Cultura

LITERATURA

El turismo del futuro, sostenible y buscando la autenticidad del destino

Melania Mur y María Victoria Sanagustín han coordinado un libro fruto de la investigación

La sostenibilidad, una de las claves fundamentales para el turismo del futuro.
La sostenibilidad, una de las claves fundamentales para el turismo del futuro.
D.A.

Visitantes sobre todo nacionales, sensibilizados con la sostenibilidad medioambiental y económica, y muy preocupados por el valor de la seguridad constituyen el perfil del sector dibujado por el libro “El turismo desde una perspectiva sostenible y el riesgo de la COVID-19. Impactos, análisis y posibles intervenciones”, coordinado por las profesoras Melania Mur Sangrá y María Victoria Sanagustín-Fons. Es el resultado del trabajo coral de investigadores en el marco del Máster Universitario en Dirección y Planificación del Turismo impartido en la Facultad de Empresa y Gestión Pública del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza.

Con el apoyo de la Diputación, el libro editado por Akai parte de la necesidad de profundizar en el carácter innovador de una actividad, la turística, que presta sus servicios para el bienestar tanto de los visitantes como de los destinos que les acogen. Está prologado por Miguel Gracia.

Portada del libro coral.
Portada del libro coral.
S.E.

A lo largo de once capítulos, se analizan aspectos como el comportamiento vacacional en 2020 en España y el papel de las redes sociales (María José Barlés, Luis Casaló, Ana Utrillas y Carlos Orús); la sostenibilidad y el desarrollo en el turismo ecocultural de Violante Martínez; el sector turístico ante el estado de alarma y la incidencia de los sellos y certificaciones como respuesta a la covid-19 por Nicolás Alejandro Guillén; la prevención del blanqueo de capitales en el sector (César Jurado); la perspectiva del Marketing Turístico y el “Happiness Management” (Estela Núñez, Raquel Pascual y Rafael Ravina-Ripoll), el astroturismo y la contaminación lumínica de Francisco Escario, los efectos del coronavirus en el turismo rural con una perspectiva socioeconómica de María Teresa Lafita, los retos del turismo de nieve en España con Luis Carús e Isabel Castillo; la mirada desde las camareras de piso de J. David Moral, la construcción y el impacto social de la ruta cultural del Grial por Aragón y Valencia de María Victoria Sanagustín; y los retos del turismo en Aragón poscovid-19 a cargo de Melania Mur Sangrá.

Capacidad de arrastre

Melania Mur resalta la capacidad que el turismo tiene de arrastre de la actividad económica como hace ya cuarenta años preconizara Vanhove en las veinte variables explicativas de la demanda turística. Con las estadísticas (el 10,3 % del PIB mundial y el 12,3 en España además del 12,7 del empleo total), se confirma que es uno de los “principales motores de la economía española y desempeñan un papel clave en el tejido laboral”.

Exposición sobre el Santo Grial de María González en la Ciudadela de Jaca.
Exposición sobre el Santo Grial de María González en la Ciudadela de Jaca.
R.G.

Y, a la vez, es uno de los sectores más afectados por la pandemia por el cierre o las limitaciones. Combate una crisis sanitaria y económica de duración impredecible y “debe aprovechar el reto para generar oportunidades que permitan acceder a nuevos mercados, mejorar la formación o establecer nuevos productos turísticos”. Como otros autores, la decana de la Facultad abunda en que se ha de abogar por “un enfoque más sostenible y respetable con el medio ambiente”.

Aragón ha llegado a esta coyuntura tras años récord en expansión, con 2,9 millones de viajeros (casi novecientos mil extranjeros) y 5,6 millones de pernoctaciones en 2018 que un año después se superaban en un 2,5 y 2,8 % respectivamente. A fecha de hoy, el turismo supone un 7 % del PIB aragonés y un 10% del empleo, que en el caso de la provincia de Huesca se duplican.

Defiende, en medio de un ambiente complejo, la necesidad de acciones para la recuperación de la confianza de los consumidores a través del avance “hacia un turismo más sostenible y, por último, apostar por el turismo nacional”. Un objetivo que, como gran herramienta, precisará de las mejores condiciones para demostrar su adaptación en seguridad al escenario que ha exigido la respuesta al virus.

Observación astronómica, un sector cada vez más importante.
Observación astronómica, un sector cada vez más importante.
D.A.

En busca del Santo Grial

El resto de los estudios del libro son sectoriales o programáticos. Como si fuera una metáfora, la otra coordinadora, María Victoria Sanagustín-Fons recoge la construcción y el impacto social de la emergente ruta cultural del Grial por Aragón y Valencia en el presente y el futuro poscovid-19.

Un macroproducto que tiene su fabuloso relato por la ruta del Santo Cáliz marcada por la huida de quienes lo custodiaron después de que Jesucristo celebrara la Última Cena. En esa fuga del acoso legendario de romanos y musulmanes, sucesivamente, su simbolismo es magnético en sus múltiples expresiones, en su condición de receptáculo de la sangre de Cristo o como objetivación de la búsqueda de lo imposible. En esa atmósfera entre mágica y mística, “la realización de la ruta del Grial trata de la inmanencia de la transformación del caminante: quien realiza una ruta de peregrinación como ésta se transforma, aunque los motivos por los que emprendió el viaje fueran diversos o incluso contrapuestos, sagrados o seculares”. El fin del viaje, agrega la autora, es encontrar el sentido de la vida, “realizar el recorrido soñando, emocionándose, teniendo sensaciones inolvidables”.

Tras analizar la delimitación entre peregrino y turista, enumera las localidades de la Ruta del Grial por Huesca (el mayor número), Zaragoza, Teruel, Castellón y Valencia, en cuya catedral se custodia el Santo Cáliz.

María Victoria Sanagustin demanda un planteamiento multidisciplinar, científico, cultural y digital, combinando el paso por localidades olvidadas con atractivos innovadores, creativos y que apuesten por actividades punteras de la ciencia y la tecnología. Nuevos conceptos experienciales como el que trae de Bután, donde los gobernantes apuestan por la noción Felicidad Interior Bruta (FIB) en vez del PIB. De ahí que, en conclusiones, esgrima la compatibilidad de buenas prácticas y líneas estratégicas para la eficiencia en las políticas de promoción y la gestión turística con los paradigmas de la sostenibilidad y la buena gobernanza, fuera de tentaciones especulativas. La ruta del Santo Grial, emergente, aspira a dejar beneficios en el territorio con el aumento del atractivo de las localidades con oferta turística y complementaria excelente.

El  turismo de la nieve es clave. En la foto, Candanchú.
El turismo de la nieve es clave. En la foto, Candanchú.
S.E.

Contra la masificación

El sobre la influencia de la pandemia en el comportamiento vacacional (María José Barlés, Luis Casaló, Ana Utrillas y Carlos Orús) incide en la huida del turista de la masificación y su apuesta por la seguridad. Estabilidad en sol y playa y naturaleza y montaña en la planificación, que ha castigado el modelo urbano, los parques temáticos y el ocio nocturno. Y un detalle: la confianza en las redes sociales especializadas en detrimento de las generalistas, si bien los más mayores no las utilizan para información para sus vacaciones.

María Teresa Lafita, precisamente, trata el turismo rural y su condición de “refugio” para huir de las urbes en verano de 2020. Una apuesta que ha de implicar un mayor cooperativismo para elaborar paquetes turísticos que engloben servicios intermunicipales y nuevas fórmulas para los negocios.

Casa de Turismo Rural en Orós Alto.
Casa de Turismo Rural en Orós Alto.
D.A.

Luis Carús e Isabel Castillo exponen la gestión estratégica dentro de los ODS para el sector de la nieve. Planteamientos económicos, socioculturales y medioambientales para engendrar nuevos sistemas productivos, comerciales y medioambientales. Son imprescindibles la medición del resultado de explotación de las estaciones y la del balance entre el presupuesto para las estrategias y su cobertura de la rentabilidad financiera.

Violante Martínez, de la Uned, abunda en el turismo ecocultural con la sostenibilidad y el desarrollo, arrancando de las declaraciones mundiales de Manila y La Haya. Asegura que esta modalidad “tiene su razón de ser y se va abriendo camino para minimizar los impactos ambientales y sociales, aumentar el conocimiento y disfrute de las culturas, y conservar las zonas naturales y su biodiversidad”. Sus herramientas, la planificación local sostenible, la economía circular y la gestión de desastres.

Estela Núñez, Raquel Pascual y Rafael Ravina-Ripoll se adentran en recovecos complejos. El tanatoturismo es la práctica de viajes de larga duración inducidos por un deseo de encuentro con la muerte y el turismo oscuro en cualquier forma asociada a muerte, sufrimiento, atrocidades o crímenes. Sin embargo, abre el horizonte a “happiness management” como filosofía de encuentro con aspectos positivos de la vida allí donde nuestros antepasados padecieron miedo y dolor.

Francisco Escario asocia astroturismo y contaminación lumínica para apostar por el concepto de sostenibilidad. La ausencia de esa peculiar polución es crucial para desarrollar el turismo astronómico sin las injerencias de una excesiva luz artificial. Concluye que el cielo nocturno es un recurso territorial que contribuirá al progreso económico y, por tanto, ha de ser preservado por las políticas públicas.

César Jurado, de la Universidad de Zaragoza, ha constatado que el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo han encontrado en el turismo “un huésped donde prosperar, mientras que el volumen de dinero que generan los ciberdelitos cada año ya ha superado al del tráfico de drogas, el tráfico de armas y la prostitución juntos”. De ahí que defienda el cumplimiento normativo (“compliance”) como actividad clave: procedimientos y buenas prácticas.

Nicolás Alejandro Guillén defiende la incidencia de los sellos y certificaciones para responder a la covid-19. Básicamente, son instrumentos que confieren confianza al consumidor y que, a su entender, habrían de ser propagados por el Ministerio de Sanidad con información precisa que implica que no hay medidas ni auditorías que impidan que haya que estar atentos a las medidas de protección.

Las camareras de piso, las “kellys”, ponen sus ojos a la situación bajo la firma de J. David Moral. La constatación de que el escudo protector social y público no es lo suficientemente adecuado para sectores “afectados sobremanera”.

En el epílogo, las coordinadoras reclaman atención al turismo y combatir los riesgos con soluciones: el uso de las TIC, los destinos Smart, promover la autenticidad de los destinos, cuidar el factor humano y el capital social en el equilibrio entre el medio ambiente, la sociedad y la idiosincrasia cultural.

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