ensemble, la formación instrumental de música de cámara de Carmen (fagot) y  Ana Mainer Martín (flauta), se reencontrará este domingo con el público oscense en su primer concierto de 2021, que tendrá lugar en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, a las 12:00.

La actuación se enmarca en el ciclo Música en el Casino, escenario, precisamente, donde presentaron su primer disco, Music for Bassoon and Piano, grabado en 2017 con Enrique Escartín y publicado en 2018 por Brilliant Classics. Coincide que Carmen y Enrique acaban de sacar su segundo cedé, pero en esta ocasión las hermanas acuden a la capital altoaragonesa con un repertorio ajeno a este último trabajo y pensado exclusivamente para un dúo.

Con el sugerente título Postales al viento, Carmen y Ana ofrecerán una sesión intimista, que alternará solos y dúos, y permitirá al público viajar por la música del siglo XX y XXI. Así, las hermanas oscenses, afincadas en París, tocarán piezas de los compositores brasileños Heitor Villa-Lobos  y Francisco Paulo Mignone (este último presente en el primer cedé), la evocadora  Sophie Dufeutrelle y el joven compositor italiano Lorenzo Paniconi, que el año pasado escribió una obra para Gavarnie Ensemble, que ya fue estrenada en Bélgica.

Antes de cada interpretación, las hermanas realizarán una breve exposición para poner al auditorio en antecedentes sobre lo que va a escuchar. Carmen Mainer explica que para ellas es importante “romper las barreras con el público para establecer una buena comunicación y más aún ahora, que con las máscaras resulta todavía más complicado”.

Su segundo disco

Ana y Carmen representan la columna vertebral de la formación Gavarnie Ensemble, pero ocasionalmente cuentan con la colaboración de otros intérpretes. Es el caso del pianista oscense Enrique Escartín, con el que ya grabaron su primer disco y que ha intervenido también en el segundo, junto con la chelista Violeta Mur.

Mozart Contemporaries es el nuevo trabajo, un encargo de nuevo de la discográfica Brillant Classics, que puso como única condición que el proyecto se articulase en torno a la Sonata para fagot y violonchelo K292, que Mozart (1756-1791) escribió en 1775. Según explica la oscense, la selección que realizó, tras una concienzuda investigación, incorpora obras de compositores nacidos en la década de 1750, “que desarrollaron su producción musical a través del más puro lenguaje del Clasicismo europeo del siglo XVIII, otorgando al fagot un rol relevante”.

Para Carmen Mainer, Mozart es un compositor fascinante, porque “dominaba el lenguaje de la música, transmitía muy bien lo que quería decir y tenía una gran capacidad de trabajo”.

Así, acompañando al genial músico, en el proyecto se han incluido partituras de Dürnitz, concretamente cuatro sonatas para fagot y teclado, y el francés François Devienne, autor de seis dúos de conciertos para dos fagot.

Compañeros de viaje

Después, Carmen Mainer tuvo que elegir qué músicos viajarían con ella en esta nueva experiencia discográfica y optó por una formación de fagot y chelo, y fagot y piano, aunque le hubiera encantado repetir con su hermana.

Solo tiene buenas palabras para sus compañeros. Con Enrique, al que se refiere como “un músico excepcional”, ha trabajado ya varias veces y está encantada y Violeta Mur, ha sido un “verdadero descubrimiento”.

“En los ensayos con ella todo fluía y grabamos casi todo de tirón. Es una gran chelista y espero que podamos hacer más colaboraciones en el futuro”, añade.

En Huesca hay una generación de músicos con nivel buenísimo, creo que a veces no somos conscientes de ello, y además de reivindicar el talento de nuestra ciudad me gustaría hacer un homenaje al Conservatorio de Música Antonio Viñuales”, donde realizaron todos los ensayos previos a la grabación del disco.

La pandemia

La pandemia de coronavirus ha obligado a muchos intérpretes a ofrecer sus conciertos en directo por internet o incluso a cancelarlos. Carmen Mainer se lamenta de esta circunstancia, que ha privado a los músicos y a la audiencia de ese contacto directo que estima tan necesario en una realización artística.

Aquí (París) las salas están cerradas y resulta chocante cuando ves grandes centros comerciales abiertos. Sería importante hacer estudios sobre cuánta gente se contagia en espacios culturales”, explica la intérprete, que alienta también al público a que reivindique la vuelta a los escenarios, con todas las medidas sanitarias preventivas. “No solamente vivimos de pan, creo que el contacto con el arte es precisamente lo que nos dignifica como especie”, considera.

Por último, confiesa que le encantaría presentar su segundo trabajo discográfico en el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, institución para la que solo tiene palabras de agradecimiento, por su “amabilidad” al cederles el salón de actos en septiembre de 2019 y su “disposición” para ayudarles durante toda la grabación del cedé.

Sería una manera redonda de cerrar un proyecto en el que ha depositado toda esa pasión que le nace de tan dentro.

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