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Víctor Castillón: “Los libros y la literatura se han convertido en salvavidas” en la pandemia

El presidente de las librerías oscenses, afirma que las ventas han subido

Víctor Castillón, presidente de la Asociación Provincial de Librerías.
Víctor Castillón, presidente de la Asociación Provincial de Librerías.
Ángel Huguet

Los libros y la literatura se han convertido en salvavidas y el cabo al que agarrarse durante la pandemia”, señala Víctor Castillón, presidente de la Asociación Provincial de Librerías de Huesca y portavoz del sector. Reconoce que la situación ha contribuido al aumento de ventas para “lectores en casa” y que entre los autores preferidos están Javier Cercas, Luis Zueco e Irene Vallejo y que la novela de ficción ha ido en aumento en detrimento de otros libros.

“En los primeros meses hubo desconcierto, desesperanza y mucha incertidumbre con librerías que permanecieron cerradas porque solo se dedicaban a libros mientras que otras con venta de papelería y de prensa siguieron abiertas”, señala. “En cierto modo fueron un oasis de salvación para lectores y muchas personas que se engancharon a la lectura para evadirse del confinamiento en casa, sin salir a la calle y con ruptura de los hábitos cotidianos”, explica.

La situación se normalizó después, “con la apertura de establecimientos se constató que la literatura y los libros se han convertido en salvavidas y cabo al que agarrarse para disfrutar de miles de historias y de paisajes. En concreto, hemos sido un punto de salvación”. En este sentido, “el aumento de lectores ha llevado consigo el de ventas y en las estadísticas los índices se reflejan con fidelidad. Ahora intentamos que no decaiga cuando la normalidad sea completa, se hacen esfuerzos importantes”.

En líneas generales “a las librerías no nos ha ido mal porque hemos superado la desesperación inicial donde estuvimos la mayoría de sectores. El libro ha surgido como una necesidad, imprescindible. El efecto rebote se ha notado”.

Respecto a las preferencias de los lectores en el año de la pandemia, “en el top de libros más vendidos hay cien que aguantan muchísimo tiempo. Por ejemplo, Javier Cercas nunca se habría imaginado semejante boom. En plena pandemia se publicó el de Luis Zueco y ni el autor se cree que haya sido uno de los más vendidos. Ahí está, también, Juan Gómez-Jurado con Reina Roja con sesenta ediciones, Loba negra y Rey blanco.

Se refiere a la novela El infinito en un junco de la autora aragonesa Irene Vallejo. “Lleva año y medio entre los diez libros más vendidos. Ahora mismo para conseguir eso en España hay que vender el doble que hace un año”. En cuanto al autor barbastrense Manuel Vilas, “podemos decir que no ha sido su año porque no le tocaba ni es necesario rasgarse las vestiduras. Ordesa se publicó en edición de bolsillo, es un libro imprescindible que está entre los más vendidos en España”.

En su opinión, “Vilas ha sido un autor prepandemia y en el resumen del año pasado la novela Alegría, finalista del Planeta, está entre los más vendidos. El último de poesía, publicado en Visor, ha tenido mayor repercusión que la habitual pero el gran fenómeno aragonés del último año y medio es Irene Vallejo porque ha roto todos los moldes posibles sobre los lectores”.

“Libros a domicilio, revulsivo”

Los envíos y entregas a domicilio han sido un revulsivo, “se afianzan mucho, sobre todo en los primeros meses, seguimos en la tendencia y aumentan entre lectores de poblaciones pequeñas donde no hay librerías. Ahora se descuelga el teléfono para hacer un pedido y se notan los resultados porque son fáciles y asequibles”. Castillón no tiene noticias del cierre de librerías en la provincia, “no me consta, al menos relacionados con el año de la pandemia. De hecho ha habido librerías que, durante el verano, tuvieron un auge importante. Creo que los libros son un salvavidas para los ciudadanos en general. El beneficio sin ser espectacular ha sido común para autores, editores y libreros”.

De todas maneras, “la venta de algunos libros ha caído en picado, pero la novela de ficción tira tanto hacia arriba que ayuda mucho. Los libros de compra voluntaria suben, entre ellos las novelas, y en cambio disminuyen los de contenido técnico”. 

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