Cultura

CONCIERTO

La guitarra clásica y el arpa, protagonistas este miércoles en Huesca

El Centro Cultural Manuel Benito Moliner acoge, a las 19 horas, un recital de dos virtuosos alumnos del Conservatorio Superior de Música de Aragón

Neleta Ortíz Peñarrocha.
Neleta Ortíz Peñarrocha.
S.E.

La música de cámara inunda este miércoles, a las 19 horas, el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, de Huesca, con el recital de los alumnos del Conservatorio Superior de Música de Aragón (CSMA) Stoyan Paskov Kostadinov y Neleta Ortíz Peñarrocha que, entre otros autores, interpretarán piezas de Dyens, Sporh o Hindemith.

La guitarra de Stoyan Paskov, alumno de primero del CSMA, abre el concierto con las obras que más le inspiran. Así, este joven músico de 18 años, explica que “se trata de composiciones que conozco bien y he elegido un repertorio que a mi me gusta, en el que destaca el romanticismo y la música de principios del siglo XX, básicamente”.

Stoyan advierte de que “en primer lugar tocaré una obra que se llama Introducción y rondo brillante, de Dionisio Aguado, muy interesante, del romanticismo, porque es de cuando la guitarra empezaba a emerger como instrumento importante y Aguado fue uno de los grandes exponentes en la composición de romanticismo para guitarra”. Continuará con Capricho Diabólico del compositor italiano Mario Castelnuovo-Tedesco. Una obra que destaca Stoyan como “un homenaje a Paganini, ambos italianos aunque no coetáneos, con mucha inspiración, mucho virtuosismo, muchos temas característicos, está divertido porque es un guiño a Paganini”.

Stoyan Paskov Kostadinov.
Stoyan Paskov Kostadinov.
S.E.

Está previsto que también interprete la Sonata, de Antonio José, que es un gran compositor del siglo XX, aunque apunta el joven músico que “no tuvo tiempo de crear mucho porque fue fusilado en 1936, tras crear una de las obras más relevante del concierto de Aranjuez”.

El concierto de guitarra finalizará con Fuoco, “que como su nombre indica es una pieza con mucha fuerza, de un compositor más actual, que falleció en 2016, el francés tunecino Roland Dyens, que fusionó la vanguardia de la guitarra clásica con el jazz y se abrió a otros géneros y a otros sonidos mostrando una música jazzística curiosa”.

Por otro lado, Neleta Ortíz, de 21 años, alumna de cuarto curso, interpretará “a modo de recital, como ensayo para mi concierto de final de carrera, varias obras para arpa” puesto que desvela que ya tiene su vista puesta en su futuro profesional en la música: “Estoy pensando hacer un máster de interpretación o de orquesta en Milán” porque insiste en “la necesidad de salir a otros países para darse cuenta de la importancia que tiene la música en otros lugares, como Viena o Italia, en comparación con el poco valor que le damos aquí”.

En este sentido, manifiesta que “a la gente le hace falta conocer un poco más lo clásico y se daría cuenta que de verdad le gusta porque es la base de lo actual” y les invita a disfrutar de este concierto en el que arrancará con una sonata barroca del autor Domenico Scarlatti “que, realmente, fue compuesta para clavecín pero que hemos adaptado al arpa y suena muy bien. Después paso a una sonata de estilo neoclásico de Paul Hindemith con una estructura inusual en tres movimientos en los que lo curioso es su orden atípico, porque es rápido, rápido y el último lento y lo habitual es rápido, lento, rápido”. Así revela que “ese último movimiento está compuesto a partir de un poema escrito en alemán”.

Terminará, comenta Neleta, con una pieza de fantasía de Louis Spohr, de género romántico, que califica como “una de mis favoritas, donde se verá muy claro el cambio de estilos con la primera pieza, que es barroca”. En realidad, lo presenta como “un viaje desde lo más solemne hasta lo más carnal”.

Añade que ella ha elegido este orden según la duración de las composiciones, “pensando en la primera más breve, la del medio es más larga y la tercera algo más que la primera, al final una media hora de concierto de arpa”, y revela que su tutora, Gloria Martínez, “me ha guiado en la elección del repertorio”.

Confiesa que su historia con el arpa “es curiosa” porque en realidad ella quería tocar el saxofón pero cuando llegó a la escuela de música no quedaban, así que tenía que elegir otro instrumento “y cuenta mi madre que al ir a la sala de instrumentos me fui directa al arpa y le dije que éste o ninguno, así que creo que el arpa me eligió un poco a mí”.

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