Cultura

MUSO DIOCESANO BARBASTRO-MONZÓN

Isabel Guerra expone por primera vez en Barbastro y en la provincia

La exposición se encuentra en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón

La artista, junto a algunas de las autoridades que participaron en la inauguración de la muestra.
La artista, junto a algunas de las autoridades que participaron en la inauguración de la muestra.
Á.H.

 “¡Qué lujo exponer aquí! y hablo con el corazón”, dijo Isabel Guerra, la monja pintora, que se refirió al Museo Diocesano de Barbastro-Monzón como “un espacio precioso, lugar apetecible para pintores, muy bien conservado y mejor atendido”. La autora de la colección de 30 obras de “épocas y estilos diferentes” que se exponen por primera vez en Barbastro y en la provincia, hasta el próximo 7 de noviembre, destaca entre las actividades organizadas entre los cuatro meses próximos.

Desde este viernes, sor Isabel Guerra es “madrina y musa de honor del Museo Diocesano” denominado “casa mágica” por el obispo Ángel Pérez, quien realizó este reconocimiento ante los asistentes, “aunque seamos pocos, estamos todos”. La apertura de la exposición ‘Evo-LUZ-ión’ reunió a Vicente Jiménez, arzobispo emérito de Zaragoza; Ángel Noguero, vicario general y director del Museo; Fernando Torres, alcalde; Maribel de Pablo, diputada provincial; Daniel Gracia, presidente de la Comarca y Miguel Ardanuy, presidente de Amigos del Museo, entre otras autoridades y representantes locales.

En opinión de Ángel Noguero, “esta es la exposición más importante en la década del Museo” y se refirió, entre las obras expuestas, a los retratos de los obispos Ambrosio Echebarría, Juan José Omella y Alfonso Milián, quien realizó muchas gestiones personales para conseguir esta muestra que se aplazó por la pandemia. En memoria del obispo emérito fallecido se organiza ahora con la selección de obras “con trasfondo de mística cristiana, propias de gran observadora que lleva 51 años en Zaragoza”.

Obras que forman parte de la exposición de pinturas de Isabel Guerra
Obras que forman parte de la exposición de pinturas de Isabel Guerra
Á.H.

Isabel Guerra se mostró como una monja cisterciense a quien “el tiempo se me va deprisa, no dispongo del necesario para soñar, pensar y realizar todos los encargos que tengo desde hace tres años”, señaló en términos de “confidencias” personales. Se refirió también al proyecto y las expectativas de “preparar una gran exposición en Madrid porque se la debo. Tal vez sea la última importante, con nuevas ideas. Apenas quedan galerías de arte en Madrid”.

En la misma línea reconoció que “recibo muchas solicitudes de obras desde el extranjero y aunque me parece triste que salgan de España, por otra parte, me alegro”. Isabel Guerra apeló a la necesidad de que “resurja el amor a la pintura y las artes plásticas para recuperar España. El renacimiento es imprescindible”. La autora dedicó su primera exposición en el Museo Diocesano “en homenaje a Alfonso Milián, con quien tuve una gran amistad personal, siempre inspiraba paz y esperanza”.

Ángel Pérez se refirió a la colección como “un privilegio” acreedor de la “clave de sol” que regaló a la autora, a quien definió como “máximo exponente de la nueva evangelización, esta muestra es un canto a la vida y cascada de júbilo por la dimensión artística y religiosa que lleva consigo”.

Maribel de Pablo destacó “la generosidad de la autora” y se refirió al arte “como potencial del territorio gracias a este calendario expositivo de gran nivel donde los personajes femeninos tienen gran protagonismo”. Además, se refirió al apoyo institucional de la Diputación Provincial de Huesca al Museo Diocesano, que agradeció el obispo Ángel Pérez. 

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